Columnas

Aprender de los mejores

'Especular con el precio de las medicinas o de los implementos para protegerse es imperdonable y repugnante’.

Desde la Antigüedad, los países aprenden de los mejores. Gran Bretaña aprendió de Holanda, y Estados Unidos de la primera, convirtiéndose en potencias mundiales. En países como Ecuador, nunca se aprende, prefieren ser “originales”. De Estados Unidos tienen mucho que aprender, empezando por la generosidad de millardarios hasta clase media. Empresarios, cantantes, deportistas han donado miles de millones de dólares para combatir el Covid-19. El fundador de Twitter donó 27 % de su patrimonio. A nivel de empresas hay diversas donaciones, ejemplo, las cadenas de comidas rápidas entregan pizzas y otros alimentos preparados a hospitales. Respecto a solidaridad, ¿qué está sucediendo en Ecuador? ¿Hay importantes donaciones? ¿Cuántas? ¿Hay generosidad masiva en momentos de tanta angustia? Sé de empresarios y médicos unidos para ayudar a necesitados. Días atrás escuché al Dr. Mario Leone comentar sobre lo que él y un grupo de empresarios hacen. ¿Cuántos son? ¿Son suficientes? Seguramente no.

¿Qué ha aprendido Ecuador de la estrategia seguida por países que lograron controlar la pandemia en el menor tiempo posible, con un mínimo de contagios y óbitos? ¿Por qué Ecuador ignora tantas herramientas estadísticas que hay en el exterior para hacer seguimiento a la pandemia? Desde hace semanas ya otros países publican diariamente la curva del crecimiento de infectados y fallecidos, número de pruebas cada 100.000 habitantes, etc. No se entiende por qué este tipo de información debe buscársela en Estados Unidos, ¿por qué no se encuentra en Ecuador, por qué no es publicada?

Se debe aprender de los asiáticos: organizados, obedientes sin cuestionar a las autoridades, respetuosos de las filas e instrucciones recibidas, y absolutamente disciplinados. Ecuador necesita ver más de lo bueno del ser humano, hay mucho de lo malo. Especular con el precio de las medicinas o de los implementos para protegerse es imperdonable y repugnante, debería ser severamente castigado. Lucrar del sufrimiento y necesidad ajena es algo deleznable. En Ecuador el precio de la prueba es 120 dólares. ¿El valor es solidario?