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Diario Expreso Ecuador

Doménica Ramírez, la médica veterinaria que combina su profesión con su pasión por el yoga

Su mosaico de talentos la llevó a diseñar talleres de 'puppy yoga' con el fin de encontrarle hogares a cachorros en adopción

Doménica da clases de yoga, trabaja atendiendo a caballos y actúa en contenido comercial para marcas en redes sociales, entre otras actividades.

Doménica da clases de yoga, trabaja atendiendo a caballos y actúa en contenido comercial para marcas en redes sociales, entre otras actividades.Carlos Klinger

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Lo que debes saber

  • Además de los talleres de yoga también trabaja brindando atención veterinaria a caballos y otros animales.
  • La segunda edición del 'puppy yoga' tendrá lugar el próximo 2 de agosto.
  • Doménica confiesa que los trabajos de oficina no son para ella.

Participar de una de las clases de yoga de Doménica Ramírez, instructora de 22 años, significa tomarse un respiro de la cotidianidad: funcionan como un refugio momentáneo del caos de las relaciones, del trabajo y de lo que nos duele.

Para ella el yoga, dentro de sus múltiples beneficios, sirve para conectar con el momento presente. La tecnología y la ansiedad nos transportan constantemente a escenarios negativos, y los talleres que imparte llevan a apreciar el ahora.

Esta práctica también es útil para crear un sentido de comunidad. Doménica se preocupa de sus estudiantes, en su mayoría mujeres adultas: les organiza reuniones de cumpleaños, conversa con ellas y hasta las ayuda a practicar rutinas de baile, que es otra de sus pasiones.

En sus alumnas identifica un deseo de conectar, de poder hacer amigos en nuevos espacios, oportunidades que el tiempo y las obligaciones les han quitado. Sus clases funcionan como un momento reparador.

La capacidad de unir es, en parte, lo que la llevó a diseñar los talleres de ‘puppy yoga’, clases de la disciplina ancestral que involucran a cachorros que buscan dueños.

La comunidad que nace en torno a la práctica es la que busca aprovechar para encontrarle hogares a animales que lo necesitan: con la última edición del taller con perros logró que adopten a la mayoría. Incluso personas que no participaron de la clase se llevaron un par de cachorros.

Aunque el yoga generalmente es asociado con calma e introspección (Doménica reconoce que es caótico mezclarlo con cachorros juguetones), la instructora señala que la presencia de los animales también puede llevar a distintas reflexiones: a dejar de intentar controlar todo y a reconectar con la ternura.

¿Yoga con perritos?

Doménica se graduó hace poco de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil.

Doménica se graduó hace poco de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil.Carlos Klinger

Además de dar sesiones de yoga y bailar, Doménica también es médica veterinaria. Le gusta trabajar principalmente con caballos, pero también atiende a perros y gatos.

La edición del ‘puppy yoga’ tendrá lugar en el estudio Be Yoga, ubicado en el sector de Los Ceibos, Guayaquil, el próximo 2 de agosto. Siete cachorros serán parte de la dinámica con el objetivo de que encuentren un hogar adecuado.

“Quería crear un espacio donde pueda darle mayor visibilidad a la adopción responsable. Es algo que ya existe, pero quiero hacerlo más frecuentemente en la ciudad”, explica.

Los cachorros son crías de una perrita rescatada por un amigo suyo, quien la llevó a su casa y le consiguió atención veterinaria.

Como el taller implica una dinámica con animales, lo primero que hace Doménica es explicarle a los presentes la finalidad de la actividad, además de cómo tratar con los canes.

“No hay que imponer la interacción, sino que ellos se acerquen naturalmente”, señala. “Es un caos precioso. Que lleguen siete perros a jugar con tu cabello, con sus juguetes (...). Uno de los objetivos, tanto para la clase como para mí como profesora, es regresar a la ternura y soltar el control. No va a ser un taller perfecto, sé que habrá mucha distracción por los cachorros, pero es parte de la actividad”.

