Tiempos oscuros

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Tiempos oscuros

La República necesita un baño de verdad. Condúzcalo y devuélvanos a la esperanza que nos dio elegirlo presidente’.

Hablo con muchos amigos y conocidos. Estoy preocupado por el destino del Ecuador. Creo que es urgente dejar atrás la vieja república oligárquica pero, evitando el riesgo de volver a caer en las novelerías corruptas y de corte totalitario que el socialismo del siglo XXI impuso para superarla.

Los puntos de vista son poco coincidentes. No voy a lograr conseguir un consenso. Me acuerdo de que los males de la democracia se superan con más democracia y se atraviesan en mi pensamiento la muerte cruzada y el artículo 444, de nuestro mamotreto constitucional.

Recurro entonces a uno de mis más viejos consejeros, Edgar Morin, filósofo y sociólogo francés con valor universal y me ratifico en lo acertado de su visión: hay que cambiar de vía.

En el preámbulo de: Cambiar de vía, subtitulado: lecciones de la pandemia dice: “Esta crisis abierta por la pandemia me ha sorprendido enormemente, pero no ha sorprendido mi forma de pensar, más bien la ha confirmado. Porque, al fin y al cabo, soy hijo de todas las crisis que mis noventa y nueve años han vivido. El lector comprenderá entonces que encuentre normal esperar lo inesperado y prever que lo imprevisible pueda acontecer. Comprenderá que tema las regresiones, que me preocupen las oleadas de barbarie y que detecte la posibilidad de cataclismos históricos. Comprenderá también por qué no he perdido toda esperanza. Comprenderá, por tanto, que quiera despertar las conciencias dedicando mis últimas energías a este libro”.

A continuación nos da Quince lecciones del coronavirus y luego Ocho desafíos del poscoronavirus, concluyendo con: Cambiar de vía, que es el capítulo que, al menos, recomiendo leer. En él advierte que: “La esperanza no es certidumbre, lleva incorporada la conciencia de los peligros y las amenazas, pero debemos tomar partido y aceptar la apuesta”.

Presidente Lasso: tome partido. Escúchese a usted mismo. Piense en el juicio de la historia. Retorne al espíritu de la segunda vuelta. Herédeles a sus hijos un mejor legado que un banco. Déjenos a todos un mejor país, de progreso y libertades. Es lo que esperamos muchos ciudadanos.