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Tres ejes como guia para la sustentabilidad de Guayaquil

Conferencia. Las ponencias se realizaron durante el Congreso Científico Internacional para la Investigación en la Ciencia, organizado por la ULVR.

Sustentabilidad. Comprende los espacios públicos, densidad, movilidad, áreas verdes, sonoridad, entre otros.

Guayaquil no entra en el ranking de las ciudades más sustentables de Latinoamérica, así como muchas otras de la región. Aunque existen excepciones como Medellín, en Colombia, que sí integra el listado que realizó The Wall Street Journal en 2016, con el aval de expertos en el tema de desarrollo de las urbes.

La Universidad Laica Vicente Rocafuerte (ULVR), consciente del problema, ofreció ayer a profesionales en urbanismo y materias afines una conferencia magistral, dictada por Maruja Redondo, urbanista y arquitecta colombo-mexicana que participó en el plan de desarrollo sustentable de Medellín. “Una cosa que es básica para lograr una ciudad sustentable es planear un modelo de ciudad al que se quiere aspirar, siempre que el plan se adapte a la realidad de la urbe”, sugiere basada en su experiencia.

Desde el punto de vista de Redondo, esa realidad de las ciudades tiene que ser pensada en relación a factores como la condición económica, social, geográfica y política. La experta hace hincapié en la última.

“Todos los ciudadanos y gobernantes deben embarcarse hacia un mismo rumbo. El problema de muchas ciudades latinoamericanas es hacer borrón y cuenta nueva cuando cambia el gobernante. Eso es fatal: es dar un paso adelante y tres para atrás”, afirma.

Por este motivo, ella sugiere que la educación sea el siguiente paso para mejorar la calidad de vida, uno de los objetivos que procura la sustentabilidad. “Se debe tener una población consciente de la problemática, de lo que se debe hacer y de lo que no se debe hacer también, y eso es un tema de educación”.

Asimismo, la experta en urbanismo confirma los fenómenos que ya suceden en las grandes ciudades como Guayaquil cuando no se prevén medidas futuristas. “Los problemas por falta de un sistema de desarrollo de las ciudades son el desbordamiento de la población, fragmentación, conflictos de movilidad, problemas sociales, entre otros. El cambio climático es una secuela de lo que el hombre ha hecho con el planeta por la falta de un plan”, lamenta.

De esas recomendaciones Alex Salvatierra, decano de la facultad de Industrias y Construcción de la ULVR, pone en evidencia que el caso de la urbe no es un problema aislado, y para él uno de los más grandes problemas que tiene Guayaquil es la falta de ordenamiento territorial. “Tenemos un crecimiento desorganizado en el noroeste, que los cabildos de hace 20 o 30 años trataron de reformar, pero la densidad poblacional nos ha desbordado”, opina.

Salvatierra coincide con Redondo en la continuidad de los avances de la ciudad. “Sea cual sea el candidato que gane las elecciones en 2019, debe ser consciente de los proyectos emblemáticos de desarrollo que ya se encaminaron. No se puede retroceder”.

Para Milton Andrade, subdecano de la facultad de Industrias y Construcción de la ULVR, los problemas del Puerto Principal son la movilidad y el ambiente. “Guayaquil, como la ciudad más grande y capital económica del país, no va a dejar de crecer por la migración rural, y allí hay un reto”, manifiesta.

A propósito, las proyecciones de crecimiento poblacional del cantón para el 2020 indican que la cantidad de habitantes será de 2’723.665. Mientras que en la próxima década la cifra de población rural en el país será de solo un 20 %, correspondiendo el 80 % restante al área urbana. Un indicador que, según Redondo, debe alertar a las autoridades que llevan a cabo los planes de desarrollo sustentable.

Hábitat III, la agenda urbana

Durante la ponencia en el Congreso Científico, organizado por la ULVR, Maruja Redondo destacó tres puntos de la Nueva Agenda Urbana (NAU), que busca lograr el desarrollo urbano sostenible. El primero es alertar planes metropolitanos de ciudades y regiones. El segundo, promover mecanismos de cooperación intermunicipal y alianzas urbano-rurales. Y el tercero, apoyar el fortalecimiento de la capacidad de los gobiernos para la gobernanza local.