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Shany Nadan y Yohai Nevo: así nació Ganush, el restaurante inspirado en sus raíces familiares
La ganadora de MasterChef Celebrity Ecuador y su primo, transformaron los sabores de su infancia y sus viajes a Israel en una propuesta gastronómica.

Primos y hoy socios. Shany y Yohai transformaron la unión que los acompaña desde niños en el sueño llamado Ganush.
Lo que debes saber
- En la cocina de Medio Oriente, el protagonista no es un solo plato, sino la mesa compartida.
- Más que replicar recetas tradicionales, Ganush convierte la herencia familiar en una propuesta gastronómica.
- Combinan ingredientes importados con productos locales para recrear los sabores auténticos del Medio Oriente sin perder frescura ni calidad.
Hay restaurantes que nacen de un plan de negocios. Ganush nació de una mesa familiar. De esas donde el hummus nunca faltaba, el pan pasaba de mano en mano y las conversaciones se alargaban hasta entrada la noche. Los sabores que acompañaron la infancia de Shany Nadan y su primo Yohai Nevo dejaron de ser un recuerdo para convertirse en un lugar donde cada plato busca despertar la misma sensación de hogar que ellos vivieron entre las recetas de sus abuelos israelíes.
Después de conquistar al público como ganadora de MasterChef Celebrity Ecuador, Shany cambió los estudios de televisión por una cocina donde ya no existen jurados ni relojes que marquen el tiempo. Hoy los desafíos son otros: formar equipos, resolver imprevistos, recibir a los comensales y demostrar que un restaurante se construye con mucho más que buena comida. A su lado está Yohai, chef de profesión y el primero en imaginar que aquellos sabores familiares podían encontrar un espacio propio en Guayaquil.
Pero Ganush no solo seduce por lo que llega al plato. Su arquitectura, inspirada en el Medio Oriente, los tonos tierra, las especias exhibidas como parte del paisaje y una atmósfera pensada para compartir hacen que la experiencia comience mucho antes del primer bocado. La invitación es clara: dejar de lado el protocolo, extender el pan, probar, conversar y entender que aquí la comida se disfruta en comunidad.
Nada fue improvisado. Durante cerca de un año y medio probaron recetas heredadas, recrearon platos descubiertos en sus viajes, buscaron la ubicación ideal y asumieron todos los roles imaginables: administradores, cocineros, cajeros, compradores y hasta meseros. Prefirieron esperar antes que abrir en un lugar que no representara la esencia que querían transmitir.
En esta conversación con Expresiones, hablan del reto de emprender en familia, de cómo transformaron las recetas de sus abuelas en una propuesta contemporánea y de la misión que persiguen con Ganush: que cada persona salga del restaurante sintiendo que, aunque sea por un par de horas, viajó al Medio Oriente sin salir de Ecuador.
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El sabor de sus raíces
¿Cuándo comenzó a tomar forma este sueño de abrir Ganush?
Shany: La pasión por la cocina realmente siempre ha sido de Yohai. Él es el verdadero talentoso. Yo me enamoré de este mundo gracias a MasterChef Celibrity, pero él ya venía con esa vocación desde hace mucho tiempo. Nuestra familia es de Israel; mis abuelos y sus padres son de allá. Yohai incluso estudió la universidad en Israel y yo viajaba todos los años porque mi abuela vive allá. Siempre estuvimos muy conectados con la gastronomía de Medio Oriente.
¿Cómo fue construir el menú? ¿Hay recetas familiares o también creaciones propias?
Shany: Hay un poco de todo. Hay recetas heredadas de la familia, otras que desarrollamos nosotros y muchas inspiradas en los viajes que hicimos por Israel y otros países de Medio Oriente. Cada vez que probábamos un plato que nos encantaba lo íbamos registrando.
Yohai: Por ejemplo, el hummus. Era el plato que más comíamos, tanto en casa como cuando salíamos. Siempre estaba presente en la mesa familiar y, si había una ocasión especial, nunca faltaba.

La carta reúne recetas inspiradas en distintos rincones del Medio Oriente.
¿Qué diferencia a la gastronomía de Medio Oriente de otras cocinas que hoy son muy populares en Ecuador?
Shany: Yo diría que son dos cosas. La primera son los sabores. Es una cocina muy fresca, llena de especias y hierbas. Y lo segundo su combinación. Me encanta que puedes mezclar una salsa, frutas, pollo o vegetales y todo termina funcionando de una forma muy armoniosa.
Yohai: La esencia está en compartir. No hay demasiados protocolos ni formalidades. Lo importante es ese sentimiento de familia y de comunidad que se crea alrededor de la mesa.
Socios y primos
Más que una alianza de negocios, Ganush representa un proyecto familiar. Ambos decidieron hacerlo juntos pues comparten una historia que comenzó desde niños. “Como primos siempre hemos sido muy unidos y emprendedores”, cuenta Shany, y esa confianza fue la base para convertir un sueño en realidad.
Los primeros meses estuvieron lejos de ser sencillos. Como ocurre en la mayoría de los emprendimientos, ambos tuvieron que multiplicarse para sacar adelante el restaurante. “Al principio hacíamos absolutamente todo. Éramos administradores, cocineros, meseros, cajeros, encargados de compras, contabilidad y finanzas; literalmente nos tocó asumir todos los roles. Es parte del proceso de emprender”, recuerda Shany. Con el paso de las semanas lograron formar un equipo de trabajo y hoy cada uno lidera el área en la que mejor puede aportar.
Aunque Ganush apenas comienza a escribir su historia, los planes ya miran hacia el futuro. Su objetivo es consolidar el restaurante y, cuando llegue el momento indicado, crecer sin perder aquello que les dio identidad desde el primer día. “Lo más importante es mantener las raíces y la esencia del proyecto”, coincide Yohai, convencido de que ese será siempre el ingrediente más valioso de su propuesta gastronómica.

El clásico postre de Baklava pone el broche de oro a la experiencia gastronómica.