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Álex Vizuete: el actor que conquistó las redes sin dejar el escenario
Con más de 941 mil seguidores en Instagram, habla sobre sus raíces, la fama, la paternidad y DQV Channel, el canal de YouTube que transformó su carrera.

El teatro fue el primer escenario de Álex mucho antes de conquistar las redes sociales.
Lo que debes saber
- Casado y papá de dos, asegura que hoy su éxito se mide por la familia que ha construido.
- Además, cuenta cómo DeQueVa! pasó de ser un proyecto digital a un canal con nuevos programas y grandes planes de expansión.
- El alcance en audiencia rompió esquemas al llenar escenarios en Ecuador, Estados Unidos y España.
Las risas llegaron antes de que terminara la primera respuesta. Así comenzó esta entrevista con SEMANA. Y no podía ser de otra manera cuando el protagonista es Álex Vizuete, quien hizo de la comedia su sello personal. Pero detrás del humor hay un actor que lleva 13 años construyendo una carrera y que, como él mismo dice, “soy actor primero”.
El chico que creció en Sauces 2, entre las carretas de comida y los vecinos que lo vieron crecer, jamás imaginó que un día aparecería en los créditos de una película de Spider-Man, recorrería escenarios fuera del país o reuniría una comunidad de más de 941 mil seguidores en Instagram que lo acompaña dentro y fuera de las redes.
Casado y papá de dos, hoy entiende el éxito desde una perspectiva muy distinta. La fama dejó de ser la meta para convertirse en una consecuencia. “Yo soy una empresa”, afirma con convicción, consciente de que cada video, cada show y cada proyecto sostienen a su familia. Esa visión también lo ha llevado a trabajar con importantes marcas y a viajar como creador de contenido. Su experiencia más reciente fue la cobertura del Mundial de Fútbol, donde acompañó los primeros partidos de Ecuador y comprobó que el cariño de sus compatriotas también cruza fronteras.
Junto a Víctor Aráuz transformó DeQueVa! (el proyecto que nació en plena pandemia) en DQV Channel, un canal en YouTube con programación propia, que logró algo poco común: dar el salto de la pantalla al teatro, con giras por Ecuador, Estados Unidos y España. La autenticidad ha sido la clave de ese crecimiento; tanto, que hasta su mamá terminó ganándose el cariño del público con sus apariciones en el canal.
En esta charla, Álex vuelve al chico que levantaba la mano para interpretar al personaje más disparatado de las obras escolares, explica por qué asegura que “soy actor por accidente” y confirma que, detrás de cada chiste, hay un hombre profundamente familiar, agradecido y convencido de que las mejores historias siguen naciendo en la calle y en la gente que lo inspira.

Álex asegura que la autenticidad ha sido la clave para conectar con el público.
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Más allá de la viralidad
Creció en Sauces 2. ¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza cuando piensa en su barrio?
La comida (ríe). Yo siempre digo que tengo alma de gordito. El pollo asado, las alitas, la papa rellena, la pizza… En Sauces hay de todo. Pero también recuerdo a los vecinos que me vieron crecer y que todavía me saludan cuando voy a visitar a mis papás.
¿Alguna vez imaginó que ese chico de Sauces terminaría apareciendo en los créditos de una película de Spider-Man?
Nunca. Siempre lo digo: soy actor por accidente. En el colegio me metía a las obras porque quería perder clases o porque faltaba alguien. Si nadie quería hacer de Dino en Los Picapiedra, ahí estaba yo. Si faltaba el Burro en Shrek, también levantaba la mano. Siempre terminaba haciendo el personaje más loco y, sin darme cuenta, ahí empezó todo.
¿Qué aprendió de esa oportunidad?
Que el talento, por sí solo, no basta. Hay que construir una marca personal. Cuando el equipo de la película buscó a alguien en Ecuador, preguntó quién era una figura relevante en ese momento. Mi nombre apareció porque llevaba años trabajando, creando contenido y manteniéndome vigente. Uno nunca sabe quién está mirando desde afuera. Por eso hoy, soy una empresa.
Hay nuevas generaciones que primero lo conocieron como influencer. ¿Le incomoda esa etiqueta?
Para nada. Eso también es un tema de ego. Hay personas que me preguntan: “¿Y te gustaría actuar?”. Y yo les respondo: “Llevo 13 años actuando”. Yo soy actor primero. Lo estudié. Después he hecho de todo: crear contenido, stand-up, cocinar, cantar… Si alguien me conoció primero por internet, está bien.
¿Qué cambió en su carrera cuando nació DQV Channel?
Lo cambió todo. Nos permitió conectar directamente con la gente. En una novela interpretas un personaje; aquí en el canal mostramos quiénes somos realmente. La gente siente que forma parte de nuestra vida y eso es increíble.
Y ya tienen programas virales ¿Qué tan difícil fue lograrlo?
Lo difícil no es hacerse viral, sino mantenerse. Creo que hoy cualquiera puede hacerse viral: mi mamá, mi vecino, cualquier persona. Lo complicado es convertir eso en una carrera sostenible y seguir vigente con el paso de los años.
¿Hay algún mensaje de un seguidor que nunca olvidó?
En un show en Nueva York se acercó un chico que había estado varios meses en coma. Cuando despertó, todavía seguía hospitalizado y su novia le ponía nuestros capítulos mientras se recuperaba. Él nos dijo: “Ustedes me acompañaron durante ocho meses en el hospital”. Escuchar algo así cambia la perspectiva de lo que uno hace.
Así como hay quienes le agradecen por cambiarles el día, nunca falta el ‘hate’. ¿Siente que eso lo obliga a pensar dos veces un chiste antes de publicarlo?
Mi humor no cambia. Es bastante tranquilo y muy familiar. Si empiezo a medir cada chiste según lo que alguien pueda pensar allá afuera, dejaría de ser yo. Hoy pienso más algunas cosas porque soy papá de dos, pero sigo creyendo en el humor que siempre he hecho.
¿Cómo es el Álex que nadie ve cuando se apagan las cámaras?
Mucho más sensible de lo que la gente imagina. Capaz porque soy Escorpio. Si hoy me das a elegir entre la mejor fiesta del mundo o una noche de Netflix con mi esposa y mis hijos, elijo mil veces quedarme en casa.
¿Qué nunca cambió del chico de Sauces?
Que sigo teniendo alma de gordito (ríe).

Detrás del creador de contenido hay un actor que ha construido su carrera durante más de una década.
Álex sin filtro
- Un éxito: Mi hogar, la familia que he construido.
- Un miedo: Perder a mis padres.
- La fama le enseñó que… Es una simple añadidura. Mi trabajo vale mucho más.
- Su mayor orgullo: Mis hijos.
- Un sueño que aún le falta cumplir: Hacer DeQueVa! un proyecto todavía más grande.
- Hincha de: Siempre respondo que soy del equipo que me contrata (ríe). Pero no, no… soy más barcelonista. El corazón es amarillo.
- Guayaquil representa… Guayaquil me dio ese sabor, esa jerga y esa valentía para lanzarme a hacer proyectos grandes. Aquí aprendí que de un grano de arroz se puede hacer toda una olla.
Créditos. Fotos: Carlos Klinger. Producción: Gianella Muñoz. Estilismo: Ornella Lebed. Locación: Teatro Sánchez Aguilar (Ig@teatrosancheza)