Ante el crimen, el veto

  Columnas

Ante el crimen, el veto

"Menos mal, existen abogadas como Inés Manzano, que ya ha puesto la denuncia ante Fiscalía para que se investigue, y de ser cierto, se sancione a los responsables"

Mientras transcurría la parte más severa de nuestro confinamiento, un grupo de mujeres progres daban lecciones ‘online’ para tener en casa un aborto seguro. Prácticamente daban a las mujeres un paso a paso de cómo podían tomar ciertos remedios usados para otros fines para autoproducirse la eliminación de una criatura. De hecho, la estrategia se llamaba aborto seguro, y por si acaso había dudas, ponían un teléfono para que las mujeres puedan recibir asesoría ‘online’ para obtener resultado. ¿Qué está mal? ¡Todo! La Constitución de nuestro país defiende la vida desde la concepción, y lo que este grupo progre estaba haciendo era incitar al delito, y por ende debe ser sancionado. Menos mal existen abogadas como Inés Manzano, que ya ha puesto la denuncia ante Fiscalía para que se investigue, y de ser cierto, se sancione a los responsables. Es tan aberrante el caso, que también podían poner: ¿le cae mal su suegra?, siga el paso a paso de cómo envenenarla; o ¿su marido es insufrible?, aquí le pongo cómo matarlo. Es exactamente igual para nuestras leyes, la vida es vida desde la concepción hasta la muerte natural.

Explico este caso por que esta Asamblea, con una votación de 75 votos a favor del Código Orgánico de Salud, ratifica una serie de normas vigentes en el COIP, y propone otras más, que van más allá de la Constitución y avanzan en una agenda proaborto. Obviamente es festejado con algarabía por quienes ratifican el “este cuerpo es mío”, y ven a los niños, como “productos desechables”. Gracias a Dios esto debe ir a veto, entonces, hay esperanza.

Los temas que son de preocupación de muchos que defendemos a la familia son los siguientes: ¿anomalías en la indeterminación sexual? ¿Maternidad subrogada- vientres de alquiler? ¿Médicos no podrán dejar de entregar anticonceptivos a niñas de 12 años? Y muchos más...

Para que el nuevo COS no cause más controversias en un país ya caotizado, la presidencia debería vetar los puntos que van en contra del sentir de la mayoría de los ecuatorianos. En sus manos, Lenín. María Alejandra: debería explicarles la diferencia entre bien y mal, que no es relativo.