Columnas

Ojos bien abiertos

"Tengamos los ojos bien abiertos y hagamos oídos sordos a los cantos de sirena de esos politiqueros que lo único que quieren es llevar al Ecuador a la miseria absoluta"

Estas elecciones presidenciales necesitarán de una gran capacidad de análisis para escoger la mejor opción para nuestro país. Tenemos que tener claro lo que buscamos, no nos podemos dar el lujo de tomar decisiones ligeras para elegir improvisados que tienen la aspiración de llegar al poder con ideas románticas, sin un verdadero plan a ejecutar. No necesitamos vendedores de humo con discursos populistas sin fundamento, que solo caben en el mundo fantasioso de politiqueros irresponsables.

Debemos estar atentos y analizar concienzudamente a cada candidato. Entre estos encontramos de todo; los chimbadores, que comúnmente son improvisados e ignorantones, sin posibilidades reales de ganar, que tienen como objetivo diluir la votación de una misma tendencia política; los reincidentes, que son a los que no les bastó con llegar una vez y fracasar, para tratar de repetirla; los obstinados, que insisten una y otra vez para ver si en alguna les juega el número y logran su cometido. Por último, están los “nuevos”, que son los que se presentan como recién llegados, inmaculados y puros. Apelan al sentimiento popular que busca una alternativa fresca. Como bien sabemos, en política y menos en una campaña presidencial, no encontramos este tipo de cualidades. Todos tienen intereses particulares sobre los que arman sus estrategias para conseguirlos.

No comamos cuento, no hay nadie que tenga la habilidad de hacer milagros y no podrán de la noche a la mañana corregir todos los males que aquejan al Ecuador. El trabajo y proceso para sacarnos de la crisis, reestructurar el Estado, eliminar la corrupción, perseguir a quienes hayan atracado las arcas públicas, recuperar lo robado, reducir el desempleo, mejorar la educación y demás temas álgidos por corregir, tomarán largo tiempo. Es muy probable que ni siquiera le alcance su período al nuevo presidente electo.

Tengamos los ojos bien abiertos y hagamos oídos sordos a los cantos de sirena de esos politiqueros que lo único que quieren es llevar al Ecuador a la miseria absoluta.