Diversidad indígena y proyecto Iza

  Columnas

Diversidad indígena y proyecto Iza

Las sociedades históricamente son diversas. También lo son, desde ayer y hoy, las culturas y etnicidades. La homogeneidad no ha existido nunca. El mundo se hace de diferencias que se crean, recrean y multiplican. Esto lo evidencia el tejido social de cualquier comunidad del mundo antiguo, moderno y posmoderno. Por eso el despliegue y dinámica de las identidades étnicas, histórica, social y culturalmente, no tuvieron ni fueron homogéneos. Las sociedades aborígenes preincásicas, las del incanato precolonial y colonial, siempre fueron diversas. Los estudios arqueológicos, etnológicos, etnohistóricos y la actual etnografía y antropología cultural dan suficientes pruebas de esto. Los incas pretendieron imponer una homogénea cosmovisión ideológica-política y sociocultural, y fracasaron. Esto se prueba siguiendo lo señalado en las crónicas coloniales e históricas de la época. La tipología ideológica de Juan de Velasco, la científica de González Suárez, Emilio Estrada Icaza, Meggers-Evans, Jijón y Caamaño, Porras, etc., lo demuestran.

Hoy, sin embargo, algunos caudillos indígenas quieren imponer y difunden una interpretación-comprensión de una supuesta homogeneidad indígena. Está y lo busca el proyecto ideológico-político y étnico cultural de Leonidas Iza. Él retoma ese equívoco incásico. Y lo seguirá haciendo para avanzar en su tarea de reconstitución neoimperial de ese pasado. Solo en esa línea dogmática, inventada y falsa “podría avanzar y consolidar” (¿?) su proyecto político indigenocéntrico del renacer del “comunismo inca” (¿?).

La idea la usa y expresa en su relato del evento destructor de Quito, de octubre del 2019. Así consta en su libro Estallido: la Rebelión de Octubre en Ecuador. En él muestra el relato y discurso de su visión marxista-leninista del renacer del supuesto comunismo incásico, que españoles y mestizos destruyeron y que su fundamentalismo étnico pretende reconstituir. La amenaza de paros y acciones permanentes en el sector indígena dogmático y sectario tiene esa lógica y dinámica del proyecto étnico-político que acusa al mundo blanco-mestizo de la actual situación de los indígenas. Ellos venden, promueven y accionan esa idea-dogma-proyecto, que no es la de Luis Macas ni Auki Tituaña y otros.