Historia de las banderas LGBTIQ+: qué significa cada una y cuál es su origen
Conozca la historia e importancia de las 17 banderas LGBTIQ+, qué significan sus colores y cuál es el origen de estos símbolos

Varios colectivos marcharon en el día del Orgullo Gay, en el norte de Quito. 22 de junio del 2024.
Lo que debes saber
- La bandera arcoíris nació en 1978 como símbolo de orgullo y libertad LGBTIQ+.
- Actualmente se utilizan ampliamente 17 banderas, pero pueden cambiar con el tiempo.
- Cada bandera representa una identidad, comunidad o experiencia dentro de la diversidad.
Las banderas LGBTIQ+ son símbolos de identidad, memoria y representación. Aunque la bandera arcoíris es la más reconocida en el mundo, no es la única. Con el paso de los años, distintas comunidades dentro de la diversidad sexual y de género han creado sus propios emblemas para visibilizar experiencias específicas.
Estas banderas se ven en marchas, espacios culturales, campañas de derechos humanos, redes sociales y fechas vinculadas al Orgullo. Pero su valor no está solo en los colores. Cada diseño responde a una historia, a una demanda de reconocimiento y a una forma de nombrar identidades que, durante mucho tiempo, fueron invisibilizadas.
Por eso, entender la historia de las banderas LGBTIQ+ también permite comprender cómo ha cambiado el lenguaje visual del movimiento. Del arcoíris original de 1978 a la bandera progresista de 2018, estos símbolos muestran que la diversidad no es una sola experiencia, sino un conjunto de comunidades con trayectorias, luchas y formas propias de representación.
El significado de cada bandera del colectivo LGBTIQ+

Gilbert Baker creó la primera bandera arcoíris en San Francisco
Bandera arcoíris original, 1978
Gilbert Baker creó la primera bandera arcoíris en San Francisco como un símbolo de orgullo y libertad. Su versión inicial tenía ocho colores, cada uno con un significado asociado a la vida, la sexualidad, la sanación, la naturaleza, el arte, la armonía y el espíritu. Fue pensada como una alternativa positiva y colectiva frente a los símbolos de persecución usados históricamente contra personas LGBTIQ+.

Rainbow flag de 1979, es la más difundida y usada. Solo tiene 6 colores.
Bandera arcoíris, 1979
La versión de seis colores se convirtió en la imagen más reconocida del Orgullo. La eliminación de algunas franjas respondió a razones prácticas de producción, pero el diseño terminó consolidándose como un emblema global. Hoy representa de forma amplia a la diversidad sexual y de género, aunque convive con otras banderas más específicas.

Bandera bisexual creada por Michael Page
Bandera bisexual, 1998
Michael Page diseñó la bandera bisexual para dar visibilidad a una comunidad muchas veces borrada tanto en espacios heterosexuales como LGBTIQ+. El fucsia, el azul y el morado representan la atracción hacia más de un género. Su aparición marcó una demanda clara: que la bisexualidad fuera reconocida como una orientación legítima, no como una etapa ni una confusión.

La bandera transgénero creada en 1999 po Monica Helms
Bandera trans, 1999
Monica Helms creó la bandera trans con franjas celestes, rosadas y blancas. El diseño alude a los colores asociados culturalmente con niños y niñas, mientras que el blanco representa a personas en transición, intersex o fuera del binario. La bandera se volvió un símbolo político en la defensa de la identidad de género, la autonomía y el acceso a derechos.

Bandera que representa a las personas asexuales.
Bandera asexual, 2010
La bandera asexual nació de procesos comunitarios en internet y permitió visibilizar una orientación poco comprendida. Sus colores negro, gris, blanco y morado representan distintas experiencias dentro del espectro asexual y el sentido de comunidad. Su uso ayudó a ampliar la conversación sobre deseo, atracción y diversidad sexual.
Bandera pansexual, 2010
La bandera pansexual se difundió en espacios digitales y se identifica por sus franjas rosa, amarilla y azul. El diseño representa la atracción hacia personas de distintos géneros, incluidas identidades no binarias. Su presencia ha sido clave para diferenciar la pansexualidad dentro del amplio campo de orientaciones sexuales.

Esta bandera representa a las personas que existen fuera de las categorías de género tradicionales.
Bandera genderqueer, 2011
Marilyn Roxie creó la bandera genderqueer para representar identidades que cuestionan o desbordan el género binario. El lavanda, el blanco y el verde expresan combinaciones, neutralidades y experiencias fuera de las categorías tradicionales de hombre y mujer. Es una bandera vinculada al derecho a nombrar el género desde la propia vivencia.

Representa la diversidad entre las personas que fluyen entre los diferentes géneros.
Bandera genderfluid, 2012
JJ Poole diseñó la bandera genderfluid para visibilizar a personas cuya identidad de género puede cambiar con el tiempo. Sus colores recogen referencias a la feminidad, la masculinidad, la ausencia de género y las combinaciones posibles. Más que encerrar una identidad, esta bandera expresa movimiento, variación y libertad personal.

