inseguridad en Guayaquil
Extorsiones en Nueva Prosperina: Repartidores de productos cambian rutas por seguridad
Locales comerciales cerrados y abastecimiento de tenderos por cuenta propia en la avenida Casuarina reflejan la crisis comercial provocada por las extorsiones

Hay repartidores que no acuden a zonas de complejidad, sino a la vía principal Casuarina, evitando el riesgo de extorsiones en Nueva Prosperina.
Lo que se sabe
- A varios tenderos les ha tocado abastecer por su cuenta sus negocios, ante la falta de repartidores en el sector
- Algunos negocios de la avenida Casuarina han cerrado sus puertas por las extorsiones
- Empresas y camiones de distribución abandonan de a poco las rutas del noroeste por inseguridad
Es un mal recuerdo para Fabricio. Siete delincuentes rodearon el camión repartidor que conducía hace poco más de dos años. Uno de esos sujetos se acercó a la ventana, armado, y le dijo que quería hablar con él. Al final, lo extorsionó. El peligro escaló a tal punto que dejó ese trabajo. Ya no podía laborar en paz.
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La temida vivencia ocurrió en la cooperativa Voluntad de Dios, uno de los sectores populares que conforman el distrito Nueva Prosperina, en el noroeste de Guayaquil.
Fabricio repartía bebidas energizantes y gaseosas en esa cooperativa y en sectores aledaños un día a la semana. Pero esa labor se puso complicada cuando se alborotaron los extorsionadores.
“Se vinieron hacia mí siete personas en dos motos. Mi reacción en ese momento fue tirarles el camión. Yo salí rápido y me confié, pensé que los había perdido y seguí con las entregas. Más adelante me cerraron de lado y lado”, recuerda.
Uno de los individuos trató de entrar a la cabina, pero la puerta estaba con seguro. El chofer bajó levemente la ventana y el tipo le dijo que tenía que pagar cinco dólares cada vez que ingresara a esa zona.
La respuesta del conductor fue que le avisaría a su jefe. Pensó que ahí se calmarían las cosas, pero el delincuente se llevó 10 dólares y varias bebidas de la carga que transportaba.
Según la víctima, en su trabajo accedieron a darle el dinero para que pagara la cuota extorsiva y pudiera hacer esa ruta tranquilo. Sin embargo, luego otros sujetos también quisieron extorsionarlo y prefirió renunciar. En apenas una semana sufrió dos robos.
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Trabajadores renuncian por las extorsiones
Actualmente, Fabricio presta sus servicios como conductor en una empresa dedicada a otra actividad. Aun así, mantiene amistad con quienes fueron sus compañeros de trabajo, lo que le ha permitido conocer cómo se manejan las cosas en Nueva Prosperina.
“Hay ciertas compañías que ya no tienen coberturas en los sectores más conflictivos. Toman esta decisión porque les sale más barato, por decirlo así, dejar de ir a estos lugares. Recuerdo que se empezaba pagando 5 dólares por cada entrada. Si había zonas donde había varias bandas, pagabas por separado. Ahora, esos 5 se han vuelto 50 dólares semanales, de lo que me han contado”, explica.
Por esa razón, la mayoría de sus amigos ya se dedica a otros empleos. Las rutas se volvieron demasiado peligrosas y optaron por priorizar su seguridad antes que arriesgar la vida.
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Comerciantes optan por buscar ellos mismos los productos
El relato de Fabricio coincide con lo que señalan comerciantes de la avenida Casuarina, principal vía de ingreso a los sectores más apartados de Nueva Prosperina.
Un vendedor de verduras asegura que los repartidores, por lo general, avanzan hasta la zanja del denominado Canal de la Muerte. Desde allí hacia el fondo solo ingresan unos pocos y ya no se desvían hacia los barrios ubicados a los costados.
“Los de las colas, esos de las cervezas, los de las aguas, ya no van porque les roban. Los de las tiendas tienen que ver dónde compran esos productos o dejaron de venderlos”, señala.
Una vista de la avenida Casuarina
Durante un recorrido por la avenida Casuarina, un equipo de EXPRESO constató una situación llamativa. El tramo comprendido entre la vía Perimetral y el Canal de la Muerte mantiene una intensa actividad comercial, aunque también se observan algunos locales cerrados.
Pasando el canal, en el sector conocido como La Pileta, hay una hilera de unos 12 locales abandonados. Según una residente, sus propietarios dejaron de atender hace aproximadamente 18 meses.
Sin embargo, a menos de medio kilómetro, cerca del puente peatonal de la cooperativa Trinidad de Dios, un tramo de tres cuadras mantiene actividad comercial. Los contrastes son evidentes.
“Hay unos que pagan extorsiones, otros no se sabe. Ya uno mejor no anda preguntando. Aquí en La Pileta se pagaba, pero empezaron a robar y los propietarios de estos locales los dejaron ahí nomás”, comenta la ciudadana.
EXPRESO se contactó con personal de Comunicación de la Policía Nacional, del distrito Nueva Prosperina, para conocer qué acciones se realizan frente a esta problemática. Se informó que se coordinaría una vocería, pero hasta la publicación de este reportaje no hubo respuesta.
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Acciones para recuperar la seguridad en Nueva Prosperina
En agosto del 2024, la Policía implementó el plan estratégico Zona Libre de Extorsión en Nueva Prosperina, que contemplaba acciones preventivas, operativos en flagrancia, actos urgentes, cumplimiento de delegaciones fiscales e investigaciones para combatir este delito.
Desde entonces se ha capturado a presuntos implicados en extorsiones e incluso se ha rescatado a víctimas de secuestros extorsivos. Sin embargo, casos similares continúan registrándose.
Iván Carvajal, consultor en seguridad y experto en Inteligencia Estratégica que ha trabajado para entidades territoriales del suroccidente colombiano, sostiene que la confianza en el Estado se deteriora cuando la ciudadanía percibe que este no puede protegerla.
En ese escenario, explica, muchas personas terminan confiando más en el poder de los grupos criminales, que demuestran su capacidad de intimidación contra quienes se niegan a pagar extorsiones.
El especialista considera que recuperar esa confianza requiere dos acciones:
- Fortalecer el trabajo comunitario para que la Policía y otras instituciones conozcan las necesidades de los barrios y construyan vínculos con la ciudadanía
- Ejercer un control permanente del territorio mediante inteligencia, investigaciones, controles y capturas.
“Por otro lado, el Estado tiene que ejercer el poder coercitivo. Tiene que estar en la capacidad de investigar, neutralizar y capturar. Debe haber mucha inteligencia policial, saber qué es lo que está pasando. Tienen que estar permanente en territorio haciendo controles, requisas, no pueden haber zonas tomadas (por criminales)”, recalca.
Carvajal agrega que, en sectores extensos y complejos como Nueva Prosperina, una estrategia efectiva consiste en intervenir primero áreas pequeñas para luego ampliar progresivamente el control hacia otros sectores, evaluando de manera permanente los resultados para corregir las acciones cuando sea necesario.
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