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Diario Expreso Ecuador

ANÁLISIS

Encuentros prohibidos y ofertas rotas: el problema de los pactos

El horror no es pactar con Correa. Noboa lo hizo. Lo inaceptable es pactar con quien sea sobre los destinos del país y tratarlo como acuerdo entre privados

Guillermo Lasso aclaró que solo ha mantenido una conversación con el expresidente Rafael Correa.

Guillermo Lasso aclaró que solo ha mantenido una conversación con el expresidente Rafael Correa.ARCHIVO/PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

César Febres-Cordero Loyola

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Lo que debes saber

  • Un video viral revivió el fallido acuerdo entre Lasso, Nebot y Correa en la Asamblea de 2021.
  • Las negociaciones a puerta cerrada y sin consulta a las bases marcan la política ecuatoriana.
  • La falta de transparencia en alianzas legislativas termina favoreciendo el retorno del correísmo.

La semana pasada, se viralizó en redes el extracto de una entrevista que le hace Orlando Pérez, comunicador militante del correísmo, a su líder Rafael Correa, en el cual el expresidente se refiere al pacto que tuvo con Guillermo Lasso y Jaime Nebot para repartirse los puestos directivos de la Asamblea Nacional y cogobernar, el cual resultó nonato. Como si el tema fuera algún secreto, usuarios y portales digitales saltaron con señas de asombro e indignación, cuando ese acuerdo era de conocimiento público antes de que la Asamblea del 2021 si quiera se instalase.

De la ruptura del Partido Social Cristiano a las alianzas con Pachakutik y la ID

Esa reacción original, la furia del anticorreísmo que se sintió traicionado, fue una de las razones detrás de la decisión de Guillermo Lasso de recular y terminar pactando con la Izquierda Democrática y Pachakutik. Detrás de Lasso y su nueva alianza se fue César Rohón, quien luego sería su ministro de Transporte y Obras Públicas, alegando que el acuerdo de Nebot con Correa se había hecho a espaldas de él y de gran parte del Partido Social Cristiano. Cualesquiera que hayan sido las reales motivaciones detrás de su salida (él mismo confesó que había sido precandidato de La 6 a la presidencia del Legislativo), Rohón tuvo razón en lo que dijo: el pacto tripartito que nunca fue era inaceptable porque se había fraguado en las sombras.

Sin embargo, lo mismo se puede decir del acuerdo que terminó honrando Lasso con un Pachakutik y una Izquierda Democrática que llegaron a la Asamblea con bloques muchos más grandes de los que pensaban obtener (y, por tanto, menos fáciles de manejar de lo esperado) gracias al sorpresivo desempeño de Yaku Pérez y Xavier Hervas, sus respectivos candidatos para las presidenciales.

En 2021, Guadalupe Llori fue designada presidenta de la Asamblea Nacional.

En 2021, Guadalupe Llori fue designada presidenta de la Asamblea Nacional.Archivo

Negociaciones a puerta cerrada: cómo se hace la política en Ecuador

En ninguno de los dos casos se designaron interlocutores públicamente ni se le consultó a la militancia o a toda la dirigencia si estaban de acuerdo con un pacto. Todo se dio, como en una canción chichera o una novela lúbrica, entre llamadas telefónicas y encuentros en hoteles.

Y es que así se hace política en el Ecuador. ¿Quién sabe cómo se definieron las listas de las organizaciones políticas? ¿Y con quién se discutieron las alianzas, tanto las formales y como las tapiñadas? Por ejemplo, cuando el movimiento Amigo le prestó su lista a la Revolución Ciudadana, como quizá termine haciendo el Partido Socialista, ¿qué pidieron sus dirigentes a cambio de eso? ¿Debemos pensar que los animó el puro altruismo? Y esta adhesión de Cynthia Viteri con ADN, ¿en qué puntos de acuerdo se basa? ¿Hay alguna línea roja que las partes no están dispuestas a cruzar?

Por supuesto, todos han dado algún remedo de respuesta cuando les ha tocado. La dirigencia de Amigo salió a decir que ellos le abrieron sus puertas a todo el mundo y que, como no fuera nada extraño, un montón de correístas entraron por ahí y pasaron su evaluación. Cynthia Viteri, por su lado, habla de ayudar a los pobres y desposeídos y promete entregarles a ellos obras junto al presidente Daniel Noboa, haciendo uso de ese lenguaje pseudofilantrópico que tanto gusta a los políticos porque significa nada y, por ende, sirve para todo.

Correa cuestionó las versiones de Guillermo Lasso y CREO sobre el pacto.

Correa cuestionó las versiones de Guillermo Lasso y CREO sobre el pacto.Archivo

Pactos de gobierno y la trinca política de la gobernabilidad

El verdadero horror no está en pactar con Correa. Nuestro actual presidente lo hizo y pasó varias de sus primeras leyes con la ayuda de la Revolución Ciudadana y del socialcristianismo. Lo inaceptable es pactar con quien sea sobre los destinos de todo un país y tratarlo como un acuerdo entre privados o un negocio cualquiera.

Para colmo, toda esta teatralidad del rechazo a trabajar con los correístas termina siempre irónicamente en un retorno hacia ellos.

Cuando Lasso huyó de Correa, lo hizo para caer en brazos de Guadalupe Llori, presidenta de la Asamblea para muchos de ingrata recordación, cuya gestión resultó en que rápidamente el oficialismo perdiera el control de la mayoría en el Pleno y luego de su propia bancada. Después vino Virgilio Saquicela, que antes había sido parte de las listas de CREO, y con él la muerte cruzada y una oportunidad para el correísmo.

Ahora que Noboa dice caminar solo, o al menos sin ninguna alianza formal pública, lo hace usando a un montón de excorreístas como operadores, asambleístas y candidatos.

El problema, quién lo hubiera dicho, parece estar en las costumbres de los ecuatorianos y sus ganas de volver todo una trinca.

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