Emotivo. Marcos Cangá (atrás) abraza a sus compañeros luego de lograr un paso importantísimo para el objetivo de ganar la etapa. El lateral está en la institución desde 2013.

Delfin, el que nunca cayo

Los manabitas disputaron una final fecha a fecha y ningún equipo pudo derrotarlos. El miércoles podrían ser ganadores de la etapa

Hay quienes todavía esperan que este equipo resbale, se caiga, se desinfle. Frases que se volvieron repetitivas a lo largo de las 20 fechas que se esfumaron del campeonato ecuatoriano de fútbol, pero que aún tiene de líder a Delfín y, difícilmente, esto cambiará.

“Nos daban por muertos, incluso estando ahí arriba en la tabla y muchas personas sacaban las cuentas y hace 10 fechas perdíamos el invicto, pero bueno esto es gracias a Dios”, explicó entre lágrimas Jacob Murillo, tras la victoria en el Monumental.

Delfín está a un punto de ser oficialmente dueño de la etapa, aunque para muchos futboleros del país ya lo ha hecho. Y es que toca en el interior del ser humano el hecho de que hace un año este club era forzado a jugar en un ambiente de catástrofe -por el terremoto de 16A-, casi desciende y termina salvando el año con dientes apretados.

Hoy la sensación se cambió totalmente. Por cosas como estas el fútbol sigue siendo el deporte de masas, ese que tiene una capacidad inverosímil para enamorar a niños y adultos, y unirlos en un solo latir.

Delfín vuelve a juntar al romanticismo con el deporte. Esas historias que parecen fábulas, pero que suceden. Hay quienes dicen sin zozobra, “este es nuestro Leicester criollo”, en alusión al inédito trofeo de Premier League que consolidó el conjunto inglés la temporada 2015/16.

Aún faltan seis meses más para proclamarse campeón, pero es la primera vez que llega a una final de campeonato y que su nombre estará entre los clubes más prestigiosos del continente, gracias al pase directo a fase de grupos a la Copa Libertadores. Hecho inédito para un plantel manabita.

Lo de Delfín no fue fortuna, sí mucho trabajo, una planificación seria, un plantel unido y un objetivo claro. “Tenemos un equipo que ha rendido yo diría al 100 %, el ser punteros e invictos significa un gran despliegue como equipo. Hemos logrado juntar un grupo de jugadores guerreros y un cuerpo técnico capaz”, indicó el titular del club, José Delgado.

Fueron el más regular del torneo y el que tumbó los pronósticos en canchas difíciles, situación que reescribió su historia. Ganó en el Monumental, Casa Blanca, -algo que jamás había logrado-, empató en el Capwell y en Sangolquí.

Es prematuro anticipar que levantarán el título, pero el camino por el que cursan es el correcto. Hoy, Delfín es el mejor equipo de la primera etapa, esa que dominó y no lo pudo ver caer.

En Manta se festeja como un campeonato

Hinchas y exjugadores se sienten orgullosos

Con euforia y alegría, cientos de hinchas del Delfín Sporting Club celebraron en las calles y avenidas de Manta, el resultado obtenido ante el Barcelona en el partido del domingo.

Caravanas, pitos, banderines y juegos pirotécnicos fueron parte de la fiesta por el triunfo del equipo cetáceo.

Así lo sintió Édgar Chica, presidente (e) de la barra del Delfín “El perro muerto”, quien se sinceró con este medio de comunicación y confesó que no esperaba ese resultado, sino un empate. El hombre, aún con ese ambiente de celebración la mañana del lunes, recordó que fue Dios quien bendijo a los manabitas con el triunfo del equipo cetáceo.

“Sabíamos que íbamos a tener buen resultado, pero no nos imaginábamos esta hazaña. Y aquí recién empieza la celebración y de ahora en adelante será en grande porque Delfín se lo merece. Tenemos una dirigencia que está pendiente también de la barra, a pesar que nos quisieron opacar con 60 mil aficionados en la cancha y nosotros apenas estábamos solo 600”, indicó Chica.

El dirigente recordó que mañana la concentración de sus aficionados tendrá dos frentes, uno en el barrio La Paz y la otra en la ciudadela El Palmar, en el partido que será clave para los cetáceos.

“Cualquier resultado del partido del miércoles nos dará el triunfo como campeones de la primera etapa y aquí esperaremos con banderines y tambores para una nueva celebración”, señaló Édgar Chica.

Damián Valencia (47), quien estuvo en el Delfín en 1991 y 1992 como zaguero central y ahora se desempeña como instructor de la escuela de fútbol municipal y comentarista deportivo de una radio local, conversó con EXPRESO.

“Me siento muy alegre por este triunfo del equipo deportivo del Delfín, al cual alguna vez pertenecí, toda una ciudad se siente alegre y sinceramente mis felicitaciones para los muchachos y su dirigencia, ahora nos toca seguir apoyando, porque ahora esta hazaña histórica la puso este equipo manabita y todo un país lo está comentando”, expresó el deportista.