Columnas

Aunt Jemima no te vayas

"La conquista social viene por la vía de reconocernos desde nuestros ancestros y sus esfuerzos para sumar fortalezas y acumular aprendizajes"

La marca Aunt Jemima, con 130 años, ha recibido nuevas críticas recientemente en medio de protestas en Estados Unidos y en todo el mundo provocadas por la muerte de George Floyd en Minneapolis bajo custodia policial. “Reconocemos que los orígenes de Aunt Jemima se basan en un estereotipo racial”, dijo en un comunicado de prensa Kristin Kroepfl, vicepresidenta y directora de marketing de Quaker Foods North America. 

“A medida que trabajamos para avanzar hacia la igualdad racial a través de varias iniciativas, también debemos analizar detenidamente nuestra cartera de marcas y asegurarnos de que reflejen nuestros valores y cumplan las expectativas de nuestros consumidores”. Daina Ramey Berry, profesora de historia en la Universidad de Texas, dijo que la decisión de abandonar el nombre y la imagen de Aunt Jemima es importante porque la marca normalizó una representación racista de las mujeres negras. Ojo con los símbolos de otras marcas como Juan Valdez, salsa La Chula, KFC, Coppertone, entre otros.

No soy ni la vicepresidenta de Quaker Foods, ni soy profesora de historia, pero el cambio de imagen y de nombre de la marca me despierta una sensación de alarma por las decisiones que se toman con la bandera del progreso. El progreso no se logra con esconder la historia, más bien se enaltece de sus conquistas sociales y económicas. La historia está para ser aprendida y fortalecernos, para recordarnos lo que pasó y lo que no debe volver a pasar.

Mucho me temo que cada vez más, fortalecemos un diseño de sociedad donde se busca esconder el significado y el origen de las cosas como si el libreto tuviera que ser adaptado para un público frágil y susceptible por los vacíos que tenemos. Habrá quien piense que no debo opinar sobre este tema porque no soy negra, la verdad es que no sé ni de qué color soy y tampoco me interesa. El valor de las personas no está dado ni por el color ni por el género sino por un mundo de otras cosas que no alcanzan en este artículo.

Los hechos sobre la marca Aunt Jemima y los futuros cambios a otras marcas que ya han sido anunciados, y que continuarán en aumento, es el sonido de alarma de una tendencia de intentar acomodarnos a todos en un solo perfil. En esa línea entonces los blancos, los cafés, los amarillos, los negros, los mixtos (entre otras varias tonalidades, razas y orígenes) debemos borrar las tradiciones y todas las verdades incómodas de nuestro pasado para quedarnos en un neutro total global, absolutamente manipulable y nada representativo. Las diferencias nos enriquecen, la diversidad produce propiedades emergentes. La conquista social viene por la vía de reconocernos desde nuestros ancestros y sus esfuerzos para sumar fortalezas y acumular aprendizajes.

Puedo comprender que hayan personas que consideren que lo sucedido con Aunt Jemima es una victoria en el sentido de la eliminación de un símbolo negativo, solo que considero que el conflicto está en ver ese símbolo como negativo al no reconocer todas las batallas ganadas por la comunidad negra en Estados Unidos desde la creación de la marca. Habrá también quien pueda pensar que es un truco publicitario, si no ¿por qué hablar de una miel que consumo hace 40 años?