
Israel debatirá pena de muerte para palestinos condenados por asesinato de israelíes
El proyecto de ley impulsado busca aplicar la pena de muerte a palestinos condenados por ataques contra israelíes
El Parlamento israelí, conocido como la Knéset, inició este lunes 30 de marzo el debate sobre un proyecto de ley que busca imponer la pena de muerte a palestinos condenados por delitos nacionalistas contra israelíes. La iniciativa representa la culminación de años de esfuerzos de la ultraderecha israelí y constituye una victoria política para el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, líder del partido religioso que presentó la propuesta.
La legislación establece que la pena de muerte entraría en vigor en un plazo de 30 días tras su aprobación. Ben-Gvir, en la antesala de la votación, apareció con una pequeña soga prendida en la solapa, en clara referencia al método de ejecución propuesto: la horca. “Con la ayuda de Dios, implementaremos plenamente esta ley y eliminaremos a nuestros enemigos”, declaró el ministro, calificando la medida como “la ley más importante” aprobada en los últimos años.
Críticas internas y externas
La propuesta ha generado rechazo tanto en Israel como en Palestina, además de críticas de organizaciones internacionales y de Naciones Unidas. Los opositores califican la ley de racista y draconiana (medida, ley o castigo que es extremadamente severo, rígido o desproporcionado), argumentando que no disuadirá los ataques de militantes palestinos.
El investigador Amichai Cohen, del Instituto para la Democracia de Israel, señaló públicamente que la ley establece una jerarquía judicial, pues se aplicaría únicamente a palestinos acusados de terrorismo, mientras que los judíos no serían procesados bajo esta normativa. Además, Cohen recordó que, según el derecho internacional, Israel no debería legislar en Cisjordania, territorio que no es reconocido como soberano israelí.
Otro punto de controversia es que el proyecto no contempla la clemencia y exige que las ejecuciones se realicen dentro de los 90 días posteriores a la sentencia, lo que contraviene convenciones internacionales.
Riesgos para negociaciones y antecedentes históricos
La oposición advierte que la aprobación de esta ley podría perjudicar futuras negociaciones de rehenes, recordando que tras el ataque del 7 de octubre de 2023 Israel intercambió unos 250 rehenes por miles de prisioneros palestinos. La aplicación de la pena de muerte podría complicar acuerdos similares en el futuro.
Israel contempla la pena capital en casos de genocidio, espionaje en tiempos de guerra y ciertos delitos de terrorismo, pero no ha ejecutado oficialmente a nadie desde Adolf Eichmann en 1962, criminal de guerra nazi. El Shin Bet, la agencia de seguridad israelí, se había opuesto históricamente a la pena de muerte, advirtiendo que podría provocar represalias y nuevos planes de venganza por parte de militantes palestinos.
Países rechazan la medida
La iniciativa también ha provocado reacciones diplomáticas. Los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido instaron al Parlamento israelí y al Gobierno de Netanyahu a abandonar el proyecto. En un comunicado conjunto, expresaron su preocupación por el carácter discriminatorio de la ley y advirtieron que su aprobación podría socavar el compromiso de Israel con los principios democráticos.
Estos países, que se oponen a la pena de muerte en cualquier circunstancia, señalaron que la medida contradice la postura que Israel ha mantenido en la ONU, donde ha votado sistemáticamente a favor de la abolición de la pena capital.
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