
Criterios divididos ante nuevo proyecto hidroeléctrico en Cuenca
El proyecto pretende aprovechar la cuenca del río Yanuncay. Habitantes de Baños y San Joaquín analizan su impacto
La construcción de un nuevo proyecto hidroeléctrico en la zona alta del río Yanuncay, en el cantón Cuenca, provincia de Azuay, da paso a voces divididas entre la necesidad de generar electricidad para la red nacional y una posible afectación ambiental que tendría impacto directo en las actividades productivas que se desarrollan en las parroquias Baños y San Joaquín.
EXPRESO dialogó con habitantes de las zonas de influencia, con las autoridades parroquiales y representantes de la Empresa Electro Generadora del Austro (Elecaustro) para conocer sobre las implicaciones que tendría el Proyecto Multipropósito Yanuncay.
¿De qué se trata el nuevo poryecto?
El proyecto generará 22 megavatios de electricidad que se sumarán a la red nacional y, para esto, se deberá construir un embalse con capacidad de 21 millones de metros cúbicos de agua en la zona de Quingoyacu y dos centrales hidroeléctricas en cascada: la Central Soldados de 7 megavatios y la Central Yanuncay de 15 megavatios. Todo aprovechará la cuenca del río Yanuncay, uno de los cuatro afluentes que atraviesa la ciudad de Cuenca.
Y es precisamente este aprovechamiento del cauce y su posible alteración ante la construcción del embalse lo que genera preocupación entre quienes habitan las siete comunidades que serán impactadas de forma directa por el proyecto.

Autoridades quieren facilitar el diálogo
Wilson Jácome y Pedro Padilla, presidentes de los Gobiernos Parroquiales de Baños y San Joaquín, respectivamente, coincidieron en señalar que el mayor problema, que da paso a la resistencia en contra de la hidroeléctrica, es la falta de socialización que se ha dado por parte de Elecaustro.
“Siempre les hemos convocado a reuniones con las comunidades, pero no han sido parte de ninguna de las asambleas. En septiembre del año pasado tuvimos una reunión con el exgerente de la empresa, pero solo las autoridades. Es importante que lleguen a territorio para que todos entiendan lo que se pretende realizar en la zona”, dijo Jácome.
Padilla añadió que el principal temor de los habitantes de San Joaquín es una posible afectación a las actividades productivas y turísticas que se desarrollan a lo largo de la cuenca del Yanuncay y que aprovechan la vertiente natural como fuente de riego y atractivo natural.
Según cifras del GAD Parroquial de San Joaquín, en las comunidades de Soldados, Sustag, Inmaculada, San José de Barabón y Cáñaro se producen 15.000 litros de leche al día que son comercializados en Cuenca; también es zona agrícola que alimenta a la ciudad y, a la par, la zona se ha posicionado como un biocorredor turístico que alberga a 50 emprendimientos gastronómicos de las familias locales.
Ambas autoridades también coincidieron en decir que “somos mediadores entre la comunidad y la hidroeléctrica para facilitar el diálogo y los canales de comunicación, pero siempre respaldaremos lo que la mayoría decida una vez que se cumpla la socialización”.

Habitantes a favor y en contra
Miguel Barrera, miembro del grupo de resistencia, teme que el proyecto no sea compatible con la zona donde se lo pretende realizar. El ciudadano explica que la represa puede ceder o colapsar, “lo que provocaría una destrucción total de toda la zona”; además, apuntó que está en juego la producción de leche y hortalizas para la ciudad. “El clima va a cambiar por la formación de la represa. Un gran espejo de agua tendríamos en la zona donde nace el río”, señaló.
Sin embargo, existe otro grupo de habitantes de la zona que dicen estar de acuerdo con la ejecución del proyecto como una forma de mejora común. Marco Proaño, presidente de la comuna de Pucán, advirtió que el control del afluente tendría un impacto positivo en la zona, dado los recientes eventos de creciente y desbordamiento del Yanuncay. En dicha comunidad confían en que, a través de la intervención en la zona, se mejorarán las vías de acceso y se facilitará la salida de sus productos.
“En la comuna vivimos unas 40 personas y la mayoría nos dedicamos a la ganadería, confiamos que se construirán vías y puentes para poder sacar nuestros productos de manera más fácil a la ciudad”, sostuvo.
El proyecto es multipropósito
Xavier Serrano, director de la Unidad de Proyectos de Elecaustro, destacó que el proyecto no busca únicamente la generación de electricidad para el país, sino también la dotación de agua para las épocas de sequía. En 2024 se vivió una sequía extrema y el río Yanuncay fue uno de los afectados por la falta de lluvia. El agua de este afluente llega a la planta de Sústag, que dota del líquido vital a unos 15.000 usuarios de Cuenca.
Si bien el técnico aceptó que la zona donde se construirá el embalse tendrá un impacto ambiental, en aproximadamente 180 hectáreas; sin embargo, resaltó que se cuenta con un plan de manejo ambiental —igual al que se maneja en el proyecto Saymirín— para que la zona de recarga hídrica se mantenga intacta. “Sin la zona de recarga, no habrá planta de agua potable ni la generación eléctrica. El trabajo será conjunto con la comunidad”, sostuvo.z
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