Columnas

Desesperante

"Adoro el lenguaje y ver palabras como humanidad y dignidad ser trapeadas dentro de ideas que representan todo lo contrario me espeluzna"

Hay temas y momentos en los que uno no puede ser imparcial, digo “no puede” porque las tripas se retuercen ante los hechos que observamos o palabras que escuchamos. Más allá de intentar recibir la información con alejamiento desde la razón, la abundancia de mentiras y manipulación del discurso vuelve el intento simplemente imposible.

El silenciamiento del Big Tech a Trump ha sido criticado como un atentado a la libertad de expresión y puede haber algo de razón en el sentido de que esas mismas plataformas digitales se mantienen abiertas ante otros actores políticos que cometen infracciones similares a las de Trump. Incitar a la violencia no es cualquier “infracción”. Mentir continuamente en asuntos de interés público tampoco y la pregunta que le sigue es: ¿por qué no callar a los demás? Sobre algo de esto hablaba Zuckerberg en una conversación con Yuval Harari en la que el dueño de las plataformas indica que Facebook, en particular, tiene el objetivo de generar comunidades pequeñas donde se comparten intereses y se une a las personas. Harari manifiesta su preocupación acerca de la fragmentación de la sociedad y cómo estas comunidades virtuales alejan al público de la necesidad de coexistir y tolerarse en la realidad de las comunidades físicas (el barrio, la escuela y luego el gobierno). Frente a esto Zuckerberg responde que la receta virtual debe ser acompañada de una política pública (soberana a cada territorio). Esto, asumo, para fortalecer el modelo democrático de libre agrupación sin que se conviertan en pequeñas comunidades de terror construidas sobre mentiras flagrantes que la ignorancia permite. Habría que profundizar en este análisis.

Ahora bien, sobre Trump, resulta entendible que compañías privadas de alta injerencia en materia pública por el subsecuente efecto que hay en el comportamiento popular, tomen medidas de hacer respetar normas que un presidente decide ignorar, con todo el costo social y económico que esto conlleva. Trump ha sido un gran aliado para Ecuador y ojalá las políticas de su gobierno para con nuestro país sean mantenidas por el gobierno entrante. No por esto podemos desconocer que la actitud del presidente Trump socava la institucionalidad democrática de ese país.

De la misma forma el CNE acaba de ordenar la interrupción de una pauta del candidato Arauz donde aparece un proscrito de la justicia, un ecuatoriano cuyos derechos de participación fueron perdidos por ser parte de una estructura delincuencial que recibía dinero a cambio de contratos públicos. La pauta sigue apareciendo en redes y es escabrosa. A priori se anuncia el regreso de un individuo que huye de la justicia en un claro trío - Arauz, Rabascall y Correa- que no quiere someterse al orden democrático, bastante débil en el caso ecuatoriano, valga decirlo. Este mismo binomio presidencial que va con partido prestado, proclama promesas populistas que engañan a quienes más necesitados están, y cuenta con el apoyo de quienes quieren fortalecer la estructura criminal. Adoro el lenguaje y ver palabras como humanidad y dignidad ser trapeadas dentro de ideas que representan todo lo contrario me espeluzna, porque el correísmo ya mostró todo lo que puede destruir con sus mentiras, y evidenciar esta franca amenaza al desarrollo resulta desesperante.