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Diario Expreso Ecuador

Elecciones secciones en Guayaquil

La crisis de Guayaquil: las tareas urgentes que deberá asumir el próximo alcalde

Especialistas y representantes sociales plantean una hoja de ruta para la próxima administración, en medio del deterioro y vacío de liderazgo

Pedido. La recuperación del centro de Guayaquil es vista como una condición indispensable para reactivar la economía, el turismo y la vida urbana.

Pedido. La recuperación del centro de Guayaquil es vista como una condición indispensable para reactivar la economía, el turismo y la vida urbana.Carlos Klínger

Diana Sotomayor
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Los puntos clave

  • Especialistas y gremios sociales plantean una hoja de ruta urgente para la próxima administración de Guayaquil, ante una crisis institucional y urbana marcada por el deterioro y el vacío de liderazgo.
  • La seguridad y la reconstrucción del tejido social aparecen como prioridades centrales, con énfasis en educación, empleo y recuperación del espacio público.
  • La movilidad y el sistema de transporte público son señalados como ejes críticos que requieren una reestructuración profunda para mejorar el servicio ciudadano.

Guayaquil cruza los dedos a oscuras. La ciudad que históricamente se forjó contra incendios, pestes y piratas enfrenta hoy una de sus crisis institucionales más críticas, marcada por el vacío, el miedo y el mutismo. Con un alcalde electo, Aquiles Álvarez, bajo prisión preventiva, las riendas del principal puerto del país han quedado en manos de una alcaldía subrogante cuya gestión ha sido cuestionada. Mientras la violencia criminal no da tregua —marcada por postales de terror como el reciente asesinato en pleno aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo a manos de sicarios adolescentes—, el sillón municipal parece haber optado por el repliegue.

Ante este panorama, EXPRESO habló con líderes, representantes políticos y actores sociales para construir una radiografía de las prioridades urgentes que, de cara a las elecciones seccionales, debería atender la próxima administración. El consenso apunta a una hoja de ruta técnica que llene “el vacío municipal actual”.

Seguridad, barrios y tejido social: la ciudad que pide volver a ser habitada

Para César Poveda, abogado y excoordinador jurídico del Municipio, la ciudad atraviesa un sismo político doble marcado por la audacia de las bandas criminales en zonas teóricamente blindadas y una arremetida centralista desde la Asamblea Nacional que “vulnera las autonomías locales al intentar fiscalizar entidades como Segura EP”. Frente a ambos frentes, critica, la respuesta oficial ha sido el silencio.

“Hoy, la interna de Segura EP, por citar solo un caso, parece estar atrapada en distractores mediáticos. El gerente habla de supuestas grabaciones y de nuevos inventos que lo único que hacen es desviar la atención pública de los focos realmente importantes. Esta falta de postura es la que engulle al Municipio en la inercia (...). La ciudad se cae a pedazos y hay una orfandad de voces”, dice Poveda, al cuestionar la “espiral del silencio” de la administración subrogante.

Para salir del bache, el jurista plantea tres ejes urgentes que deberán priorizarse en la administración que venga: seguridad integral, empleo formal conectado a la movilidad y la recuperación del centro. Una de sus propuestas apunta a que el Municipio solicite la competencia en educación para crear una red de colegios municipales y fiscomisionales en sectores vulnerables. “Si permitimos a más familias acceder a educación de calidad, vamos a generar trabajo y a ocupar espacios públicos, generamos tranquilidad, que le urge a la ciudad”, argumenta.

Un barrio cobra vida cuando ofrece espacios seguros, verdes, activos y caminables, donde las personas puedan convivir, hacer deporte, acceder a servicios y desarrollar actividades culturales y comerciales. Guayaquil hoy está lejos de esa realidad. En general, los barrios no tienen otra opción que vivir encerrados.Mariana Delgada, residente de la Pradera 3

Alfredo Carrasco, miembro del Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos, advierte que este quiebre responde a decisiones políticas. Poveda coincide y denuncia que, bajo la actual gestión de la alcaldesa subrogante Tatiana Coronel —a quien EXPRESO le solicitó una entrevista sin obtener respuesta—, los presupuestos para deporte y cultura sufrieron un hachazo drástico.

“Y si usted se desvincula de esa arista, que va directamente conectada a la reestructuración del tejido social, lo único que va a generar es juventud que se pierde, tanto en vicios como en bandas organizadas. El tema de seguridad no se puede componer únicamente con balas”, piensa.

Roberto Cajamarca, dirigente barrial del norte de Guayaquil, desconoce si ese recorte de presupuesto es real porque —advierte— jamás ha sentido un cambio integral en el espacio público en esta y otras administraciones.

