Guayaquil

Un mes de clases: En Los Ríos, $ 5 semanales en recarga telefónica para estudiar

En la zona rural de esta provincia, la conexión a clases de sus hijos depende de la débil señal de Internet y de una recarga diaria del teléfono.

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En los sectores rurales de la provincia de Los Ríos, los alumnos se conectan a clases a través del teléfono de sus padres y deben hacer recargas frecuentes.Cortesía

Para Carmen L., de 17 años, el día comienza a las 06:30 en el recinto San Clemente del cantón Palenque, provincia de Los Ríos. A las 07:30, la estudiante de la Unidad Educativa Lautaro Aspiazu se instala en su cuarto donde con suerte consigue una débil señal en su dispositivo móvil. Pero antes debe activar una tarjeta de un dólar o solicitar una recarga por el mismo valor, para poder conectarse. 

El servicio tiene una vigencia de 24 horas, por lo que semanalmente, su familia invierte $ 5 en recargas, para que ella pueda recibir el material de estudio que sus maestros le asignan y enviar sus tareas.

Carmen dice que se sintió preocupada cuando supo cuál sería la modalidad de estudios  debido a la pandemia del nuevo coronavirus. En este primer mes ha notado lo difícil que puede ser estudiar en una zona apartada de la urbe y sin contar con los recursos necesarios.

Su padre recorre alrededor de una hora hasta llegar a la cabecera cantonal y adquirir lo necesario, entre ello el saldo telefónico. Afortunadamente la familia ya contaba con un teléfono inteligente, por lo que no fue necesario comprar otro.

La jornada de casi tres horas se desarrolla en grupos de WhatsApp de cada materia. El maestro explica el temario mediante mensajes, audios y videos. Las evidencias de los trabajos también se comparten por la misma red, al igual que el registro de asistencia.

Carmen extraña ir al colegio pues para ella nada es mejor que recibir clases de forma presencial. Sin embargo, reconoce que no es recomendable hacerlo ahora por el peligro que representa salir de casa y exponerse al contagio del virus.

“En todo este tiempo solo me he perdido una clase, cuando se me terminaron los megas y no tenía cómo salir a recargar”, recordó.

Doris M., de 16 años, habita en el recinto Pata de Gallina, de Palenque, y sus clases virtuales, también dependen del dólar diario que consigan sus padres para activar internet en su celular. La joven reconoce que su familia hizo un esfuerzo en mayo pasado, para adquirir un celular nuevo con acceso a Internet. El mismo dispositivos lo debe compartir con sus tres hermanos de 14, 12 y 10 años.

Desde el lunes 29 de junio, los estudiantes, empezaron a usar los textos que el Ministro de Educación les entregó en calidad de préstamo, hasta que finalice el periodo lectivo.

Celso Ochoa, Director de Educación del Distrito 12D01 que comprende los cantones de Baba, Babahoyo y Montalvo, reiteró que el nuevo modelo educativo no es dependiente de la conexión a internet, sino del trabajo que se desarrolle dentro del núcleo familiar con las fichas pedagógicas. “Estas se pueden descargar las 24 horas del día en la plataforma educativa COVID-19 recursos2.educacion.gob.ec y son sencillas de desarrollar”, argumentó.