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Diario Expreso Ecuador

Bradley volvió a caminar y hablar tras una enfermedad que afectó su cerebro y ahora necesita ayuda

De un momento a otro, la enfermedad hizo que perdiera capacidades básicas. Su familia busca apoyo para reunir $1.000 y comprar dos ampollas para mejorar

Bradley, de 6 años, volvió a caminar y hablar tras perder habilidades por encefalitis autoinmune.

Bradley, de 6 años, volvió a caminar y hablar tras perder habilidades por encefalitis autoinmune.Carlos Klinger / Expreso

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Lo que debes saber

  • Bradley, de 6 años, volvió a caminar y hablar tras perder habilidades por encefalitis autoinmune.
  • Katherine Yépez busca $1.000 para que Bradley continúe su tratamiento con rituximab.
  • Tras una convulsión en 2025, Bradley muestra avances que destacan sus médicos y familia.

Hace tres meses, Bradley apenas podía caminar, hablar o sostenerse en pie. Ahora, su madre vuelve a contar su historia con una diferencia: el niño de 6 años ya dice “mamá”, “comer” y “no quiero”. También camina y vuelve, de a poco, a parecerse al pequeño que era antes de enfermar.

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Cuando EXTRA, medio aliado a EXPRESO, conoció a Bradley en abril pasado, un carrito amarillo de juguete era su refugio. Lo sujetaba entre sus manos, movía sus ruedas una y otra vez y lo acariciaba con los dedos.

Era de las pocas cosas que aún hacía de manera consciente. No lo miraba, pero no lo soltaba. Katherine Yépez, su madre, lo sostenía en el regazo mientras lo observaba preocupada.

En febrero de 2025, una convulsión cambió la vida del pequeño. Se desmayó, se puso morado y comenzó a convulsionar. En el hospital determinaron que padecía encefalitis autoinmune, una enfermedad que afecta el cerebro y que, en su caso, hizo que perdiera capacidades que ya había desarrollado. De un momento a otro, prácticamente volvió a ser un bebé.

La recuperación que devolvió la esperanza a su familia

Ahora, esta madre guayaquileña ha recuperado el ánimo. Hay palabras y movimientos que regresaron, y gestos que, para ella, significan que su hijo está volviendo a ser él.

Yo he visto cómo ha mejorado, es una alegría. Ustedes lo vieron cómo él estaba... Ahora está totalmente diferente”, comenta. Uno de los pies de Bradley está ligeramente virado, pero camina. Ahora puede sostenerse por sí mismo.

El cambio también llamó la atención de su neurólogo. Katherine cuenta que el especialista vio al niño el 27 de agosto pasado y le dijo: “Él está totalmente diferente”. Para ella, esa aliviadora frase confirmó lo que ya estaba viendo en casa.

El tratamiento con rituximab y su seguimiento médico

Katherine atribuye buena parte de esta mejoría al tratamiento que Bradley recibe para su enfermedad. El medicamento es rituximab, que actúa sobre determinadas células del sistema inmunitario y puede utilizarse en enfermedades en las que las defensas atacan por error al propio organismo.

Bradley ya recibió dosis de esta medicina en el Hospital del Niño Francisco de Icaza Bustamante. Sin embargo, ante las dificultades que según su madre encontró para acceder a la atención que necesitaba, la familia logró reunir dinero para llevarlo al Hospital Roberto Gilbert, donde ahora cuenta con seguimiento neurológico. “En el Icaza ya no había ni neurólogo”, asegura.

Tras una convulsión en 2025, Bradley muestra avances que destacan sus médicos y familia.

Tras una convulsión en 2025, Bradley muestra avances que destacan sus médicos y familia.Carlos Klinger / Expreso

La familia busca reunir recursos para continuar el tratamiento

Los médicos le indicaron que debe adquirir dos ampollas de rituximab. Cada una cuesta alrededor de 500 dólares. Todavía no sabe si en el futuro necesitará más ampollas. Eso dependerá de los resultados y de lo que determine su neurólogo.

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El proceso, además, tuvo una complicación reciente. Después de las primeras dosis, el niño presentó una disminución de sus defensas. La semana pasada padeció de tosferina, aunque actualmente se encuentra más estable.

“Yo sé que mi hijo volverá a ser el niño que era antes”, dice convencida. Recuerda también una frase que le dijo su neurólogo: “Todo es posible con Dios y con la medicina”.

Por eso vuelve a pedir ayuda para completar los $1.000 que necesita. “Sé que hay muchas personas de buen corazón que ayudan. Así sea con un granito de arena, me apoyan a llegar a la meta”, expresa la mamá de Bradley.

Solidaridad

Si desea colaborar con Bradley y su progenitora mediante una contribución económica, puede contactarse al número telefónico 0985699093.

Combate a las células dañinas

El rituximab es un medicamento biológico inmunoterápico que destruye los linfocitos B para frenar la producción de anticuerpos que atacan al propio organismo.

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En la encefalitis autoinmune, condición del paciente en la que las defensas inflaman el cerebro, este fármaco actúa como un tratamiento avanzado crucial, pues apaga las células que causan el daño cuando las terapias iniciales no funcionan.

Según Cleveland Clinic, prestigiosa entidad experta en salud mundial, este tratamiento cuenta con un sólido aval médico. Ha ayudado a miles de pacientes a revertir síntomas neurológicos severos.

No obstante, Cleveland Clinic advierte que el rituximab puede causar reacciones. Su principal riesgo es el incremento de infecciones graves, al bajar las defensas.

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