“Para mí no solo el norte, sino todos los barrios de Guayaquil han sido desatendidos históricamente. Les falta canchas, árboles, sombra, buenas veredas y espacios para el adulto mayor, solo para enumerar algunas carencias. No tenemos puntos de encuentro, con o sin presupuesto no sentimos que se cubra esa necesidad existente. Tener un espacio público amigable no es un lujo, es una necesidad y eso debe tenerlo claro quien ocupe el Sillón de Olmedo en la siguiente administración”, alega.

La ciudadanía exige que tanto en el centro como en los barrios se protejan más las áreas regeneradas. Piden mejorar la imagen de la ciudad para apropiarse de sus espacios públicos y protegerla.

La ciudadanía exige que tanto en el centro como en los barrios se protejan más las áreas regeneradas. Piden mejorar la imagen de la ciudad para apropiarse de sus espacios públicos y protegerla.Carlos Klínger

Carrasco coincide con este reclamo y apunta a la urgencia de descentralizar la gestión y mirar hacia las bases. “La administración que venga debe trabajar con los barrios y sus líderes porque ellos conocen las problemáticas. Con ellos hay que gestionar proyectos, campeonatos, cultura. Hay que dotarlos de cámaras, murales, color y agentes metropolitanos o policías que controlen las zonas”, piensa.

Movilidad: una ciudad que no despega sin transporte digno

El segundo eje de la crisis guayaquileña, coinciden los especialistas, se centra en la movilidad y las falencias en el transporte público. Para Poveda, reactivar el empleo formal —lo que considera una necesidad— es imposible sin un sistema de transporte masivo que dignifique al usuario, lo que deja a la Metrovía en la mira técnica. Al evaluar ese servicio, Carrasco asegura que Guayaquil viaja a la deriva.

“Si recorremos el parque automotor de la Metrovía, veremos que sigue siendo una ‘metro sardina’ con carros completamente dañados. Llevamos años así y hoy no hay autoridad a quien reclamarle. A la ciudad le urge una reestructuración; hay que cambiar incluso la estructura de la ATM y hay que hacerla cumplir su rol. Aquí nadie actúa y no les importa”, sentencia Carrasco, al cuestionar además la reciente alza del pasaje aprobada en segundo debate y sin la “debida socialización”. “Nadie escuchó al usuario”, se queja.

Para Daniela Pino, residente de la Alborada y activista social, Guayaquil debe mejorar por completo este servicio, darle un nuevo uso a la Aerovía y recuperar la vida en el río.

“Los guayaquileños, desde los gremios, la academia, las voces de líderes y sociales, incansablemente, llevan años pidiendo no dejar estancada su identidad fluvial. Todo, sin embargo, ha quedado en promesas. ¿Qué hacer? Actuar”, precisa.

La ciudadanía exige darle de una vez por todas solución al problema del tráfico en la ciudad. No aguantan

La ciudadanía exige darle de una vez por todas solución al problema del tráfico en la ciudad. No aguantan "perder más tiempo" en un congestionamiento.Francisco Flores

Para Pino, también ecologista, lo ideal sería crear rutas de transporte fluvial que conecten el centro con Posorja, Puná, Samborondón y otros sectores ribereños, integradas con la Metrovía y el resto del sistema de transporte mediante una tarifa única. Sin embargo, dice, si esa alternativa no resulta viable de forma inmediata por la sedimentación del río o los costos que implica, el primer paso debería ser recuperar las riberas del estero Salado con parques lineales, ciclovías y espacios públicos.

En una ciudad tan caliente, sueño con poder caminar por los barrios y encontrar fuentes, espejos de agua y riberas recuperadas. No es una idea estética: es una necesidad para los ciudadanos, el turismo y la identidad de Guayaquil.Marcia Carpio. residente de la ciudadela Guayacanes

“Además, en estas riberas se podrían construir nuevos malecones de barrio, muelles comunitarios, plazas, mercados y espacios culturales que vuelvan a acercar a los guayaquileños al río”, aseguró.

Recuperar el centro y escuchar a la ciudadanía

Pero para Pino, al igual que el resto de consultados, otra de las prioridades pasa por la recuperación del centro de Guayaquil, un sector donde —como ha documentado EXPRESO en los últimos años— se concentra una de las heridas urbanas más profundas de la ciudad.

“El centro ya se cayó. Es un páramo peligroso, sin vida ni turismo. Y si no nos preocupamos por recuperarlo de una forma adecuada, ordenada y sistemática, vamos a generar la muerte entera de la ciudad”, advirtió Poveda.

