Ser madre y conocer del “ser de ellas”

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Ser madre y conocer del “ser de ellas”

El "ser madre" se muestra, demuestra, oculta y escenifica en las esferas públicas y privadas

Las mujeres aman, hacen familia, deciden parir y ser madres. Esto oculta su "ser", pues el ser madre y el "ser de las madres" no coinciden ni son lo mismo. La primera es búsqueda, encuentro, afirmación y destino. La segunda es pregunta-búsqueda que no la hacen todas sino las que asumen esta "profesión" (sin estudios, escuelas, textos y títulos. Es pura acción) que se la comprende biosocial, cultural y espiritualmente. Por esto las sociedades patriarcales (que las niegan) no quieren que se visibilice esta doble dimensión.

El "ser madre" se muestra, demuestra, oculta y escenifica en las esferas públicas y privadas. En tanto que "el ser de las madres" es misterio y realidad. Es ocultación y revelación. Es signo, expresión y sentido. Comprender esto requiere saber el lenguaje, cultura e imaginarios de las mujeres-madres. Demanda aprender su alfabeto, gramática y dramática de sus gestos, lenguajes, sonidos y silencios, llantos y alegrías de lo que revelan socialmente. Son significados que recién sabemos a su partir. Ahí nos damos cuenta del ser de ellas. No se evidencia en canciones regalos de hoy. Es misterio de su presencia-ausencia, es lo que la cultura, costumbres y rituales del patriarcalismo, capitalismo y dogma liberalsocialista no descifran.

Es que el "ser de las madres" está más allá de canciones, flores, poemas, tarjetas y regalos. El ritual de hoy no deja ver, descifrar y comprender esto. Precisamente aquí es donde está lo más valioso, importante y trascendente de ellas. Por esto los invito a ir más allá del jolgorio y festejo de su día celebrado hoy. Los convoco a penetrar en la historia cotidiana, económica, social, psicológica, cultural y simbólica de ese ser de las madres.

El ser de las madres va más allá de las mujeres, feminidad, maridos, amantes, hijos y suegros. No se discute en ningún auditorio ni academia porque aún no se lo percibe, comprende y acepta su existencia. Se penetra en él y descifra cuando vemos que esas mujeres embarazadas van a su cita con algo de miedo y posibilidades de su muerte en la sala de parto. Ahí se percibe algo de ese misterio y de su problemática biosocial y cultural. Y cuando rechazan la estética de sus cuerpos y senos, asumiendo dar de lactar a sus hijos. Y hay más