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El vicepresidente, la carta comodin del presidente

La labor del vicepresidente de la República se define en una frase: lo que el presidente decida. Está en la Constitución. Lo que convierte a la segunda figura políticamente más importante del país, de principio, en un funcionario multidisciplinario y d

El vicepresidente, la carta  comodín del presidente

La labor del vicepresidente de la República se define en una frase: lo que el presidente decida. Está en la Constitución. Lo que convierte a la segunda figura políticamente más importante del país, de principio, en un funcionario multidisciplinario y dependiente del primer mandatario.

La explicación está en el pasado. Las tensas relaciones entre presidentes y vicepresidentes eran habituales. Osvaldo Hurtado es de los pocos ecuatorianos que ejerció ambas funciones y que, según cuenta a EXPRESO, no tuvo una óptima relación con su segundo al mando. “Se consideró que de esa manera se le daba al presidente autoridad suficiente para evitar que el vicepresidente se convierta en un opositor”.

El exmandatario hace relación a la Constitución de 1998 que dejó a criterio del presidente las funciones del vicepresidente. La actual recoge el mismo precepto.

El jurista, exasambleísta y candidato a la Vicepresidencia por el partido Fuerza EC, Ramiro Aguilar, considera que la visión actual es la más práctica de acuerdo a la realidad nacional. “Me parece bien... porque la delegación supone que retire esta cuando quiere”. Es ahí donde radica un doble filo del mandato constitucional: ¿qué pasa si el presidente, por conflictos internos u otro motivo, no delega ninguna función al vicepresidente? Aguilar responde: “Eso depende mucho de cómo se estructure el binomio y cuál es la experiencia política de los dos”.

De ganar las elecciones, Monserratt Bustamante, candidata a la Vicepresidencia por la Izquierda Democrática, estará encargada de tres frentes: educación, área social y ambiente. Vía telefónica desde España, donde cumple una gira de actividades, comenta a este Diario que lo mejor es tener una figura vicepresidencial flexible que destaque en caso de imprevistos o actividades que el presidente, por cualquier razón, no pueda asumir. “Si se norma las funciones del vicepresidente en una ley dejaría un vacío”.

Las características de la figura vicepresidencial la convierten en una función “eminentemente política”, concluye el decano de la Facultad de Derecho, Política y Desarrollo de la Universidad Espíritu Santo, Tito Quintero, porque en ninguna ley, incluso el Estatuto de Régimen Jurídico Administrativo de la Función Ejecutiva (de mucha menor jerarquía que la Constitución) delega atribuciones al cargo vicepresidencial.

Bustamante está dispuesta a asumir otras áreas, como la económica o la reconstrucción de Manabí, por ejemplo. Aguilar compartirá la mitad de las atribuciones de la función Ejecutiva con su dupla, Dalo Bucaram, bajo la mirada de lo que no solo es su eslogan de campaña: Dalo y Ramiro presidentes. “Entendiendo mi rol de vicepresidente”, precisa el candidato.