Año lectivo en Ecuador: padres, estudiantes y docentes deben remar en la misma dirección
Un buen año escolar no depende de una sola persona. Padres, estudiantes y docentes tienen responsabilidades que deben cumplirse

El inicio del año lectivo plantea nuevos retos para estudiantes, padres y docentes.
Cada año lectivo empieza igual: nervios, mochilas nuevas y la sensación de que todo puede salir bien si trabajamos juntos. Como docente no puedo garantizar un buen año solo. Necesito que padres, estudiantes y colegio remen en la misma dirección, cada uno desde su responsabilidad.
Empecemos por la responsabilidad. Un padre que se asegure de que su hijo llegue a clases todos los días ya le da una gran ventaja. Un estudiante que entra puntual y con la tarea hecha correctamente también. Y yo, como docente, debo llegar con una clase pensada, no improvisada, porque los estudiantes notan la diferencia entre un profesor preparado y uno que solo llena el pizarrón.
Ecuador
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IVONNE MANTILLA
Disciplina no significa rigidez
La disciplina no significa rigidez, sino orden compartido. En el aula implica respetar turnos, escuchar y cuidar el espacio de los demás. En casa, contar con un lugar tranquilo para las tareas y horarios de sueño razonables. De mi lado, mantendré reglas claras, sin gritar ni humillar.
El aprovechamiento se demuestra cuando el estudiante participa, pregunta, se equivoca y corrige; cuando el padre pregunta qué aprendió, no solo revisa las calificaciones; y cuando el docente detecta a tiempo quién necesita apoyo para reforzar su aprendizaje.
Nada de esto es automático. Requiere diálogo entre padres, estudiantes y docentes, disposición para corregir errores y ajustar el rumbo cuando sea necesario. No habrá garantías, pero sí una base sólida para que este año valga la pena para cada estudiante.
Roberto Camana-Fiallos