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Una venganza familiar motivo el tiroteo en Texas

Las víctimas, con edades entre cinco y 72 años, asistían al servicio de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, una localidad rural de unos 400 habitantes y ubicada al sureste de San Antonio.

Los cuerpos de los cinco argentinos asesinados la semana pasada en un ataque en Nueva York llegaron ayer a Argentina. Tras arribar al aeropuerto internacional de Buenos Aires, los féretros  fueron trasladados por tierra con una escolta policial a Rosario,

Devin Patrick Kelley, que mató a tiros a 26 personas en una iglesia de Texas, habría actuado motivado por problemas familiares, dijeron las autoridades ayer, mientras el acceso a las armas de fuego en Estados Unidos vuelve a estar sobre la mesa.

La masacre del domingo, ocurrida solo cinco semanas después del tiroteo más mortífero perpetrado en Estados Unidos, ocurrió cuando Kelley, de 26 años, vestido de negro y con chaleco antibalas abrió fuego con un rifle de asalto contra los feligreses en una iglesia bautista, dejando además una veintena de heridos.

Las víctimas, con edades entre cinco y 72 años, asistían al servicio de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, una localidad rural de unos 400 habitantes y ubicada al sureste de San Antonio.

Freeman Martin, del Departamento de Seguridad Pública de Texas, dijo ayer que “había un diferendo en esa familia” y agregó que la suegra de Kelley frecuentaba la iglesia donde ocurrió el ataque.

Según el funcionario, el ataque “no tuvo una motivación racial, y tampoco estuvo relacionado a creencias religiosas. Había un problema doméstico con sus familiares políticos”.

De acuerdo con Martin, Kelley sabía que su suegra asistía a esa iglesia y que antes del sangriento ataque había enviado “mensajes amenazadores”.

La Fuerza Aérea informó que Kelley prestó servicio en una base de Nuevo México desde 2010, antes de ser juzgado por una corte marcial en 2012 por agredir a su esposa e hijo.

El tirador fue descrito por las autoridades como un joven blanco que aparentemente se suicidó cuando huía en su auto y mientras era perseguido por dos ciudadanos.

“Tenemos varias escenas de crimen. Tenemos la iglesia, afuera de la iglesia. El lugar donde fue localizado el vehículo del sospechoso”, dijo Martin.

Los heridos fueron llevados a varios hospitales con “heridas que van desde menores a muy severas”, detalló Martin.

Entre los muertos está la hija de 14 años del pastor Frank Pomeroy, dijo el líder de la iglesia a ABC News.

También, entre las personas evacuadas en helicóptero, figura un niño de seis años llamado Rylan, que fue sometido a cirugía tras recibir cuatro disparos, dijo su tío a CBS News.

El presidente Donald Trump, quien se encuentra de gira por Asia, ordenó que las banderas ondeen a media asta en la Casa Blanca y edificios federales, calificó al tiroteo de “espantoso” y “acto de maldad”, pero volvió a descartar que el acceso a las armas sea el causante.

Insistió en que “es un poco pronto para abordar el tema”, al ser consultado por los pedidos de que aumente el control de armas en el país.