
Jorge Glas: Audiencia de hábeas corpus se reinstala este 2 de abril
Un juez penal de La Libertad evalúa informes del SNAI sobre el estado de salud de Glas tras 5 meses en prisión
La Unidad Judicial Penal de La Libertad, en la provincia de Santa Elena, tiene previsto reinstalar la tarde de este jueves, 2 de abril de 2026, la audiencia de hábeas corpus correctivo solicitada por la defensa del exvicepresidente Jorge Glas. El exsegundo mandatario, quien permanece recluido en la denominada "Cárcel del Encuentro" desde hace cinco meses, fundamenta esta acción constitucional en la necesidad urgente de acceder a atención médica especializada.
Evaluación de condiciones carcelarias
La diligencia, programada para las 14:30, será el escenario donde el magistrado a cargo analice los informes técnicos remitidos por el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI). El juez deberá contrastar los reportes oficiales sobre las condiciones de reclusión y la asistencia brindada con los argumentos de la defensa, antes de emitir un fallo que ratifique o niegue la procedencia del recurso.
Bajo este contexto, Glas arrastra un historial judicial complejo: cumple actualmente una pena unificada de ocho años por los casos Odebrecht y Sobornos. A esto se suma una sentencia de 13 años por el caso Reconstrucción de Manabí, la cual aún no se encuentra ejecutoriada.
Antecedentes de recursos fallidos
Este nuevo intento legal surge tras un revés judicial ocurrido el pasado 26 de diciembre de 2025. En aquella ocasión, el juez Jean Daniel Valverde conoció un recurso similar en el que Glas denunciaba presuntos malos tratos y un deterioro significativo de su salud; no obstante, la solicitud fue desestimada al no encontrarse pruebas suficientes de las vulneraciones alegadas.
Trayectoria y situación jurídica
Jorge David Glas Espinel, guayaquileño de 54 años, ocupó la Vicepresidencia de la República durante la administración de Rafael Correa (2013-2017) y brevemente en el periodo de Lenín Moreno, hasta su salida en 2018. Su presente se define por el cumplimiento de sentencias ejecutoriadas por delitos de corrupción que han marcado la agenda política y judicial del país en la última década.
En el caso Odebrecht, fue condenado a seis años por asociación ilícita, mientras que en el caso Sobornos recibió una pena de ocho años por cohecho. En enero de 2023, tras una solicitud de unificación de penas, la justicia determinó que Glas debía cumplir la condena más alta, fijada en ocho años, de los cuales se descuenta el tiempo que ya ha permanecido en centros de privación de libertad.