
Bajas en Fuerzas Armadas: ¿por qué Daniel Noboa separó a seis altos oficiales?
Funcionarios pasaron a servicio pasivo tras cumplir el periodo de disponibilidad establecido en la normativa militar vigente
Dos meses después de que el 26 de enero de 2026 el Ejecutivo reafirmó su compromiso con las principales autoridades militares del país, el presidente Daniel Noboa dispuso la baja de seis oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas. La decisión se formalizó mediante los decretos ejecutivos 342, 343, 344 y 345, firmados el 27 de marzo en Quito. La medida coloca a los uniformados en situación de servicio pasivo. El proceso responde a resoluciones previas del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Los decretos establecen que la salida del servicio activo ocurre tras el cumplimiento del periodo de disponibilidad, conforme a la Ley Orgánica de Personal y Disciplina de las Fuerzas Armadas. Esta normativa define que los oficiales dejan el escalafón activo sin perder su grado. Además, fija procedimientos administrativos obligatorios. Cada caso fue respaldado por informes de las respectivas fuerzas y tramitado por el Ministerio de Defensa.
Los oficiales incluidos en estos decretos son:
- Vicealmirante Enrique Humberto Aristizábal Viteri
- Vicealmirante Jaime Patricio Vela Erazo
- General de División Fernando Javier Lanas Viteri
- General de División Iván Rodrigo Vásconez Hurtado
- General de División Amílcar Homero Alvear Landeta
Decretos ejecutivos y proceso de baja en Fuerzas Armadas
En el caso del vicealmirante Aristizábal Viteri, la baja se fijó con fecha 2 de marzo de 2026, tras completar los seis meses de disponibilidad. Posteriormente, pasó a servicio pasivo desde el 3 de marzo. El decreto señala textualmente: “Dar de baja del servicio activo de las Fuerzas Armadas y colocar en situación (…) al señor VALM Enrique Humberto Aristizábal Viteri”. Este procedimiento fue solicitado por la Armada y validado por el Ministerio de Defensa.
Una disposición similar se aplicó al vicealmirante Jaime Patricio Vela Erazo, cuya baja también se ejecutó tras finalizar su periodo de disponibilidad. En su caso, el decreto establece: “Dar de baja del servicio activo de las Fuerzas Armadas (…) al señor VALM Jaime Patricio Vela Erazo”. La documentación fue remitida por el Comando de la Armada. Luego fue procesada por el Ministerio de Defensa antes de la firma presidencial.
Para el general de división Fernando Javier Lanas Viteri, el proceso siguió la misma ruta administrativa. La resolución militar determinó su salida el 2 de marzo de 2026 y el paso a servicio pasivo desde el día siguiente. El decreto recoge que la baja se ejecuta “en consideración al último día de la situación militar de disponibilidad”. Este criterio se repite en los distintos casos. Refleja un procedimiento estándar dentro de la institución.
Oficiales en servicio pasivo tras cumplir disponibilidad
En el decreto 342 se incluyó a los generales de división Iván Rodrigo Vásconez Hurtado y Amílcar Homero Alvear Landeta. Ambos oficiales cumplieron su periodo de disponibilidad el 27 de marzo de 2026. Desde el 28 de marzo pasaron a servicio pasivo. La resolución señala que la medida responde a la configuración de la causal legal correspondiente. Este cambio se formalizó tras informes de la Fuerza Terrestre.
El marco legal citado en todos los decretos se sustenta en la Constitución y en la Ley Orgánica de Personal y Disciplina de las Fuerzas Armadas. Estas normas facultan al Presidente a resolver la situación militar de oficiales generales. Además, establecen que la baja no implica pérdida de grado. También garantizan el cumplimiento de procesos administrativos previos.