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El bichito del amor marcó sus vidas

Las parejas de Jaime Iván Kaviedes, Dixon Arroyo y Luis Fernando Saritama le revelaron a Diario EXPRESO el lado desconocido de los deportistas.

Foto de Sistema Grana (31185393)
Jaime Iván Kaviedes llegó en compañía de la bella Katherine Santos.Miguel Canales Leon

Adentro de la cancha se caracterizan por ser unos guerreros que hacen gala de su fuerza y entrega, pero en la intimidad de sus hogares son como cualquier otro ser humano y nadie mejor que sus parejas para describir ese lado desconocido de Jaime Iván Kaviedes, Dixon Arroyo y Luis Fernando Saritama.

La noche del 11 de febrero, mientras ellos eran el centro de atención de los flashes en la entrega de los premios Claro Bichito del Fútbol, EXPRESO dialogó con ellas para conocer historias tan interesantes como la de Saritama y la hermosa Belén Almeida, quienes necesitaron de una segunda cita (seis meses después de haberse conocido), para comenzar a consolidar una relación que ya suma seis años de matrimonio.

“Nos presentó una amiga en común, pero no hubo oportunidad de volver a salir de inmediato. Luego nos encontramos, yo era modelo de televisión, nuestras profesiones compaginaron y hoy estamos felices con un hijo de tres años (Emilio)”, dice Belén.

Cuando se le pide que lo describa, asegura que “es calladito, prudente, noble, un gran ser humano”, pero se transformaba cuando perdía un partido. “Era terrible, sin embargo con el tiempo aprendió a mejorar. Lo que pasa es que los futbolistas cuando pierden se encierran en su mundo, en su casa, no quieren ir al cine, no quieren comer. Por suerte ya pasó esa etapa”.

Luis Fernando y Belén forman una pareja que luce muy acoplada, al punto de ya estar pensando en aumentar la familia, aunque en ese punto hay una ligera discrepancia.

“Creo que este año buscaremos otro bebé. Hemos disfrutado mucho de Emilio y estamos planificando la llegada del segundo. En el futuro espero tener muchos hijos”, revela él. Ella de inmediato aclara que con uno más es suficiente.

Poco después Dixon arribó al lugar en compañía de Claudia Bastidas, cuya belleza deslumbró a todos en el desfile por la alfombra roja.

Se conocieron en una reunión de amigos desarrollada en la capital ecuatoriana, cuando ella estudiaba en la universidad y él era jugador de Deportivo Quito. El flechazo fue instantáneo y ya suman ocho años de casados, tiempo en el que procrearon a Thiago (7).

“Disfrutan mucho jugando Play Station. Es un buen padre y un buen esposo, que a estas alturas ya aprendió a no mezclar lo laboral con lo familiar. No importa si el equipo (Emelec) gana o pierde, él siempre llega a casa con una sonrisa para nosotros y lo hace porque sabe que siempre pone su máximo esfuerzo en la cancha. En el hogar ayuda con los quehaceres y trabaja mucho en el gimnasio, porque le gusta cuidar su físico”, revela.

Otra pareja que llamó la atención fue la formada por Kaviedes y Katherine Santos.

Ella da fe de que el tatuaje que el Nine muestra en su brazo izquierdo con la frase ‘if you don’t know me, don’t ... me (si no me conoces, no me juzgues)’ refleja la personalidad del autor del gol que llevó a Ecuador a su primer Mundial (Corea-Japón 2002).

“Es un gran ser humano, como pocos. En más de una ocasión se acercaron a pedirle ayuda y lo hace, pero ya no como antes. Por ejemplo, si alguien le dice que tiene un familiar enfermo, verifica la veracidad del caso y les compra las recetas, ya no entrega dinero, porque muchos abusaron de su buen corazón para lucrarse”.

Esta vez, cuando la premiación cumplió su primera década, ninguno de ellos fue galardonado, pero gracias a sus esposas pudimos conocer algo más de los seres humanos que existen atrás de los deportistas, aquellos a quienes también les pica el bichito del amor. 

El Nine adora a los animales

Jaime Iván Kaviedes y Katherine Santos se conocieron hace cinco años, cuando ella trabajaba en una tienda de venta de ropa.

“Hoy no estoy laborando, porque me dedico completamente a él, como ustedes saben entró a una etapa de recuperación y estamos en eso, aprovechando la calma que hay en Paute (a 30 minutos de Cuenca)”, indica Katherine.

Cuando se le pide que describa al flaco, afirma que “es una persona súper sensible, amorosa y dadivosa”, que no duda en ayudar a quien lo necesite.

En el futuro se imagina viviendo en un lugar grande, donde puedan cuidar a “sus hijos”, como llama a sus mascotas. “Tenemos dos gatitos y tres perritos que adoptamos. A Minino Carapaz lo encontró mientras hacía ejercicios en ElCajas, y a Tropen lo rescató luego de que un auto lo había atropellado en Gualaceo”.