Cultura

Con remedios caseros, los pueblos indígenas le hacen frente a la COVID-19

En las comunidades no presentan contagio, por el uso de sus chacras nativas

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Secretos. Gabriel Guallo aprendió de sus abuelos la forma de utilizar algunas plantas.CORTESIA / EXPRESO

A medida que la COVID-19 se propaga por el mundo, en las comunidades de la provincia de Napo, el virus ha podido ser controlado. Uno de estos pueblos es Pumarrumi, una localidad de la parroquia Tálag, en el cantón Tena.

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Sus cerca de 500 habitantes no cuenta con infectados por la pandemia. Cuando algo los enferma, no buscan los subcentros de salud, ni los hospitales, tienen la sanación en los patios traseros o jardines de sus hogares, salpicados de plantas curativas de la selva amazónica. Cada familia utiliza hojas y raíces varias, sazonado con el tallo del ajo y jengibre, secretos que los aplican de generación en generación, que les brinda protección ante síntomas respiratorios u otros malestares.

Gabriel Guallo aprendió de sus abuelos el conocimiento del uso de las plantas. Sus antepasados trabajaron toda la vida con una farmacia natural que tenían sembrada en su chacra, en la zona rural de Shigua Cocha, una comunidad del cantón Tena. Desde los 10 años, Guallo conoció los secretos sanadores de la selva. Recuerda que su abuela le decía que vaya a los sembríos a recoger yerbas nativas para el dolor de los huesos: ‘chury apairy anbira’, en quickwa (significa, traiga la medicina). Él se iba y recogía el medicamento natural. “Desde aquella edad ya conocía cuál era para cada malestar, recogía hojas de papaya chini, (la ortiga)”, dice el naturista y guía turístico.

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Fruto. Con este fruto del tamaño de un melón, color café oscuro, su corteza con sabor a chocolate, es la clave del tratamiento casero.

Tiene un terreno de 4 hectáreas, donde tiene sembradas variedades de plantas curativas, entre ellas un árbol frondoso -lustunda muyu- que da una fruta milagrosa para los procesos gripales. “Con esto estoy aplicando todo lo que aprendí de mis antepasados para ayudar a las comunidades, especialmente en este tiempo de pandemia”. Asegura tener controlados los síntomas gripales y así evitar que su localidad se contagie de la COVID-19. “La llamo la planta de la vida porque me salvó de esta enfermedad mortal e impidió que me hospitalicen a mi familia y a mí, desde ese momento comparto esta medicina con quienes me la solicitan”, indicó el conocedor de la medicina.

Según Édison Jibango, habitante de la localidad Papanco, es preocupante cómo en las ciudades hay muchos contagios. No consumen productos naturales, “mientras que nosotros no tenemos ese problema. Aquí usamos mascarillas por respeto a las autoridades, mas no porque haya contagiados”, dice el comunero. 

“Yo he probado esta medicina y muchas personas más, contiene aparte de agua, varias plantas medicinales, que han fortalecido nuestro sistema inmunológico que nos han sanaron y ahora gracias a Dios, estamos bien”, manifestó Leonardo Costa, habitante de la localidad.

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Fruto. Con este fruto del tamaño de un melón, color café oscuro, su corteza con sabor a chocolate, es la clave del tratamiento casero.CORTESIA / EXPRESO

Narcisa Cando es otra de las testigos de las bondades del llustunda Muyu, ella se enfermó por un mes con los síntomas de la COVID 19 y fue la receta natural que logró recuperarla y levantarla. Ella es oriunda de Ambato y desde su mejoría envía estas pócimas a toda su familia.

La parroquia Tálag, del cantón Tena, tiene comunidades como Anzu La Victoria, Naranjito, Pío Culin, Pilayacu, Nueva Jerusalén, Limón Chica, Zapallo, Trece de Abril, San Pablo, Bajos Talag, San Carlos, Las Palmas. Los habitantes de estos territorios que se mantienen con el uso de la medicina natural provienen de las etnias Kichwas, Tagaeres, Shuar, Taromenanes, Secoyas, Sionas y mestizos que han aprendido el uso de las plantas nativas, entre otras culturas de la Amazonía.

Tratamiento y prevención

Hay otras plantas que aplican en los preparados. En una olla grande se pone a hervir la ayahuasca, chugriyuyu, cascarita, uña de gato, la hoja de matico, dulcamara, ajo de monte, que se cocinan por tres horas, luego se dejan enfriar y sus líquidos se envasan en botellas. Con esto curan los síntomas respiratorios. Además, para prevenir utilizan cinco limones, la misma cantidad en naranjas con sus cáscaras, que hierven por 30 minutos en 5 litros de agua. Se le agrega jengibre, pepas de ajo, 5 hojas de matico, con esta receta evitan los resfriados. Cuando presentan síntomas como fiebre, tos, diarrea y náuseas provocadas por el virus, usan raíces de ortiga y jengibre para bajar la fiebre, en las dosis adecuadas de acuerdo al avance de los malestares.