La bandera polisexual, difundida desde 2012, representa la atracción hacia varios géneros, aunque no necesariamente hacia todos.
Bandera polisexual, 2012
La bandera polisexual, atribuida a Samlin, representa la atracción hacia varios géneros, aunque no necesariamente hacia todos. Sus franjas rosa, verde y azul se relacionan con mujeres, personas no binarias y hombres. Es un símbolo que ayuda a precisar una experiencia que suele confundirse con otras orientaciones.

La bandera intersex fue diseñada en julio de 2013 por el bioeticista y activista de derechos humanos Morgan Carpenter, en nombre de Intersex Human Rights Australia
Bandera intersex, 2013
Morgan Carpenter diseñó la bandera intersex con fondo amarillo y un círculo púrpura. La elección evita colores asociados al binario masculino-femenino y pone en el centro la idea de integridad corporal. Su mensaje está ligado a una demanda de derechos humanos: que las personas intersex sean respetadas en sus cuerpos, identidades y decisiones.

Bandera no binaria
Bandera no binaria, 2014
Kye Rowan creó la bandera no binaria para representar a quienes no se identifican exclusivamente como hombres o mujeres. El amarillo, blanco, morado y negro aluden a identidades fuera del binario, múltiples géneros, mezclas de género y experiencias agénero. Es una de las banderas más visibles en las conversaciones actuales sobre identidad de género.

La bandera agénero representa a personas que no se identifican con ningún género o viven su identidad desde la neutralidad
Bandera agénero, 2014
Salem X diseñó la bandera agénero para personas que no se identifican con ningún género o viven su identidad desde la neutralidad. Sus franjas negras, grises, blancas y verdes reflejan ausencia, distancia o independencia frente a las categorías de género. Su existencia recuerda que el género no se experimenta de una sola manera.

La bandera aromántica, atribuida a Cameron en 2014, representa a personas que experimentan poca o ninguna atracción romántica.
Bandera aromántica, 2014
La bandera aromántica, en su versión más difundida, se atribuye a Cameron Whimsy. Sus colores representan distintas experiencias dentro del espectro aromántico, incluidas formas de amor no romántico. Su importancia está en abrir espacio para hablar de vínculos, afectos y relaciones sin asumir que el romance es una experiencia universal.

La bandera de Filadelfia, lanzada en 2017 como More Color, More Pride, incorporó franjas negra y marrón para visibilizar a personas LGBTIQ+ racializadas.
Bandera de Filadelfia, 2017
La bandera de Filadelfia incorporó franjas negra y marrón al arcoíris tradicional. El cambio buscó visibilizar a personas LGBTIQ+ negras, latinas y racializadas, además de señalar el racismo presente incluso dentro de espacios de diversidad. Fue una intervención visual que puso la interseccionalidad en el centro del debate.

La bandera progresista reúne todas los colores que representan al colectivo LGBTIQ+
Bandera progresista, 2018
Daniel Quasar diseñó la bandera progresista a partir del arcoíris, con un chevrón lateral que incluye los colores trans y las franjas negra y marrón. La forma de flecha sugiere avance y urgencia. Su mensaje es claro: el movimiento LGBTIQ+ debe reconocer a quienes han enfrentado mayores barreras de exclusión.

Bandera de la lucha lésbica.
Bandera lésbica, 2018
La bandera lésbica moderna más difundida se atribuye a Emily Gwen. Sus tonos naranjas, blanco y rosados representan comunidad, independencia, amor y diversidad de expresiones dentro de la identidad lésbica. Su adopción también respondió a debates sobre símbolos anteriores que no eran reconocidos por todas las mujeres lesbianas.

La bandera gay masculina fue creada en 2017 como una adaptación de la bandera lésbica, con tonos verdes, turquesas y azules.
Bandera gay masculina, 2019
La bandera gay masculina contemporánea empezó a circular en comunidades digitales alrededor de 2019. Sus tonos verdes, azules, blancos y morados buscan representar experiencias específicas de hombres gay, como comunidad, diversidad y expresión de género. Aunque el arcoíris sigue siendo un símbolo común, esta bandera ofrece una identificación particular.
¿Por qué hay tantas banderas LGBTIQ+?
La existencia de varias banderas no divide al movimiento: lo hace más preciso. Cada símbolo permite nombrar experiencias que históricamente fueron excluidas, simplificadas o mal representadas. En derechos humanos, la visibilidad no es un detalle decorativo; es una condición para exigir respeto, políticas públicas y reconocimiento social.
Por eso, las banderas LGBTIQ+ siguen cambiando. Algunas tienen autoría clara, otras nacieron de procesos colectivos y varias conviven con versiones alternativas. Su historia demuestra que la diversidad también se construye desde el lenguaje, los colores y la posibilidad de decir: existimos.