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Diario Expreso Ecuador

El pueblo donde las calles se vacían antes de las 19:00: ¿qué ocurre en Santa Rosa?

Nueve personas han sido asesinadas en solo 24 días en tres comunas de Santa Rosa, El Oro. El miedo cambió la rutina de los habitantes

Las calles de San Agustín se vacían antes de las 19:00 por temor a nuevos ataques.

Las calles de San Agustín se vacían antes de las 19:00 por temor a nuevos ataques.Fabricio Cruz

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El miedo cambió la vida cotidiana en tres comunas de Santa Rosa, en El Oro, donde nueve asesinatos registrados entre el 7 de junio y el 1 de julio obligaron a los habitantes a modificar sus rutinas. En San Agustín, San José y Las Margaritas, las familias ahora cierran sus negocios y se encierran antes de las 19:00, mientras la Policía investiga una escalada de violencia vinculada a disputas entre grupos de delincuencia organizada y la aparición de panfletos con amenazas.

En San Agustín, por ejemplo, a las siete de la noche, ya parece medianoche. Las conversaciones que antes se extendían en las veredas ahora terminan mucho antes de que oscurezca. Aquí, desde hace varias semanas, el miedo cambió la rutina.

También en San José y Las Margaritas. Las tres son parte de las comunas ribereñas del cantón Santa Rosa, en la provincia de El Oro. Hasta hace poco eran poblaciones tranquilas donde vecinos y comerciantes permanecían en las calles hasta entrada la noche. Hoy, la escena es distinta.

"Yo prefiero encerrarme antes de las 19:00. Aquí era un pueblo muy tranquilo, pero ahora estamos alarmados por tantas muertes", cuenta una habitante que pide mantener su identidad en reserva. Habla en voz baja. Dice que el miedo ya no alcanza solo a quienes son víctimas directas de la violencia, sino también a quienes simplemente viven allí.

Ese temor también se refleja cuando alguien intenta hacer preguntas. Muchos prefieren no hablar frente a una cámara, evitan responder en público e incluso desconfían de entregar información a la Policía. Las respuestas llegan en susurros y casi siempre bajo una condición: que sus nombres no aparezcan.

Una cadena de violencia que cambió la vida del pueblo

Las cifras ayudan a entender por qué el ambiente cambió de forma tan drástica.

Entre el 7 de junio y el 1 de julio, nueve personas fueron asesinadas en las comunas de San Agustín, San José y Las Margaritas.

La primera tragedia ocurrió la noche del 7 de junio. En un bar de San Agustín. El ataque dejó tres fallecidos: Wilson Iván Chica Camacho, de 58 años; Jaime Leonardo Carrión, de 61; y Anthony Marcelo Romero Benavides, de 27. Otras tres personas resultaron heridas. Entre las víctimas mortales estaba el propietario del local.

Pero la violencia no terminó allí. Al día siguiente, el 8 de junio, Víctor Alejandro Jiménez Mora, de 19 años, fue asesinado en San José. Días después, el 17 de junio, un estudiante también perdió la vida en otro ataque registrado en San Agustín.

Cuando los habitantes intentaban recuperar algo de tranquilidad, llegó un nuevo golpe.

El 1 de julio, cuatro hombres fueron asesinados en el parque de San Agustín. La masacre elevó a nueve el número de homicidios registrados en menos de un mes en estas tres comunidades.

El miedo cambió la rutina de las comunas ribereñas de Santa Rosa.

El miedo cambió la rutina de las comunas ribereñas de Santa Rosa.Fabricio Cruz

Panfletos, amenazas y silencio

A la violencia se sumó otro elemento que terminó por instalar el temor.

Desde inicios de junio comenzaron a aparecer panfletos con mensajes intimidatorios dirigidos a los habitantes. En ellos se menciona a un hombre conocido como alias Charly y se advierte que cualquiera que "le copie" correrá la misma suerte.

Los escritos, firmados por un grupo que se identifica como Los Nueva Sangre, también incluyen amenazas dirigidas a estudiantes, lo que incrementó la preocupación entre las familias.

La Policía investiga la disputa entre grupos criminales

Tras la última masacre, la Policía desplegó unidades de inteligencia e investigación en la zona y reforzó la seguridad durante las velaciones y los sepelios para evitar posibles retaliaciones.

El coronel Renato González, jefe de la Zona 7 de la Policía Nacional, explicó que inicialmente los uniformados no encontraron los cuerpos en el lugar del ataque y que posteriormente los familiares entregaron los cadáveres de las víctimas.

Durante las diligencias se levantaron once indicios balísticos calibre 9 milímetros y otros once de calibre 7,62 milímetros, correspondiente a fusil. Además, los investigadores hallaron un panfleto relacionado con un supuesto enfrentamiento entre grupos de delincuencia organizada.

Para la Policía, la violencia que golpea estas comunas responde a las disputas entre organizaciones criminales que buscan controlar territorios utilizados para el traslado de droga hacia los puertos.

"Es un cáncer en expansión", afirmó el coronel González, quien hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con información que permita prevenir nuevos hechos violentos.

La rutina ya no es la misma

Mientras las investigaciones avanzan, la vida cotidiana continúa transformándose.

En San Agustín, San José y Las Margaritas ya nadie espera que caiga la noche para encerrarse. Las puertas se cierran temprano, los negocios trabajan menos horas y las calles quedan vacías cuando el reloj aún no marca las 19:00.

No existe un toque de queda oficial. Pero para muchos habitantes, el miedo terminó imponiendo uno.

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