Ninos y embarazadas deben evitar el atun

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Ninos y embarazadas deben evitar el atun

El catedrático de Medicina Nicolás Olea pide más regulación para los disruptores endocrinos, presentes en todo tipo de objetos cotidianos.

Niños y embarazadas deben evitar el atún

El ministerio de Sanidad recomendó hace dos semanas a niños y embarazadas que no consuman atún ni pez espada por la presencia de mercurio en estos pescados. “Esa recomendación llega 20 años tarde”, dijo Nicolás Olea en una entrevista con El País. El catedrático de la Facultad de Medicina de Granada, lleva dos décadas estudiando el impacto de los denominados disruptores endocrinos —aquellas sustancias químicas que alteran el equilibro hormonal— en la población. Uno de ellos es el mercurio, pero hay muchos más, presentes en objetos de consumo cotidiano.

¿Qué productos contienen disruptores endocrinos?

Los pesticidas y herbicidas usados en agricultura, los plásticos del envase alimentario, el papel y cartón reciclado, cosméticos, productos de higiene... Por ejemplo, los tiques de caja térmicos están hechos de bisfenol A, que es un disruptor endocrino. Hay muchas mujeres jóvenes trabajando de cajeras, y este tóxico puede afectar a la fertilidad. Además, esos tiques se reciclan, de manera que contaminan todo el papel y el cartón reciclado. La Unión Europea los va a prohibir en enero. Pero en Francia se hizo en 2013. El bisfenol A se encuentra también en plásticos como el policarbonato, usado en envases de zumos, leche y agua, en utensilios para comer y hasta en biberones.

¿Qué efectos tienen los disruptores endocrinos sobre la salud?

Afectan sobre todo a las mujeres, hay relación con más casos de cáncer de mama, endometriosis e infertilidad. En los niños causan déficit de atención e hiperactividad. Cualquier sistema hormonal se puede ver dañado por estos contaminantes ambientales, que causan problemas de tiroides, diabetes u obesidad.

¿En qué alimentos están presentes?

Peces como atún o pez espada, emperador, tiburón, marrajo, cazón, pintarroja... tienen muchísimo mercurio. Además en cualquier alimento que esté envasado en plástico es susceptible de estar contaminado por este material: botellas de agua, envases alimentarios... Cuando bebes café de la máquina estás bebiendo también polietileno del vaso. Los cosméticos tienen ftalatos y parabenos, que son conservantes y se encuentran, por ejemplo, en el gel. Las cremas solares también son disruptores endocrinos: lo que hay que hacer es no tomar el sol de doce de la mañana a cinco de la tarde. Mientras, los aditivos antifuego contienen polibromados, presentes en los textiles y la electrónica, que afectan a la tiroides; ahora se están empezando a regular en la Unión Europea.

¿Qué debería hacer el Gobierno?

Hay que actuar con cautela y de forma preventiva ante la incertidumbre. Cuando no hay pruebas suficientes de que algo es bueno, mejor ser cauteloso, porque si esperas a tener la evidencia pasados unos años el daño será irreversible. Hay que anticiparse a los riesgos. Tardar tanto en decidir que el pescado con mercurio es malo me parece un delito. Esa decisión llega 20 años tarde. La evidencia que había entonces es la misma que hay ahora. ¿Y ahora qué haces con este tipo de pescado?