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Diario Expreso Ecuador

Desempleo en Ecuador

Graduados en Ecuador viven entre el desempleo, las estafas laborales y la corrupción

Profesionales denuncian la crisis laboral en el país. Dicen que abundan ofertas engañosas, falta de oportunidades y el peso de las influencias

Tras dejar el colegio o mientras cursan la universidad, jóvenes buscan empleo en Euador, algo que puede resultar complicado.

Tras dejar el colegio o mientras cursan la universidad, jóvenes buscan empleo en Euador, algo que puede resultar complicado.CHRISTIAN VINUEZA / EXPRESO

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Lo que se sabe

  • La falta de experiencia es una de las trabas que tienen los jóvenes para encontrar empleo
  • Por plataformas de mensajería instantánea llegan supuestas ofertas laborales que terminan como estafas
  • La precarización es otro problema al que se enfrentan los empleados

En el Ecuador de hoy, colgar el título en la sala de la casa es, para muchos, el inicio de una pesadilla vestida de traje y corbata. La realidad del mercado laboral golpea más fuerte que un martillo en la construcción: o falta experiencia, o sobra preparación para el sueldo mínimo que ofrecen.

Entre ofertas que rozan la explotación y estafadores que huelen la necesidad a kilómetros, dos profesionales guayaquileños, Daniel Valdez, graduado en Ingeniería Agrónoma, y Gabriela Mora, profesional en Ingeniería Civil, revelan lo que para ellos ha sido trabajar con un cartón bajo el brazo.

Mora, con 26 años, ya sabe lo que es sentir que la Ingeniería Civil -carrera de cálculos exactos- no cuadra con la economía nacional.

Tras quemarse las pestañas en la facultad, se topó con la pared de cristal: las empresas exigen años de experiencia que nadie le permite acumular. Sin más remedio, le ha tocado “darle a lo que salga”, trabajando en agencias de viajes y concesionarias para ganar algo de dinero.

“Sinceramente, ha sido muy complicado encontrar empleo en mi área. Muchas empresas solicitan que los postulantes tengan uno o más años de experiencia, lo cual dificulta el acceso a quienes recién egresamos”, afirma Gabriela, con miedo de estancarse por falta de una oportunidad real.

Así funcionan las estafas laborales en Ecuador

Pero el camino no solo es escabroso por la falta de vacantes, sino por la falta de escrúpulos. Mora relata cómo casi cae en las garras de la ciberdelincuencia

A través de un grupo de WhatsApp le llegó una oferta de una supuesta constructora de renombre. El proceso parecía serio: correos formales y entrevistas por Zoom. 

La duda llegó cuando le exigieron pagar 200 dólares por un curso de seguridad en alturas como requisito para el puesto.

Por si fuera poco, la falta de empatía en ciertos departamentos de Recursos Humanos es la cereza del pastel. 

En una clínica, tras pasar todas las pruebas para cajera, la rechazaron con desdén al ver su título de ingeniera. 

“Me dijeron que buscaban a alguien que ya supiera todo y que no estaban dispuestos a capacitar, sugiriéndome que me dedicara únicamente a mi carrera”, recuerda Gabriela.

En la otra cara de la moneda está Daniel Valdez, de 33 años. Él es Ingeniero Agrónomo, pero su realidad dista mucho de los campos de cultivo tecnificados que imaginó en las aulas.

Valdez logró entrar a una empresa gracias a una recomendación de un amigo de su madre, y allí se quedó anclado por más de siete años.

Su historia es la de miles de ecuatorianos que, por miedo a quedar en la calle, aceptan condiciones que rozan la precarización

Ganando el básico y comisiones que apenas inflan el cheque, Valdez vio pasar los años trabajando feriados y fines de semana sin recibir un solo centavo por horas extras.

“Sí hubo momentos en los cuales pensé de qué sirvió estudiar tanto para estar aquí ganando un sueldo básico, tras eso sin que me paguen las horas extras y trabajar feriados y fines de semana”, confiesa Daniel.

Para él, el problema es también psicológico. El mercado laboral en Ecuador es tan hostil que el trabajador termina aceptando lo mínimo aunque no sea lo que quiere. 

“Lamentablemente, uno se acostumbra y no busca algo mejor por no salir de su zona de confort, porque el primer pensamiento es: ‘no hay trabajo, prefiero quedarme aquí, así sea poco pero gano algo’”, explica el agrónomo.

El economista César Pozo, director de la carrera de Economía de la Universidad Bolivariana del Ecuador (UBE), asegura que esto demuestra la “incapacidad de la economía del país para generar suficientes empleos de calidad”.

Por otra parte, él señala que es claro ejemplo de desaprovechamiento del capital humano ya que la inversión no se traduce en mayores niveles de productividad para las empresas. 

“Ven reducida su capacidad de consumo y calidad de vida (...). Esto se convierte en una señal de alerta sobre las debilidades estructurales del mercado laboral y de la matriz productiva del país”, concluye el experto.

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