SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

De arquero a goleador: la nueva vida de Máximo Banguera después de Barcelona SC

El exguardameta Máximo Banguera cuenta de su nueva posición en la cancha, de su vida como comentarista, de sus estudios y de la experiencia en el Mundial 2026

Máximo Banguera en su etapa de comentarista deportivo.

Máximo Banguera en su etapa de comentarista deportivo.Cortesía

Jerson Ruiz
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Esto debes de saber

  • Actualmente Máximo Banguera combina el periodismo deportivo con sus negocios personales.
  • Está por terminar una maestría en Administración Deportiva y quiere estudiar comunicación.
  • En el Mundial 2026 vivió por primera vez la experiencia de ser un hincha de la Selección.

Máximo Banguera pasó buena parte de su carrera con los guantes puestos y la responsabilidad de sostener a Barcelona SC en los partidos donde el corazón late más rápido: los Clásicos del Astillero. Durante años fue sinónimo de atajadas imposibles, gritos de aliento y tardes en las que un error podía cambiar una historia. Hoy, a sus 40 años, es comentarista deportivo, juega partidos de leyendas y descubrió una faceta que sorprende hasta a los propios hinchas. Ahora juega de delantero.

Quienes llegan esperando ver al arquero que tantas veces defendió el arco amarillo terminan encontrándose con un atacante que disfruta cada gol como si fuera el primero de su carrera. Una escena que, según él mismo admite, siempre soñó.

Banguera ahora usa el número 9 en los partidos de leyendas.

Banguera ahora usa el número 9 en los partidos de leyendas.Jerson Ruiz

"A mí siempre me gustó jugar de delantero. Yo quería ser delantero, pero no pude. De pequeño sufría de asma y las crisis no me dejaban correr mucho. Como amaba el fútbol, un día, cuando tenía unos 13 años, pensé: 'Si no puedo correr y ser delantero, voy a ser arquero, porque en el arco voy a estar más parado y tendré tiempo para recuperarme de cualquier crisis que me dé'", recuerda entre risas, en diálogo con EXPRESO.

Aunque cambió de posición en los partidos de exhibición, hay algo que permanece intacto: el lugar que ocupa el Clásico del Astillero en su memoria. Para Banguera, ningún encuentro en Ecuador se compara con el choque entre Barcelona y Emelec, como el que se juega hoy, domingo 12 de julio de 2026. La actualidad, las estadísticas o la tabla de posiciones quedan en segundo plano cuando rueda la pelota.

Máximo Banguera estuvo presente en el Mundial 2026 en Estados Unidos.

Máximo Banguera estuvo presente en el Mundial 2026 en Estados Unidos.Cortesía

"El Clásico es un partido aparte. Todos se preparan para ese día y muchas veces de nada sirve mirar la tabla de posiciones", asegura quien vivió noches inolvidables, como la goleada 5-0 en el Monumental (2016), pero también momentos de tensión, como el incidente de 2019 en el Capwell, cuando un pasabolas lo pateó mientras permanecía en el césped.

El retiro no frenó sus ganas de crecer. Divide su tiempo entre los medios de comunicación y sus negocios, mientras está por terminar una maestría en Administración Deportiva. Incluso ya proyecta seguir preparándose en el área de comunicación.

"Para volver a estudiar no hay edad. Los futbolistas nos retiramos muy jóvenes para la vida. Hay que seguir trabajando, preparándose cada día por la familia y por nuestros hijos, para que ellos también tengan un ejemplo", afirma.

Los números de Emelec y Barcelona para el Clásico

Faceta como comentarista

Desde la cabina de transmisión analiza cada fecha con la experiencia de quien estuvo dentro de la cancha y convivió con la presión de los grandes escenarios. Sabe que muchos aún lo identifican con la camiseta amarilla, pero insiste en que su mirada busca ser profesional.

"Es bonito comunicar desde lo que uno vivió dentro de una cancha. Cuando opino sobre los jugadores que están actuando, no tiene nada que ver el equipo que defendí", asegura.

El Mundial 2026 también le permitió descubrir otra manera de vivir el fútbol. Esta vez dejó de ser protagonista para mezclarse con la multitud, hacer filas, caminar alrededor de los estadios y cantar el himno junto a miles de ecuatorianos.

Máximo Banguera, cuando estuvo en el Guayaquil City.

Máximo Banguera, cuando estuvo en el Guayaquil City.Cortesía

"Quería vivir lo que vive el hincha. Viajar, caminar alrededor del estadio, hacer filas para entrar, alentar y cantar el himno. Fue una experiencia increíble en Estados Unidos. Ahí entendí todavía más el sacrificio que hace la gente por acompañar a la Selección", señaló.

Los guantes quedaron guardados. El micrófono tomó su lugar. Y cuando juega entre leyendas, el viejo arquero se transforma en goleador. Porque Máximo Banguera dejó el arco, pero nunca abandonó la pasión por el fútbol.

tracking