
Pasos para impugnar multas de tránsito captadas por cámaras en Guayaquil
Se lo puede hacer de forma virtual y presencial. Conoce la guía completa para impugnar las sanciones en la ATM
El desconocimiento sobre cómo actuar frente a una multa de tránsito captada por cámaras es cada vez más evidente en Guayaquil. A la redacción de EXPRESO han llegado múltiples consultas de ciudadanos que aseguran no saber cómo defenderse ante sanciones que, en algunos casos, consideran injustas o poco claras.
El uso de sistemas de videovigilancia para detectar infracciones ha generado debate. Aunque estas herramientas buscan mejorar el control vial y reducir conductas peligrosas, también han despertado dudas sobre su precisión y sobre la transparencia en la emisión de multas. En este escenario, muchos conductores cuestionan si todas las sanciones están correctamente fundamentadas.
Frente a estas inquietudes, la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) de Guayaquil sostiene que existe un mecanismo formal para impugnar las multas. Este proceso permite a los ciudadanos presentar sus descargos cuando consideran que la infracción fue mal aplicada o que existen elementos que no fueron correctamente evaluados.
¿Cómo impugnar una multa de forma virtual?
En línea, el usuario debe ingresar al portal oficial de la ATM, iniciar sesión, acceder al apartado de impugnaciones y completar el formulario correspondiente.
En este espacio es posible adjuntar pruebas como fotografías, documentos o cualquier evidencia que respalde la versión del conductor.
¿Cómo impugnar una multa de forma presencial?
Para quienes prefieren realizar el proceso de manera presencial, existen varios puntos habilitados en la ciudad en los centro de atención ciudadana
Los centros están ubicados en la Terminal Terrestre, la avenida 25 de Julio además de agencias en sectores como el parque Samanes y el centro comercial Albán Borja. En estos casos, es necesario gestionar un turno previo desde la página web y presentar los documentos de respaldo.
Los conductores cuentan con un plazo de tres días hábiles desde la notificación para presentar la apelación. Este límite resulta determinante, ya que fuera de ese periodo el reclamo ya no es admitido.
Desde la ATM insisten en que la impugnación es un derecho y que cada caso es analizado bajo criterios técnicos y legales. Sin embargo, en la práctica, persiste una percepción de desconfianza entre los usuarios, quienes consideran que el sistema no siempre ofrece garantías suficientes de imparcialidad.
