Intentando crecer

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Intentando crecer

Nos está costando un poco más que a los vecinos, pero ahí vamos’.

Un dato duro de gran recordación es la caída de 7,8% del PIB en 2020 como consecuencia de la pandemia. No están siendo suficientes estos dos últimos años para que la economía llegue a niveles de 2018 o 2019. Nos está costando un poco más que a los vecinos, pero ahí vamos.

El Gobierno hace esfuerzos para destacar que estamos en franco proceso de recuperación y echa mano de una variable importante que es el nivel de ventas, que va creciendo a buen ritmo y superando con buena distancia a las de años anteriores, marcando récord histórico en dólares. Para 2022 superará los USD 220 mil millones y podría ubicarse algo más de 10 % sobre 2021. Este nivel de ventas es la sumatoria de aquellas con tarifa 12 %, con tarifa 0 % y exportaciones totales. Con seguridad la recuperación económica explica buena parte del nivel que se alcanzará, pero también mayores costos y compras rezagadas.

Las cifras fiscales permiten ir evaluando cómo se comporta la economía. Los recursos recibidos por impuestos en el mes de noviembre de 2022 sumaron $ 1.193 millones (M) y fueron récord histórico al superar el anterior de $ 1.098M en 2017. Faltando un mes para terminar el año, Finanzas hasta noviembre ha recibido $ 13.947M por impuestos. En dólares es la mejor recaudación de los últimos 7 años, pero se ubica por debajo de los $ 14.475M del 2015. De alguna manera esta situación nos indica que la economía en 2022 no ha sido capaz de generar lo que 8 años atrás podía. 2015 estuvo influenciado por una remisión tributaria, mientras que el 2022 tuvo el “apoyo” de una reforma tributaria y permite su comparación.

Para no dejar fuera de la película al petróleo, hasta noviembre de 2015 le aportó aproximadamente $ 2.640M al Presupuesto del Estado, que fueron 20 millones más de lo que le aporta en 2022. Hoy el precio promedio de $ 87 duplicó el alcanzado en 11 meses del 2015. Menos producción y mayor atención a deudas serían las causas.

Por el lado del Gasto, sin considerar la importación de combustibles, resulta que en 4 grupos que representan el 91 % del gasto total, a noviembre de 2015 se gastaba $ 375 millones más de lo que se gasta en 2022.

El ajuste ante el estancamiento de ingresos viene dándose donde no hubiéramos querido que ocurra. La nómina hoy es apenas $ 394M más que en los 11 meses del 2015. Los intereses de deuda crecen solo $ 796M gracias a la última renegociación en 2020, de lo contrario sería el doble. La transferencia a la seguridad social y por bonos para temas sociales se ha incrementado en $ 2.214M. El ajuste se ha dado en el Gasto de Capital e Inversión, que en 2015 sumaba $7.983M y en 2022 $ 4.204M, lo cual representa una caída de $ 3.779M al no poder ser sostenidos desde 2015 en adelante.

Desde el populismo se intenta afectar la reforma tributaria para ganar unos cuantos aplausos y poner en aprietos al Gobierno, sin darse cuenta de que la economía se acomodará como se acomodó en los últimos años. No recortó gasto corriente ineficiente, que seguramente existe, lo hizo con recorte de la Inversión Pública y si logran su cometido un año después, volverá a ajustarse donde no debe o tomar la opción de actuar irresponsablemente ampliando el déficit con la contratación de deuda, que al estar claros que no se podrá pagar, será escasa, cara y compleja de manejar. Bienvenido el veto total.