INSEGURIDAD VIAL
Las vías de Guayaquil que obligan a los ciudadanos a cruzar con miedo
Un recorrido evidencia la vulnerabilidad de quienes caminan por tramos conflictivos ante la ineficiencia de la planificación urbana

Hay avenidas en Guayaquil que son inseguras para el cruce peatonal.
Dos muertes por atropellamiento han estremecido a distintos sectores de Guayaquil y Daule en las últimas semanas. El 13 de mayo, Jaime Pacheco falleció tras ser arrollado por un vehículo en el kilómetro 14,5 de la vía a la costa, mientras cruzaba la calle para regresar a su casa. Allison Flores perdió la vida por la misma razón: un auto la embistió en el kilómetro 13 de la vía a Salitre, en La Aurora.
Ecuador
La Aurora bajo protesta: "No más muertes", el grito del hartazgo ciudadano que retumbó la vía
Freddy Josue Andrade Andrade
Indignación colectiva
Indignada, la ciudadanía salió a protestar en ambos casos. Los vecinos de esas zonas sienten que estas tragedias se pudieron evitar. Pero sus reclamos permanentes, las alertas, los pedidos de seguridad vial y controles de tránsito no calan en las autoridades.
“Tuvo que morir una persona, se tuvo que apagar una vida, para que recién armen una mesita técnica, que muchas veces es lo mismo que nada. (Las autoridades) Hablan y hablan de planes, de soluciones, pero no las ejecutan. Y si lo hacen, duran máximo dos semanas y luego los problemas se mantienen”, expuso Karina Reinoso, habitante de la urbanización Málaga, en La Aurora.

Los residentes usaron velas y linternas para exigir paz.
Las vías más peligrosas para cruzar en Guayaquil
Cruzar una calle se ha convertido en un ejercicio de riesgo para los peatones en varias avenidas de Guayaquil, especialmente durante la noche. Incluso caminar por ciertas aceras implica un riesgo.
La falta de cruces seguros, la iluminación deficiente y la escasa señalética conforman una combinación peligrosa para quienes se movilizan a pie en una ciudad poco amigable para los transeúntes.
Un equipo de EXPRESO recorrió varios tramos de avenidas que han sido identificados como riesgosos para los peatones, y evidenció múltiples problemáticas, sobre todo pasadas las 19:00.
Juan Tanca Marengo
Hay varios tramos complicados. Uno de ellos está a pocos metros de la intersección con la avenida Agustín Freire. Estudiantes universitarios deben sortear los vehículos que, en muchas ocasiones, cruzan a exceso de velocidad. Otro punto conflictivo está frente a la ciudadela Martha de Roldós. La falta de pasos seguros obliga a ciudadanos a correr hacia un parterre central angosto, que no ofrece garantías para el descanso de los peatones.

La avenida Juan Tanca Marengo se redujo a dos carriles por una obra vial.
25 de Julio
En esta vía del sur hay varios puentes peatonales elevados. Pese a ello, algunos ciudadanos realizan maniobras peligrosas: en lugar de cruzar por zonas seguras, corren en medio de la vía para subirse a las barandas de acceso a la parada de Metrovía (cerca a la av. Ernesto Albán), con el peligro de ser atropellados o quedar atrapados. Algunos usuarios indicaron que los viaductos “suelen ser peligrosos” por la presencia de delincuentes.

Personas cruzan de forma imprudente hacia la parada de Metrovía.
Vía Perimetral
En el tramo sur, a lo largo de la isla Trinitaria, el escenario es adverso para los peatones: los vehículos (incluidos tráileres) circulan a alta velocidad, mientras que los pasos elevados carecen de iluminación, presentan suciedad y no ofrecen condiciones seguras. Por ello, muchos peatones terminan cruzando entre los vehículos, ante la falta de opciones adecuadas y la poca atención de la autoridad de tránsito.

Menores de edad y adultos mayores arriesgan su vida al querer cruzar.
Francisco de Orellana

Ciclista cruza de forma horizontal la avenida Francisco de Orellana.
Los habitantes de El Cóndor, Sauces 8 y la décima tercera etapa de la Alborada han vivido por años con un problema de falta de cruces seguros en la avenida Francisco de Orellana, desde Rodolfo Baquerizo Nazur hasta José Luis Tamayo. Con la aplicación de semáforos se intentó realizar correctivos, pero no es suficiente para los vecinos del sector. A diario, los peatones siguen sorteando vehículos en media vía.
Para el urbanista Roberto Carpio, el problema es estructural y responde a cómo ha sido concebida la ciudad.
“El peatón no es el actor principal de la movilidad en Guayaquil. Todo funciona en torno al vehículo. Si no tomamos acciones correctivas, como la implementación de espacios más caminables, mejor conectados y con mayor iluminación, el peatón seguirá cada vez más relegado”, analizó.