
Cuba aguarda petrolero ruso con carga de crudo ante la caída del sistema energético
El cargamento busca evadir el cerco comercial impuesto por Estados Unidos tras la reciente captura de Maduro en Venezuela
El buque ruso Anatoly Kolodkin, cargado con 730.000 barriles de crudo, se acerca este 29 de marzo al puerto de Matanzas en Cuba. La embarcación busca quebrar el bloqueo de facto establecido por Estados Unidos sobre el suministro energético de la isla caribeña, luego de ser detectada al norte de Haití por la firma de rastreo Kpler.
El déficit operativo frente a la demanda
La crisis energética cubana se agravó de manera crítica en enero de 2026, cuando el país perdió el suministro petrolero de su principal aliado regional, Venezuela, tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Ante la falta de suministros desde el primer mes del año, la administración de Miguel Díaz-Canel ejecuta un racionamiento severo de combustible, una medida que no ha logrado evitar la ocurrencia de siete apagones nacionales.
Jorge Piñón, experto en energía de la Universidad de Austin, detalló que la actual proximidad de la nave hace casi imposible una intercepción por parte de la fuerza naval norteamericana. “A estas alturas, las probabilidades de que EE. UU. intente detenerlo han desaparecido”, puntualizó el académico, aclarando que el control de la Casa Blanca se vuelve nulo una vez que el buque ingresa a aguas territoriales.
Si la nave logra atracar, el régimen cubano enfrentará una decisión logística compleja para evitar el colapso total de la economía. El cargamento ruso podría refinar 250.000 barriles de diésel, un volumen que cubriría apenas 12,5 días de la demanda nacional, en un proceso que tardará hasta 30 días en completarse.
Ante este escenario, el Gobierno deberá definir si prioriza la generación eléctrica para aplacar las constantes protestas por los apagones, o si destina el recurso refinado al transporte y la agricultura para mantener a flote la operatividad básica del país.