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¡Yaku, ‘ama llulla’ (no mentir)!

"Pero como ser humano que es, olvidó este mandato cuando afirmó que su encuentro con un vocal del TCE fue pura coincidencia, pura casualidad. “A otro perro con ese hueso""

La Constitución Política del Ecuador establece en el capítulo noveno cuáles son los deberes y responsabilidades de los ecuatorianos, y el artículo 83 numeral 2 ordena ‘Ama killa, ama llulla, ama shwa’, que significa: no ser ocioso, no mentir, no robar.

Dada la interculturalidad, que es una de las manifestaciones de nuestro país, este mandato está en quechua para un cabal conocimiento de los indígenas y de quienes hablen esta lengua. Por lo tanto, para Yaku Pérez, que habla quechua, no era desconocido el ‘ama llulla’, no mentir, ordenado por la Carta Magna. Pero como ser humano que es, olvidó este mandato cuando afirmó que su encuentro con un vocal del TCE fue pura coincidencia, pura casualidad. “A otro perro con ese hueso”, dice el hombre de a pie... Nadie es tan ingenuo como para aceptar que en circunstancias como las que nos toca vivir se produzca un casual encuentro entre ambos personajes, el uno miembro del TCE y como tal quien debía conocer junto con los otros vocales de este organismo la apelación presentada por Yaku y Pachakutik, y el otro, precisamente el reclamante.

Yaku dice que no pasaron de un cordial saludo de pocos segundos, cuando la investigación periodística que descubrió este casual encuentro expresa que el mismo duró casi una hora. Y ¡qué casualidad!, el maletín que portaba Yaku contenía las actas que eran materia del recurso, lo que evidencia que él va con esas actas a todas partes…

Esto se agrava porque la ley electoral prohíbe cualquier acercamiento de los vocales con las partes interesadas en el proceso, más aún tratándose de un miembro del TCE y un apelante,

Esta grave y anormal “casualidad” debe servir para una investigación a fondo porque podría haberse consumado el delito de prevaricato.

EL vocal del TCE no solamente que debe excusarse, debe renunciar a la alta dignidad que ostenta. Pero eso es pedirle peras al olmo… La conclusión es que nuestros políticos todos son iguales, ya sean mestizos, ya sean indígenas; mentirosos y lenguas largas…