‘Yo, Beato’, una distopía latinoamericana

  Guayaquil

‘Yo, Beato’, una distopía latinoamericana

El escritor guayaquileño Miguel Antonio Chávez lanza la obra tras siete años de silencio. Se trata de una sátira sobre el totalitarismo.

Nació en 1979. Estudió Comunicación Social con especialización en Redacción Creativa, y Relaciones Internacionales y Diplomacia. Tiene una maestría en Escritura Creativa.
Nació en 1979. Estudió Comunicación Social con especialización en Redacción Creativa, y Relaciones Internacionales y Diplomacia. Tiene una maestría en Escritura Creativa.Cortesía / Grace Estrada.

“Ochenta años atrás, Gabriel García Márquez mencionó en su discurso de recepción del Premio Nobel de Literatura al presidente Gabriel García Moreno, quien gobernó el Ecuador por casi dos décadas como tirano y fanático religioso hasta su asesinato, durante el siglo XIX (...) Nadie en ese país se imaginó que alguien en el siglo XXI se atrevería a imponer una teocracia y revivir el sueño truncado de García Moreno. Esa persona fue Graciano Moreno-Lange y su proyecto político, la República del Sagrado Corazón de Jesús”.

Verano

El verano se cierra con libros y arte

Leer más

Las últimas oraciones de ese párrafo, que suenan como un jocoso disparate, no son una broma, sino el punto de partido de ‘Yo, Beato’, la novela más reciente del escritor guayaquileño Miguel Antonio Chávez, quien retorna a las estanterías tras siete años de ausencia.

La novela, que tiene como escenario un país bajo un oscuro régimen teocrático, fue publicada recientemente por el sello español InLimbo, y llegó esta semana a las librerías del país. Sin embargo, empezó a escribirse en 2016.

Quería tomar estas narrativas históricas que hemos asumido como ciertas y utilizarlas. Es curioso, pero estas pequeñas imprecisiones han sido importantes en la construcción de nuestra identidad como país.

Miguel Antonio Chávez

Escritor

“Tenía años escribiendo pequeños fragmentos de cosas, pues quería escribir una novela relacionada con la historia, pero no una novela histórica en sí misma. Más bien quería que la historia formara parte del material narrativo”, reflexionó.

La última carta de amor

La última carta de amor: una película de romance bien hecha

Leer más

Finalmente, la obra fue tomando forma mientras cursaba una maestría en escritura Creativa en Nueva York, periodo que coincidió con el triunfo presidencial de Donald Trump y, poco después, de Jair Bolsonaro en Brasil.

“No hay nada más ‘friki’ que vivir una distopía en carne propia, y justo pude vivir la elección de Trump mientras estaba en Nueva York, y a la gente le parecía surreal. Ahí empezó la idea de escribir sobre esta exacerbación de las ideas totalitarias, y fue surgiendo la República del Sagrado Corazón de Jesús”, recordó.

A la par de este análisis, el autor también quería explorar los mitos prevalentes en nuestra historia, y que son una parte importante de la construcción de nuestra identidad.

ObrasEntre sus obras están las novelas ‘La maniobra de Heimlich’ y ‘Conejo ciego en Surinam’. 

“Me interesaba mucho tomar estas narrativas históricas que asumimos como ciertas, dígase la supuesta muerte de Abdón Calderón, el niño héroe y usarlas (...) Estas pequeñas imprecisiones han sido importantes en la construcción de nuestra identidad”, dijo.

Entrevista al dr. Jua (33283279)

Los secretos del manejo del ‘caso cero’

Leer más

Pese a ello, el escritor aclara que la novela, cuyo lanzamiento oficial será el 10 de septiembre en el marco de la Feria del Libro de Guayaquil, no es un ajuste de cuentas con el país, sino una sátira que busca la crítica y la reflexión.

“Creo que uno de los motivos por los que las distopías son tan populares hoy en día es por el retorno y la acogida de ciertos ideales conservadores. Pero hay que tener claro que los totalitarismos y la cancelación viene de ambos lados del espectro. Sin embargo, sin puntos medios, sin debate y sin consensos, vivimos en una época de extremos. Las distopías son como ponernos un espejo en la cara”, señaló.

Curiosamente, en ‘Yo, Beato’, la tecnología no tiene un rol tan primordial como el que tiene en la actualidad. El sitio que el autor retrata es más bien una especie de neomedievo en el que los ciudadanos son solo hombres católicos, y en el que las mujeres, e incluso las personas con discapacidades no tienen un rol que desempeñar.

Justo ahí aparece Miratis Purislinga, un hombre que padece enanismo, y que es el inesperado protagonista de esta historia, por cuyas páginas también aparece un artefacto religioso que hará tambalear a la república. Sin duda una novela que cautivará a los lectores.