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Diario Expreso Ecuador

Guerra arancelaria

¿Habrá escasez de medicinas en Ecuador? El impacto de los aranceles a Colombia

La subida del arancel complica la importación de medicinas y pone en riesgo tratamientos para miles de pacientes ecuatorianos

Las restricciones en importaciones generan presión sobre la disponibilidad de algunos medicamentos.

Las restricciones en importaciones generan presión sobre la disponibilidad de algunos medicamentos.Generada con AI

Liz Briceño
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Lo que debes saber

  • El 14% de los medicamentos que Ecuador importa proviene de Colombia, un flujo que cubre desde antibióticos hasta tratamientos oncológicos y de diálisis.
  • En febrero de 2026, primer mes con el arancel activo, las importaciones de anestésicos colombianos cayeron 87%, las penicilinas 81% y los vitamínicos 55%.
  • Las bolsas para soluciones parenterales, insumo crítico para diálisis, prácticamente no variaron pese al arancel: pasaron de $366.400 a $380.200, lo que revela una dependencia.

La escalada de la guerra arancelaria con Colombia empieza a mostrar sus efectos en uno de los sectores más sensibles: el acceso a medicamentos en Ecuador. La tasa de seguridad, que subirá al 100% desde el 1 de mayo, presiona directamente al sistema farmacéutico y pone en riesgo el abastecimiento de tratamientos esenciales.

Colombia es un proveedor clave: abastece el 14 % de los medicamentos que ingresan al país, cubriendo más de 40 enfermedades, desde infecciones comunes hasta patologías oncológicas. Con ese nivel de dependencia, el sector advierte que el suministro no podría sostenerse bajo un arancel de ese tamaño.

Compras adelantadas y caída del abastecimiento

Los datos del Banco Central del Ecuador (BCE) reflejan una aparente estabilidad en las importaciones, pero esconden una distorsión. Entre enero y febrero de 2026, Ecuador importó $17,6 millones en medicamentos desde Colombia, frente a los $15,9 millones del mismo período de 2025, un aumento del 10,3 %.

Sin embargo, el comportamiento mensual revela otra realidad. En enero de 2026, antes de que entrara en vigor el arancel del 30 %, las compras se dispararon a casi $11,3 millones, casi el doble del promedio habitual. Fue una reacción preventiva del sector.

En febrero, ya con la tasa activa, las importaciones se desplomaron: los anestésicos cayeron 87 %, las penicilinas 81 % y los vitamínicos 55 % frente al mismo mes del año anterior.

Un modelo que no permite trasladar costos

El problema de fondo es estructural. En Ecuador, los precios de los medicamentos están regulados, lo que impide trasladar el incremento de costos al consumidor.

Álvaro Maldonado, director ejecutivo del Instituto de Innovación Farmacéutica (IFI), lo resume así: si el costo sube por el arancel, el importador no puede ajustar el precio. El resultado es directo: deja de importar.

Carlos Durán, exviceministro de Salud, explica el mecanismo: algunos medicamentos tienen precios máximos rígidos y otros operan bajo competencia limitada. En ambos casos, un arancel del 100 % rompe el equilibrio. Si se sube el precio, el paciente no compra; si no se sube, el negocio deja de ser viable.

Camiones de carga permanecen detenidos en Rumichaca tras la caída del comercio bilateral entre Ecuador y Colombia por la subida de aranceles.

Camiones de carga permanecen detenidos en Rumichaca tras la caída del comercio bilateral entre Ecuador y Colombia por la subida de aranceles.Liz Briceño

Inventarios al límite y contratos en riesgo

Las consecuencias ya se sienten en la cadena de abastecimiento. Con la tasa actual del 30 %, algunas empresas han absorbido el sobrecosto. Pero con el 100 %, el escenario cambia.

Daniel Legarda, exministro de Producción, advierte que muchas empresas ya están operando con inventarios al límite. Sin reposición viable, el desabastecimiento es cuestión de tiempo.

Francisco Ballén, exministro de Comercio Exterior, señala que incluso los contratos vigentes, incluidos los firmados con el Estado, podrían quedar insubsistentes por el cambio de condiciones.

Impacto directo en el sistema de salud

En el sector público, el efecto será inmediato. Andrés Corral, experto en gestión sanitaria, anticipa retrasos en la entrega de medicamentos.

Si los contratos se terminan de mutuo acuerdo, el Estado deberá recurrir a subastas inversas, procesos que pueden tardar hasta tres meses, frente a los 15 días de una compra por catálogo electrónico.

El impacto no será uniforme. Medicamentos como el ibuprofeno no presentan riesgo por la producción local dominante. Pero otros, especialmente los que dependen de importaciones colombianas sin sustitutos, sí enfrentan un escenario crítico.

Pacientes oncológicos, los más vulnerables

Algunos segmentos ya evidencian tensiones. Los medicamentos oncológicos, por ejemplo, aumentaron sus importaciones en 73 % en el bimestre, manteniendo niveles incluso en febrero.

El dato apunta a contratos previos o a la imposibilidad de suspender compras de tratamientos críticos.

Corral advierte que el tiempo es determinante: cada mes de retraso en un tratamiento oncológico puede aumentar la mortalidad en un 10 %. En tres meses, el riesgo puede escalar hasta el 30 %.

Dependencia estructural del mercado colombiano

El problema no es solo coyuntural. Ecuador mantiene una dependencia estructural del mercado colombiano.

Según la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (Alfe), el país importa más de $70 millones en medicamentos, insumos y materiales relacionados desde Colombia.

Incluso con aranceles, ciertos productos no han dejado de ingresar. Las bolsas para soluciones parenterales —clave para diálisis y sueros— crecieron 4 % en el período analizado. Los materiales plásticos de envasado apenas cayeron 3 %.

Esto evidencia que no existen sustitutos inmediatos.

La industria local puede producir medicamentos básicos, pero no fabrica principios activos ni dispositivos de alta especialización.

Riesgo de mercado ilícito

El desabastecimiento abre otro frente: el mercado ilegal.

Cuando el paciente no encuentra su tratamiento en farmacias o centros de salud, busca alternativas. Y ahí aparecen productos adulterados, caducados o sin control sanitario.

“El riesgo no es solo no tener el medicamento. Es creer que se lo tiene”, advierte Maldonado.

Superávit comercial vs. salud pública

Para el Gobierno, la medida ha tenido resultados económicos. El Ministerio de Producción reporta un superávit comercial con Colombia de $62,9 millones entre febrero y marzo de 2026, el primero en más de 25 años.

Pero esa lectura no convence al sector salud.

Durán lo plantea con claridad: un superávit no mide cuántos pacientes dejaron de recibir tratamiento.

Un margen de tiempo que se agota

Por ahora, el país no enfrenta un desabastecimiento generalizado. Las compras adelantadas de enero generaron un colchón temporal.

Pero ese margen tiene fecha de caducidad.

Si el arancel del 100 % entra en vigor y se mantiene, ese stock podría agotarse en semanas. Aunque países como España ya han incrementado sus exportaciones hacia Ecuador, reconfigurar la cadena de suministro en salud no es inmediato.

Detrás de cada cifra hay una realidad más urgente: pacientes que no pueden esperar.

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