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Diario Expreso Ecuador

Labor social

Estudiantes de Guayaquil y Samborondón practican la solidaridad desde las aulas

Iniciativa de alumnos lleva asistencia a personas en situación de vulnerabilidad o con discapacidad. Entidades promueven educación con enfoque humanista

La iniciativa Rodemos Juntos entregó sus primeras sillas de ruedas en Guayaquil. La meta es dar un centenar en seis meses.

La iniciativa Rodemos Juntos entregó sus primeras sillas de ruedas en Guayaquil. La meta es dar un centenar en seis meses.MIGUEL CANALES / EXPRESO

Juan Pablo Pérez Tomalá

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Lo que se sabe

  • Alumnos del colegio Menor dan sillas de ruedas con su iniciativa Rodemos Juntos
  • La Unidad Educativa Copol tiene siete programas sociales para estudiantes
  • En el colegio San José La Salle los adolescentes se involucran con niños y adultos mayores

Con 16 años de edad, David Kim y cuatro de sus amigos ejecutan una acción que mejora las condiciones de vida de las personas con movilidad reducida en Guayaquil.

A los adolescentes les impactó ver a personas que no tienen sillas de ruedas en buen estado, lo que ahonda aún más las barreras de movilidad y repercute en su desarrollo social y económico.

Además de Kim, Cristina Tang, Santiago López, Renzo Alva y Santiago Jiménez crearon la iniciativa “Rodemos Juntos”, con el objetivo de conseguir 100 sillas de ruedas.

“Pedimos (aportes) a los compañeros del curso y a sus padres. Hemos tenido buena acogida”, explicó Kim. Para garantizar que las sillas lleguen a las personas adecuadas, solicitaron al Municipio de Guayaquil que consiga a los beneficiarios. 

El pasado 30 de julio entregaron las primeras cinco, mientras esperan que se defina la próxima fecha para la donación de otras catorce.

“Sería lindo poder ver que a la gente le podríamos solucionar un poco el tema de su movilidad. Con la ayuda que podamos entregar, podamos quizás no arreglarles la vida, pero ojalá poderles facilitarla un poco”, menciona Kim.

“Es muy duro ver a gente que quizás, por falta de silla de ruedas, no puede ir a la escuela o al colegio”, dice este alumno del Colegio Menor, ubicado en la avenida León Febres Cordero, en Samborondón.

En los dos años que les faltan para graduarse, Kim y sus compañeros esperan que su iniciativa se consolide e incluso puedan darle la posta a los estudiantes que vienen detrás.

Creo que mucha gente puede donar y no lo hace, quizás por falta de conocimiento o falta de canales".
David Kim, iniciativa “Rodemos Juntos”

Siete programas sociales tiene el colegio Copol

Involucrarse en proyectos sociales ayuda a los adolescentes y jóvenes a ser conscientes de los problemas que enfrentan las personas en situación de vulnerabilidad y a entender que sus buenas acciones generan impacto en la comunidad.

Así lo cree Camila Jácome, de 17 años, estudiante de la Unidad Educativa Particular Politécnico (Copol), ubicada en el kilómetro 30.5 de la vía Perimetral, quien participa en el proyecto Nuestro Reto, uno de los siete que tiene la institución. En este se trabaja con niños con necesidades educativas, autismo o síndrome de Down.

“El tiempo avanza, no se detiene, entonces todos vamos a crecer, a formar parte de la sociedad, y lo que más debería existir es gente que trabaje, gente solidaria, que vea la inclusión como algo normal y natural, ya que eso es lo que debería ser”, opina Jácome.

Además de este programa, Copol mantiene los siguientes: 

  • Periodismo Social y Juvenil
  • Producción Artística
  • Adulto Mayor
  • Emprendimiento Social y Bienestar (trabajan con jubilados)
  • Limpia tu Huella (cuidado del medioambiente) y 
  • Mi Hermano Mayor

En este último participa Jorge Johnston, de 17 años, quien guía a estudiantes de cursos inferiores para que mejoren su rendimiento académico

“Este proyecto siento que es enriquecedor en todos los aspectos, porque no es solo dar clases y ya, es de doble dirección, porque uno da y también recibe. Uno identifica las falencias que tiene”, comenta a EXPRESO.

Su incursión en este espacio, en el que también incluyen a niños de la parroquia católica Nuestra Señora de La Consolata, del sector El Fortín, le ha permitido desarrollar su talento para guiar a los demás. 

“Nos ayuda a tener una mejor visión profesional, porque ser tutor implica tener liderazgo, tener paciencia, empatía, que son aspectos que se tienen que desarrollar y, gracias a este proyecto, lo he logrado”.

Jorge Johnston, estudiante de la Unidad Educativa Copol, da clases de nivelación a niños como parte del programa Mi hermano mayor.

Jorge Johnston, estudiante de la Unidad Educativa Copol, da clases de nivelación a niños como parte del programa Mi hermano mayor.CORTESÍA

Estudiantes aprenden a realizar "cambios sostenibles"

A criterio del docente Edson Espinoza, coordinador general de los proyectos, se busca que los jóvenes “hagan un cambio de mentalidad, que mediante experiencias vivenciales puedan lograr cambiar nuestro país y nuestro planeta. Sobre todo, en un marco de cultura de paz, tratar de hacer cambios sostenibles y hacer visibles estos problemas”.

En Ecuador, uno de los requisitos para graduarse de bachiller es participar en el Programa de Participación Estudiantil (PPE), en el que los alumnos se involucran en áreas como Acción Cívica, Animación a la Lectura, Acción por el Ambiente y Acciones Orientadas a la Educación Integral en Sexualidad. La calificación corresponde al 10 % de la nota de grado.

Pero más allá de la calificación y el requisito, esta se vuelve una oportunidad para que los estudiantes se apasionen por la ayuda social e incluso se mantengan en el PPE pese a que hayan cumplido el periodo establecido.

Ocurre en instituciones como el colegio San José La Salle, ubicado en Felipe Pezo Campuzano y Guillermo Cubillo, donde involucrarse con adultos mayores y niños ayuda a los alumnos a entender la realidad social y sentir que están haciendo algo por la comunidad, según resalta Kléber Zamora, coordinador de la Pastoral Juvenil y Vocacional.

Realizar terapias con adultos mayores forma parte de la preparación que tienen los estudiantes del colegio San José La Salle.

Realizar terapias con adultos mayores forma parte de la preparación que tienen los estudiantes del colegio San José La Salle.CORTESÍA

Así le pasó a Valentina Betty, de 17 años, quien valora que estas experiencias le hayan motivado a ser más expresiva y abierta con los demás. A los jóvenes les aconseja “que no lo hagan por una nota, sino porque ellos quieren transmitir su chispa y emoción”.

Porque, como resume Espinoza, “los jóvenes pueden salvar a nuestro país estando en estas actividades”.

Un problema es oportunidad para formar mejores adultos y eso es importante para un mejor país".
Edson Espinoza, docente del Copol

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