De la Asamblea a la papeleta

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De la Asamblea a la papeleta

De la Asamblea a la papeleta

La Asamblea Nacional es el trampolín. La palestra que ofrece el ser legislador es muy atractiva para aquellos que en algún momento aspiran a algo más arriba.

Cuatro nombres, de momento, salen del actual Legislativo para encaminarse en la ruta al Palacio de Carondelet: Dalo Bucaram, Cynthia Viteri, Andrés Páez y Ramiro Aguilar. Los dos primeros, postulantes a la Presidencia; mientras que los dos últimos a la Vicepresidencia. Es la primera vez, desde las elecciones de 2006, que cuatro legisladores abandonan sus curules para terciar por las máximas dignidades del país.

El parlamento siempre es un buen lugar para buscar candidatos. El expresidente León Febres-Cordero destacó como diputado en 1982, lo que lo catapultó a la Presidencia de la República. Este es el ejemplo más reciente de un diputado que abandona su curul para ser candidato presidencial y gana las elecciones. Hay otros casos (a excepción de Fabián Alarcón, que no ganó en un proceso electoral), pero que no salieron directamente del Legislativo a la Presidencia. Jaime Roldós fue diputado, pero hizo una pausa entre el ejercicio legislativo y la Presidencia. Lo mismo los expresidentes Rodrigo Borja y Sixto Durán Ballén.

Si el actual Legislativo ha tenido una característica es por el movimiento de sus asambleístas. De los 137 originalmente electos en 2013, 24 abandonaron sus curules por diversas razones (ver gráfico). El principal motivo es para ser candidatos a otras dignidades locales o nacionales. Siete de ellos renunciaron para terciar en los comicios seccionales de 2014 (dos perdieron y cinco ganaron) y los cuatro antes mencionados para estas próximas elecciones.

Este fenómeno sucedió solo en el actual periodo. ¿Por qué? Porque al primer año de gestión se realizaron los comicios seccionales de 2014, situación que no sucedió en el periodo anterior por el desfase de tiempo entre una elección y otra luego de la aprobación de la Constitución de 2008 y las elecciones generales de 2009. Sin embargo, se repetirá en el segundo año del próximo Legislativo (2019). Así que seguramente algunos de los asambleístas que sean elegidos en este próximo proceso aparecerán en las papeletas de alcaldes o prefectos provinciales.

Existe la duda sobre si las autoridades deben renunciar a sus cargos para ser candidatos. El artículo 93 de la Ley Electoral ecuatoriana los obliga, ya que no pueden ocupar un cargo diferente al que postulan. No así cuando una autoridad busca el mismo cargo de elección popular. Por ejemplo, el vicepresidente Jorge Glas es candidato a la reelección. Él, según la ley, “hará uso de licencia sin remuneración desde la inscripción de su candidatura hasta el día siguiente de las elecciones”.

El presidente Rafael Correa optó por las licencias en los comicios de 2013 cuando ganó la reelección. Lo mismo que sucederá con los asambleístas que buscarán un segundo periodo consecutivo, si así lo deciden.