Ayer en el Monumental, defendiendo la camiseta del Delfín, Roberto Ordóñez fue imparable. A pura potencia y velocidad, fue el dolor de cabeza de Barcelona.

Golpe ‘Monumental’ del invencible Delfin

El cetáceo hizo un gran segundo tiempo en el Monumental y se guardó el boleto de la etapa al bolsillo, con la inédita victoria de ayer en el templo amarillo.

El equipo invicto, el menos batido, el eficaz, contundente, el manabita Delfín. El cetáceo hizo un gran segundo tiempo en el Monumental y se guardó el boleto de la etapa al bolsillo, con la inédita victoria de ayer en el templo amarillo. Barcelona, matemáticamente pelea, pero el trámite se complica.

Rondaba un sentimiento de incertidumbre. Se jugaba una ‘final’ y el Monumental esperaba al equipo de gala para medir al líder del torneo, pero en cambio el goleador Jonatan Álvez iba a ser reemplazado por Ariel Nahuelpán, mientras que Damián Díaz por Washington Vera.

Decisión plena de Guillermo Almada. Las hipótesis: cuidarlos para el Clásico (ambos tienen cuatro tarjetas amarillas) o rotar por el exceso de partidos.

Pero apenas rodó el esférico en la cancha, Barcelona hizo sentir su condición de campeón del torneo. Empujó a Delfín contra las cuerdas y la masa amarilla se colaba al área azul de los visitantes. Era un monólogo.

Vera y Erick Castillo dificultaban el trabajo del lateral derecho de Delfín, Marcos Cangá, que era la vía de acceso que más vulneraba al equipo local.

Nahuelpán hacía un partido para sus compañeros, colaborador, participativo, presente en las jugadas, pero de cara al gol el argentino no corría con la misma suerte. Tuvo un par de cabezazos y otras definiciones dentro del área que nunca encontraron destino a la red.

El gol llegó justamente después de una salvada impresionante del portero visitante, Pedro Ortiz, tras un cabezazo de Nahuelpán.

El trámite se emparejaba y de a poco Delfín sacó su arma principal: la falta cerca del área, que fue el mejor recurso de los cetáceos para alarmar el pórtico de Máximo Banguera. A Roberto Ordóñez lo marcaban en posta y siempre consiguió la falta.

En el primer tiempo esa fórmula no tuvo réditos, pero en el segundo sí. Un tiro libre frontal de Carlos Garcés puso la igualdad, con algo de complicidad de Banguera.

La paridad obligó a Almada a dar ingreso a los que la gente pedía: Díaz y Álvez. Barcelona sumaba gente en ataque y tenía 20 minutos para conseguir el triunfo que le permitiese seguir luchando por la etapa.

Delfín ya no se amilanaba y Barcelona se arriesgaba adelantando líneas. Y los visitantes, con su mejor fórmula de contragolpe, encontraron la gloria con una jugada de estrella, de la ‘Tuca’.

A falta de dos fechas, Delfín la próxima semana recibe a Liga de Quito en Manta y con un empate será oficialmente el ganador de la etapa. Lo merecen.