Luego de la charla introductoria hacen un ejercicio de respiración para que ingresen los perros e inicie la clase, que dura una hora.

Los interesados en adoptar pueden pedir más información luego del taller. Cada animal cuenta con su carnet de vacunación y desparasitación, y los candidatos de adopción son entrevistados para evaluar si son aptos para recibir a una mascota, cuyo bienestar durante los talleres es “fundamental” para Doménica.

El taller tiene un costo de $25 por persona. Es posible consultar la disponibilidad de cupos directamente a la cuenta de Instagram de Doménica (@domenicavrm), donde también promociona otras actividades relacionadas al yoga, la danza y su profesión de médica veterinaria, como los retiros de yoga con caballos.

Un camino poco convencional

“No es que fui la oveja negra de mi familia”, indica, riendo. “Pero siempre me llamaron mucho más la atención las cosas artísticas, que incluyan hacer algo, moverme, estar en la naturaleza. Nunca me dio asco coger a un animal y abrazarlo y besarlo. Siempre tuve esa cercanía, y no quiero separarme de eso”. El ‘puppy yoga’, agrega, es una mezcla de sus intereses.

Tuvo un trabajo de oficina cuando era más joven, pero no piensa volver a un puesto así. Explorar sus gustos la ha ayudado a conocerse mejor y a identificar lo que no es para ella.

“El yoga saca lo mejor de mí. No soy la persona más paciente ni comprensiva, pero esto hace que yo quiera ser mejor, me hace buscarlo. Darme cuenta de eso me ayudó a descifrar que estoy siguiendo el camino correcto”, añade.

A futuro, Doménica aspira a abrir un estudio de esta disciplina donde también pueda ofrecer actividades de activación corporal, como danza.

También quiere tener un centro de equinoterapia para combinar su profesión con su afición por el yoga.

El taller del próximo 2 de agosto involucrará a siete cachorros. Doménica planea anunciar nuevas ediciones a futuro.

El taller del próximo 2 de agosto involucrará a siete cachorros. Doménica planea anunciar nuevas ediciones a futuro.Carlos Klinger

Otros proyectos

Además de los talleres con perros, también organiza retiros de yoga con caballos cerca de Olón. Los animales pertenecen a una amiga suya, quien de igual forma es médica veterinaria.

Las sesiones siguen la siguiente estructura: los participantes reciben una charla introductoria en la que Doménica les explica cómo acercarse a los caballos y cómo leer su lenguaje corporal. Su postura y la posición de sus orejas, por ejemplo, son fundamentales para entenderlos.

Luego empieza la interacción con los animales. Los participantes los alimentan, los cepillan y los acarician.

A pesar de ser mayormente inofensivos y amigables, el tamaño de los caballos puede causar impresión, por lo que esta etapa inicial de reconocimiento es importante para que tanto los humanos como los animales vayan suavizando sus miedos.

Una vez que ambas partes estén más calmadas inicia el yoga frente al mar. Es una clase normal, pero con la ligera diferencia de que los caballos están sueltos, con la libertad de acercarse a los participantes o no.

Cuando culmina la práctica los que desean pueden realizar posturas poco invasivas sobre los caballos: se pueden acostar sobre el animal, por ejemplo, aunque también pueden efectuar movimientos un poco más complicados si están cómodos.

Doménica comenta que promociona los talleres con caballos en sus redes sociales, pero no con la misma frecuencia que sus otros proyectos, pues la logística es más complicada.

Sobre Doménica

  • Nombre completo: Doménica Valeria Ramírez Molestina.
  • Estudios: graduada de Medicina Veterinaria en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil.
  • Siente una gran conexión con los animales y la naturaleza desde pequeña.

Créditos

Fotos: Carlos Klinger.

Producción y estilismo: Gianella Muñoz.

Maquillaje y peinado: Diana Baltán (IG@makeupdianabaltan).

Vestuario: Deprati (IG@deprati).

Locación: Hotel Radisson Guayaquil (IG@radissonguayaquil).

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