Columnas

Estado de alerta

Le deseamos de todo corazón que la consiga para que en plenitud física les dé pelea a los enemigos de nuestro querido Ecuador

Si bien es cierto que la derrota electoral y democrática ha sido tranquilizadora para el Ecuador, no es menos cierto que jamás debemos bajar la guardia y confiarnos. Las bestias están al acecho.

Existe un porcentaje alto de borregos seguidores de la tendencia caduca y perversa. Son los descerebrados que creen en el prófugo y sus compinches.

El expulsado dirigente y el de las plumas, ambos, sujetos despreciables, también quieren caotizar y pescar a río revuelto. Esa gente no tiene moral ni principios y poco les importa ser utilizados por elementos peores que ellos, que siguen al pie de la letra los mandatos de aquel foro destructor y pestilente.

Hace bien el presidente Lasso en advertir que no permitirá otras acciones como las del 2019. Está claro que son resultado de planes preparados. Su gobierno espero que también esté alerta. No puede ser sorprendido.

Ahora llama la atención que el contralor no titular esté acusado de delitos graves y le sigan prolongando licencias. ¡Hasta cuándo tanta estupidez! Muy santo no debe ser. Reemplácenlo con gente honesta no vinculada con la red de corrupción pasada y que venga un fiscalizador estatal confiable. No pongan al ratón para que cuide el queso.

Se llama al pueblo en general para que ayude a liberar al país de la crisis económica. Se necesita dinero para el arranque, pero nadie ofrece nada a cambio. Insisten en los subsidios a lo que sea. La palabra que horroriza a los más llorones es SUBIDA. Centavos en el pasaje, en los combustibles y en algunos rubros más. Viene la crisis. Pero sube el costo de las bebidas alcohólicas y el consumo es igual. De no creerlo. ¡Cuánta ignorancia!

El Gobierno, en contraparte, debe crear fuentes de trabajo. Ya sabemos que reducir el Estado pipón es imposible. Acabar con el centralismo, ni en sueños. De manera que con lo que tenemos, hay que echar para adelante. Con lamentarnos no vamos a ninguna parte.

Se anuncia un viaje del presidente. Va en busca de recuperar su movilidad perdida en aparente mala práctica quirúrgica. Le deseamos de todo corazón que la consiga para que en plenitud física les dé pelea a los enemigos de nuestro querido Ecuador.