Investigación
La ruta del dinero de Celec: así operaba la red que hoy enfrenta a la justicia de EE.UU.
Así operó la red que desvió entre Ecuador, EE.UU. y Europa 104 millones de dólares de Celec sin entregar ni un megavatio de energía

Los generadores de Progen llegaron cubiertos con plástico. El Ministerio de Energía demoró meses en aceptar que recibió equipos viejos y usados.
Lo que debes saber
- Engaño: Según la demanda de Celec, Progen aprovechó la desesperación de Ecuador durante los apagones de 2024 para ganar contratos de emergencia mediante certificados de experiencia falsos.
- Dispersión inmediata: Tan pronto como el dinero de Celec ingresaba a la cuenta de Progen, en Alabama, la red lo desviaba. El dinero público se dividió en tres frentes: más de 20 millones de dólares terminaron en manos de Astrobryxa, 10 millones se desviaron a cuentas en Suiza y el resto se distribuyó entre cuentas personales, empresas satélites de los directivos en Florida y la subcontratista ecuatoriana Inycofyi.
La investigación por la multimillonaria estafa de Progen al Estado ecuatoriano avanza en los tribunales federales de Estados Unidos. La demanda civil, bajo la ley RICO o ley antimafia, apunta al corazón del caso: las transferencias fraudulentas y los beneficiarios finales.
Hasta este 1 de junio de 2026, la causa N.° 8:25-cv-03433-WFJ-SPF, expone de manera detallada las pistas sobre destido de casi 104 millones de dólares que la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP) entregó a la firma estadounidense Progen Industries, LLC.
Hoy, las cuentas donde se depositó el dinero público registran un saldo de 0 dólares, pero hay pistas sobre la red de dispersión internacional de fondos.
El origen: Contratos exprés en plena emergencia eléctrica
El millonario perjuicio comenzó en 2024, cuando Ecuador enfrentó una severa crisis energética que derivó en apagones que duraron hasta 12 horas al día. Ante la falta de generación, el gobierno declaró en emergencia el sector eléctrico con el objetivo de lograr contrataciones que sumaran megavatios al sistema.
En ese contexto, Progen fue elegida para vender generadores nuevos e instalar dos centrales termoeléctricas en Quevedo y Salitral, pero, según la demanda de Celec, la compañía extranjera se aprovechó de la vulnerabilidad del país y recurrió a un “andamiaje de mentiras”:
- Falsificación de avales: Presentó un certificado técnico falso de la empresa pública Lakeland Electric en Florida, entidad que confirmó de forma escrita que jamás trabajó con ellos.
- Clientes fantasma: Incluyó supuestos proyectos exitosos con un tercero llamado Megawatt Power Holdings, firma que en realidad controlaban en secreto los propios directivos de Progen.
La simulación y las inspecciones de papel
La demanda detalla que Progen jamás tuvo la capacidad ni la intención de fabricar generadores nuevos de paquete (cero horas de uso) dotados con motores Caterpillar EMD.
Al contrario, la empresa compró generadores viejos y usados a la firma Apollo Electric en Texas por $ 425.000 cada uno. Luego, coordinó con talleres locales para lijar las etiquetas de fábrica, realizar remanufacturas superficiales y repintar los equipos para ocultar el óxido y hacerlos pasar como nuevos. Finalmente, los revendió en 3,4 millones de dólares cada uno.
La ruta del dinero: El vaciado de la cuenta en Regions Bank
El corazón de la acusación radica en la manera en que se esfumaron los fondos de la emergencia. Celec transfirió la suma total de 104 millones de dólares mediante giros internacionales a una cuenta bancaria de Progen en el Regions Bank, con sede en Birmingham, Alabama. Tan pronto como el dinero tocaba la cuenta, se activaba un mecanismo de desvío inmediato para dejar los saldos en cero dólares. Las transferencias tomaron diferentes rumbos :
- La conexión Astrobryxa: Más de 20 millones de dólares se canalizaron a las firmas Astrobryxa S.A. (Ecuador) y Astrobryxa LLC (Delaware). Estas empresas actuaron como intermediarias de Progen en Ecuador y pertenecen a Karla Saud y José Walther Manrique.
- Pagos a Inycofyi, supuesta subcontratista: Esta empresa ecuatoriana, también llamada FYI Group y de propiedad de Fabián Yar Imbaja, recibió un total de $ 3,2 millones. Los pagos se dividieron en dos transferencias de $ 2,1 millones en febrero de 2025 y una de $ 1,1 millones en marzo de 2025. Según Inycofyi, Astrobryxa los contrató para que ejecute obras civiles para poner en marcha las centrales de Salitral y Quevedo. DIjo que no tuvieron relación con Progen. “Las obras civiles ejecutadas por nuestra empresa en los proyectos de Salitral y Quevedo, a los cuales usted hace referencia, fueron física y documentalmente entregadas a satisfacción de nuestro contratante Astrobyxa, que valga decirlo aún mantiene importantes valores pendientes de pago con nosotros por las obras ejecutadas”, informó la empresa. Sin embargo, la misma compañía tuvo un segundo rol, pues además de ser subcontratista también firmó pólizas como Seguros Confianza y se convirtió en garante solidaria de Progen por un monto de 8 millones de dólares.
- El desvío a Europa: Al menos 10 millones de dólares se transfirieron de forma injustificada al exterior, para terminar en las cuentas de la corporación suiza AOT Holding AG, con sede Zug.
- Enriquecimiento personal y empresas satélites: El dinero restante se distribuyó entre las cuentas personales de los directivos John B. Manning, W. Wade Manning y Andrew S. Williamson, así como en su red de empresas vinculadas en Florida (Genertek Power Industries LLC, Two Lions Holdings LLC y H&S Industry LLC), las cuales utilizaron para adquirir activos y diluir el capital.
Pedido para congelar los fondos
El equipamiento chatarra que Progen alcanzó a enviar a Ecuador yace en la actualidad abandonado e inoperable en terrenos de Celec; ni un solo generador se instaló o entregó un solo kilovatio para aliviar los apagones
La defensa del Estado ecuatoriano solicitó al juez federal de Florida un juicio con jurado, la declaración de un fideicomiso constructivo para congelar de inmediato cualquier activo remanente de los demandados, y una sentencia que ordene el pago de daños triples por conspiración criminal organizada.