Columnas

No bajar la guardia

"Pobre del nuevo gobierno si dejamos que el fin de fiesta se de a la libre"

Parecería que como ya se va, es posible dejar en paz al actual gobierno.

La realidad de los días vividos obliga a no bajar la guardia. Conste que ya no me interesa conocer “oficialmente” quién repartió los hospitales o quién vendió los insumos médicos con sobreprecio, en pleno brote pandémico. En el pueblo hay fuertes percepciones al respecto y pienso que no están erradas. Lo importante ahora es continuar vigilando, no por un prejuicio perseguidor sino que, visto lo visto, no queda otra si se desea actuar responsablemente. ¿Exagero? De ninguna manera. Piensen en lo que acaba de ocurrir en la reestructuración de la comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional. Pareciera que los asambleístas piensan que la pandemia nos tiene entontecidos. ¡Qué colección de angelitos! La reestructuración perfecciona la sociedad de cómplices en que vivimos.

Están en todas partes en plena olimpiada por el campeonato de los rabos de paja. “No te metas con mi rabo y yo no me meto con el tuyo” es la gran consigna, respetada al ciento por ciento. Por suerte, no. No siempre. En esas fracturas del código de honor de los mafiosos puede surgir la verdad. En todo caso, con la experiencia acumulada, el tema no es solo anticorrupción. Hay que recuperar la ética pública. Y esa ética se sustenta en la ejemplaridad de la que habla el español Javier Gomá. Ojalá lo pudiésemos traer al Ecuador, aunque fuese por Zoom. Para que nos hable de la dignidad, de la que todavía nos queda una buena dosis y también de cómo en las sociedades se logran aportes extraordinarios desde la práctica cotidiana, en ocasiones sin mediación de la filosofía. En cualquier caso, la anticorrupción no basta pero, tampoco sobra. Lo de fondo es volver a rescatar el valor de los valores. El cultivo de los viejos principios que nos dieron honor y gloria, que no pueden ahora estar archivados en el museo de los comportamientos decentes. Decentes, ¿es dice algo la palabreja? Consta en el diccionario de las buenas costumbres pero como arcaísmo. Español antiguo y en desuso. De allí hay que rescatarla. Las elecciones son una magnífica oportunidad.