Barrio La Pradera necesita obras y servicios básicos en el sur de Cuenca
Los moradores de este barrio, en la parroquia Baños, reclaman obras, seguridad y servicios básicos. No hay aceras ni parque infantil

Entorno. Las viviendas de la zona se encuentran junto a la vía por la falta de veredas.
En el límite urbano de Cuenca se encuentra el barrio La Pradera, una zona que goza de un hermoso paisaje natural, pero que ha quedado relegada del desarrollo de la ciudad. Su vía principal es de tierra, no cuenta con aceras y los niños juegan en la calle ante la falta de un espacio adecuado para ellos.
El sector forma parte de la parroquia Baños y está ubicado en el kilómetro 3 de la Panamericana Sur. En un recorrido realizado por EXPRESO se evidenció la escasez de servicios y las condiciones en las que viven las familias del sector, ante la falta de atención de las autoridades locales.
Falta de servicios
Luis Tapia, habitante de la zona, comentó que el barrio se ha quedado relegado del desarrollo de la ciudad ante la mirada de las autoridades. Aseguró que no se atienden necesidades básicas, como una adecuada recolección de basura y el alumbrado público.
“El recolector no ingresa al sector y todos trasladamos los desechos hasta la Panamericana. Algunos vecinos sacan sus desechos en días que no son y los perros destrozan las fundas y se llena de basura”, comentó.
Otra de las problemáticas del sector es el alto riesgo que representa ingresar desde la vía rápida hacia el barrio. Para llegar a sus viviendas, los vecinos deben girar desde la Panamericana hacia la calle Las Praderas. En este cruce no existe señalización que obligue a los conductores a reducir la velocidad y dar prioridad a los habitantes de la zona.
“Al ser la vía la única de ingreso y salida de la ciudad, los conductores imprimen altas velocidades y es un verdadero riesgo aguardar en la carretera hasta que alguien nos permita el paso. Ya han ocurrido varios siniestros de tránsito”, relató Fabián Campoverde, vecino que aseguró haber sido víctima de un choque cuando intentaba llegar a su vivienda.
Niños juegan en la calle
Los niños también enfrentan dificultades. Miriam Coronel, quien tiene dos hijos, cuenta que, junto con otros vecinos, a diario juegan en la calle por la falta de un parque infantil, exponiéndose al riesgo que esto representa.
En ocasiones, prefiere que sus hijos se trasladen hasta una urbanización cercana que cuenta con calles pavimentadas y es más segura, al no ser un punto de tránsito. “En ocasiones los vecinos transitan a alta velocidad y tememos que en algún momento pase una desgracia. Los niños van a la urbanización, aunque tampoco hay parque ahí; por lo menos está fuera del tránsito”, dijo.
La seguridad también es un asunto pendiente para los habitantes del lugar. Aseguran que los patrullajes son escasos y que, durante las noches, la zona permanece muy oscura debido a la falta de alumbrado público.
Los moradores cuentan con una alarma comunitaria, pero aseguran que esta pierde utilidad si, cuando ocurre un hecho, la Policía no llega. Los vecinos coincidieron en señalar que los fines de semana es cuando existe mayor riesgo, principalmente cuando se realizan controles de tránsito. Quienes buscan evadirlos ingresan al barrio y se quedan estacionados en la vía, aprovechándose de la oscuridad del lugar.

La parade del transporte urbano es una zona insegura que se encuentra junto a la carretera principal y expone a riesgos a los habitantes del lugar.
Vías y transporte urbano
La vía principal de la zona permanece en tierra y, en ocasiones, ha recibido mantenimiento con lastre. Sin embargo, los moradores consideran que este material ya no es suficiente, pues cada vez dura menos el efecto de las intervenciones.
Tapia comentó que durante el verano deben soportar el polvo y, en invierno, el lodo. Por ello, solicitan que se realicen los estudios necesarios para colocar otro tipo de material. Esta vía también es utilizada como acceso por habitantes de una zona de Turi.
A la falta de una vía adecuada se suma la inexistencia de aceras, lo que obliga a los peatones a compartir el espacio con los vehículos.
Los vecinos también piden adaptar una parada de autobuses urbanos más segura. La que existe actualmente es apenas un letrero colocado en un espacio estrecho junto a la carretera principal y no brinda ningún tipo de protección, principalmente a los niños que durante la época de clases utilizan el transporte para dirigirse a sus centros educativos.
Además, solicitan la instalación de pasos peatonales y reductores de velocidad en la Panamericana Sur para facilitar el cruce de los peatones. “Es una vía rápida y nadie reduce la velocidad, incluso al ver que están los peatones esperando para cruzar e ingresar al sector”, comentó Tapia.
Los vecinos piden que las autoridades atiendan las necesidades del barrio y realicen un recorrido por el sector para conocer de cerca las condiciones en las que viven sus habitantes.