Como incentivar habitos saludables en ninos con sobrepeso

  Actualidad

Como incentivar habitos saludables en ninos con sobrepeso

Este martes s conmemora el Día Mundial contra la Obesidad. La pediatra Leonor Alarcón explica a SEMANA cómo enseñar a los niños a mantener un estilo de vida sano.

Tener una buena organización con los horarios de las comidas es de gran ayuda para evitar los antojos imprevistos durante el día.

Los malos o buenos hábitos que se aprenden desde casa pueden causar estragos en la salud desde temprana edad. Aunque en Ecuador según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2015) el 60,8 % de adultos, entre 18 a 59 años, sufren de sobrepeso y obesidad, la población infantil también cuenta con un gran porcentaje de niños, desde los 5 hasta los 11, con sobrepeso (el 29,9 %).

Al respecto, la pediatra Leonor Alarcón hace hincapié en que esta población —la menor a los 11 años— son quienes tienen más riesgo de mantener el sobrepeso a futuro y padecer enfermedades como diabetes, hipertensión, problemas en las articulaciones, hígado graso, entre otras. La especialista da consejos prácticos de qué hacer en casa si algún niño padece de obesidad infantil.

Consejos

La clave: Creatividad y menús equilibrados

Ningún niño soportará comer todos los días un solo vegetal o fruta porque se aburrirá rápidamente. Sin embargo, una buena opción es buscar recetas saludables de las comidas favoritas de los infantes. ¿Se imagina una pizza con masa de coliflor en lugar de harina? ¡Sí, es posible! Hacer estas recetas en familia no solo serán una actividad divertida para ellos, sino también les enseñará que pueden comer de forma sana a largo plazo.

Hacer ejercicio o alguna actividad física

Se recomienda esto a las personas de todas edades con o sin sobrepeso debido a sus múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, para los niños en etapa de crecimiento es crucial para que su cuerpo se desarrolle correctamente y puedan consumir la energía necesaria durante el día y que no exista un desbalance con las calorías adquiridas en la alimentación.

No debe ser una actividad aburrida, si al pequeño le gusta jugar fútbol, nadar, correr con sus amigos en el parque o andar en bicicleta alrededor de la cuadra de su casa; si lo hace por al menos 30 minutos al día, obtendrá muchos beneficios para la salud.

Tener una buena organización con los horarios de las comidas

Ayuda a evitar los antojos imprevistos durante el día. Llevar siempre en las mochilas una fruta, sándwich de mantequilla de maní o un yogurt será una opción rápida y saludable si desea comer algo.

Priorizar las horas de sueño

Si no duermen las horas adecuadas, se sentirán fatigados durante el día y probablemente querrán comer de más para compensar la energía que requieren por la falta de sueño.

El mito

Es un mito pensar que si el “niño está gordito está sano”. También existen casos de pacientes que a pesar de tener un peso alto, pueden tener anemia u otras descompensaciones en su salud. Lo mejor es hacer exámenes de chequeo de una a dos veces al año.

Hacer compras inteligentes

Llevar la tentación a casa de snacks o productos con exceso de químicos, grasas trans o colorantes hará que exista mayor posibilidad que sean consumidos de forma descontrolada. Enséñeles que lo más importante es el balance y una o dos veces a la semana sí pueden comer su helado, pizza o hamburguesa favorita, pero sin excesos.

No los obligue a comer

“Los niños tienen que aprender que deben comer hasta que su hambre se haya saciado mas no cuando estén totalmente llenos al punto en que no puedan moverse”, dice la experta. Si el menor sobra comida en el plato, pregúntele si realmente ya no tienen hambre, la gula también es un error común con tal de dejar todo totalmente vacío.

El contacto con dispositivos electrónicos

Estos aparatos han modificado las costumbres en los hogares a la hora de comer. Estar totalmente distraído viendo televisión, jugando videojuegos o usando redes sociales mientras come, no permite que los menores concienticen en su totalidad la cantidad de alimentos que están ingiriendo. Lo mejor es que no tengan ningún tipo de distractor durante la comida.

Enseñarles con el ejemplo

No hay nada mejor para los pequeños ver que sus padres disfrutan comer platos saludables todos los días y que ellos los pueden acompañar. Pequeños cambios como añadir una ensalada en el almuerzo, desayunar una fruta o tomar agua en lugar de jugos azucarados o cola; harán que poco a poco ellos analicen que no tiene nada de malo comer frutas o vegetales todos los días.

Otros dato

La Organización Mundial de la Salud estimó que desde 1980 la población mundial con obesidad ha aumentado el doble.