Transporte público en Quito: el alza del pasaje debe ir de la mano con un mejor servicio
La tarifa del transporte público en la capital ecuatoriana debe ser la consecuencia de un buen servicio, no la promesa de uno mejor

El servicio es uno de los principales cuestionamiento de los usuarios. En la ordenanza se plantea un aumento del pasaje a $0,40.
El debate sobre la ordenanza para el transporte público es una oportunidad para corregir un problema que Quito arrastra desde hace años. Sin embargo, el orden de las prioridades es clave: cualquier ajuste tarifario solo será legítimo si antes existe una mejora verificable en la calidad del servicio.
La propuesta impulsada por la Alcaldía y analizada por el Concejo Metropolitano incorpora herramientas tecnológicas, pago digital y un nuevo esquema de control para las operadoras. Son avances necesarios, pero insuficientes mientras persistan unidades en mal estado, frecuencias irregulares y una operación que aún genera riesgos para los usuarios.
Ecuador
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Carlos Isaac Pino
Modernización con controles efectivos
La experiencia demuestra que los anuncios de modernización, sin mecanismos efectivos de control y cumplimiento, terminan debilitando la confianza ciudadana. Por ello, el debate no debe centrarse únicamente en el valor del pasaje, sino en garantizar que cada compromiso sea exigible y verificable.
La ciudad necesita un transporte que premie la eficiencia, sancione el incumplimiento y coloque al pasajero en el centro de la política pública. La tarifa debe ser el resultado de un servicio digno, seguro y confiable, no la promesa de una mejora futura.