Carrasco coincide en el diagnóstico y sostiene que el deterioro refleja un retroceso de décadas. “El centro está completamente desordenado; ha vuelto a los años 90, repleto de informales a los que, claro, no hay que reprimir, sino ordenar, pero hay que hacerlo ya”, afirmó.

Para Poveda, la recuperación del centro exige mirar experiencias exitosas de regeneración, como Puerto Madero, en Buenos Aires, potenciando el transporte fluvial y apostando por un modelo de uso mixto en las zonas regeneradas.

En ciudades como Guayaquil, el pavimento y la falta de vegetación intensifican el calor y lo hacen más persistente. Frente a ello, las familias exigen sombra, fuentes y la reactivación del río.

En ciudades como Guayaquil, el pavimento y la falta de vegetación intensifican el calor y lo hacen más persistente. Frente a ello, las familias exigen sombra, fuentes y la reactivación del río.Miguel Canales

“La crisis no es solo de cemento, es de identidad. Se han perdido campañas de civismo”, añade Poveda, quien propone una “re-guayaquileñización” basada en seguridad y orgullo.

Pero cualquier plan, advierte Carrasco, difícilmente prosperará mientras el Municipio no abra espacios para la participación ciudadana. Él denuncia jamás ser escuchados.

“Nuestra entidad ha hecho peticiones para ocupar la Silla Vacía, pero no se nos toma en cuenta. No hay apertura para la gente. Y quien venga deberá escuchar, no alejar, integrar...”, plantea.

Prioridad. La ciudad exige recuperar su historia e identidad a través de sus edificaciones.

Prioridad. La ciudad exige recuperar su historia e identidad a través de sus edificaciones.Carlos Klínger

Auditar la deuda interna, otra urgencia 

El riesgo de colapso de edificios patrimoniales es otro de los desafíos por atender

Pero no solo la movilidad y la reconstrucción integral de los barrios son las necesidades que el próximo alcalde debe priorizar. Para Gelacio Mora, líder comunitario y representante de Tejido Social Guayaquil, el Puerto Principal tiene una bomba de tiempo en el centro y sur, donde se concentra el 80% de las edificaciones con riesgo de colapso. Es una crisis estructural que genera más de 300 inspecciones anuales por caída de mampostería, con alertas tan reales como los desmoronamientos en la Febres Cordero o en la Casa Tola en abril de 2026, alega.

Para Mora, el problema sigue estancado por un “limbo legal entre el Cabildo y los dueños, el millonario costo de rehabilitar inmuebles patrimoniales de 1930 y un drenaje obsoleto que debilita las paredes con cada lluvia, mientras la inseguridad se desborda y la Metrovía se hunde en deudas”.

Frente a esto, plantea una hoja de ruta para los primeros 100 días de gestión: auditar la deuda interna, sincerar el presupuesto real, reactivar el bacheo y retomar la recolección nocturna de basura. La seguridad barrial inmediata, agrega, debe apoyarse en el fortalecimiento de Segura EP y sus 125 comités de convivencia, conectándolos con la Policía.

En lo físico, Mora urge a intervenir de inmediato las 10 edificaciones con mayor peligro de desplome y reforzar con hormigón armado el carril de la Metrovía en la calle Rumichaca, afectado por el colapso de las aguas servidas.

La Fluvivía y el Malecón 3000 fueron obras ofrecidas por la administración de Aquiles Álvarez, que no se han concretado a un año de que termine su periodo.

La Fluvivía y el Malecón 3000 fueron obras ofrecidas por la administración de Aquiles Álvarez, que no se han concretado a un año de que termine su periodo.JOFFRE FLORES / EXPRESO

La obra pública no puede ser un reparto a dedo”. Por eso exige activar un presupuesto participativo de 20 millones de dólares mediante plataformas digitales, dejando que los propios vecinos elijan si necesitan parques, escalinatas o asfalto. Esta inversión debe cruzarse con las 19 Áreas de Gestión Administrativa (AGA) ya aprobadas para que la ayuda llegue de forma equitativa.

“El próximo alcalde no tiene que inventar un modelo desde cero, sino dar continuidad a herramientas técnicas que ya existen como el PDOT y el PUGS, potenciando la “ciudad de 15 minutos” y eliminando el gasto de fundaciones paralelas, tal como se hizo al absorber la Fundación Siglo XXI.

El rescate definitivo exige, hace énfasis, decisiones firmes en el casco central, como “expropiar solares abandonados para apostar por una verticalización planificada que combine vivienda, comercio y cultura, algo que debió hacerse hace ya mucho tiempo”. Además, propone ampliar hasta junio de 2026 el plazo de regularización masiva para casas barriales de hasta tres pisos, dando seguridad jurídica a las familias que viven en la informalidad. DSZ

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