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Diario Expreso Ecuador

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Vivir en la calle en Quito: historias que revelan una crisis de salud mental y exclusión

Transeúntes y residentes describen el ambiente que se ha generado por personas que duermen y beben en parques, plazas y en la entrada de edificios

Frente a la iglesia de El Belén, en el parque La Alameda, en Quito, tres hombres se cubren con una esponja; beben, después de las 10:00 del lunes. Tienen una tijera y la empuñadura de una pistola

Frente a la iglesia de El Belén, en el parque La Alameda, en Quito, tres hombres se cubren con una esponja; beben, después de las 10:00 del lunes. Tienen una tijera y la empuñadura de una pistolaMATTHEW HERRERA/ EXPRESO

Rosero Mariela
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Graderíos, portales y entradas de edificios se han convertido en dormitorios improvisados para personas sin hogar en Quito. Duermen sobre cartones, se cubren con cobijas y se acurrucan junto a perros. Al amanecer, deambulan por el centro y el centro-norte.

A las 09:45 del lunes 20 de abril del 2026, en el parque La Alameda, a unos pasos de El Churo y frente a la iglesia de El Belén, tres hombres comparten una botella y una manta. Uno sostiene una tijera; otro, la empuñadura de lo que parece un arma.

Algunas mujeres jóvenes que pasan junto a ellos los observan. El resto también los evita, se cambia de acera, aunque en general los residentes dicen que ya no les resultan extraños.

Los dormitorios sin techo

Cerca, frente a la entrada principal de la Asamblea Nacional, comerciantes aseguran que unas 16 personas (todos hombres y una mujer) duermen en la calle. A veces se desplazan unos metros, hasta los alrededores del Hospital Eugenio Espejo, y al día siguiente se dispersan.

Al mediodía, un hombre con el cabello, el rostro, las manos y la ropa visiblemente sucios se acerca a un local donde una mujer fríe empanadas y pide que le regalen una. La dependiente a veces accede, pero “no cuando vienen alterados o con perros”.

Lo que opinan los ciudadanos sobre personas sin hogar

El abogado Manuel Valarezo relata que todos los días, antes de las 08:00, se puede observar a personas que han dormido en la parte baja del edificio Parlamento y otros de los alrededores de la avenida 6 de Diciembre y Hermanos Pazmiño. Otros grupos se ‘alojan’ en Santa Prisca.

No pido que se los desaloje. No tienen donde dormir. Ojalá el Municipio o el Ministerio de Desarrollo Humano pudieran hacer algo”, comenta.

El Patronato los ha identificado

Carlos Villavicencio, jefe de la Unidad de Servicios de Protección Social del Patronato Municipal, dice que ellos han definido tres tipos de habitantes de calle, como se define a las personas sin techo: 

  • Quienes reciclan para subsistir, recogen botellas de plástico y cartones.
  • Otros que se ganan la vida en los semáforos, como limpiavidrios, etc.
  • Personas “con perfiles psiquiátricos”.
En la av. 10 de Agosto, cerca del IESS, en Quito, un habitante de calle de menos de 30 años está sentado, con el pantalón bajo las rodillas.

En la av. 10 de Agosto, cerca del IESS, en Quito, un habitante de calle de menos de 30 años está sentado, con el pantalón bajo las rodillas.Mariela Rosero/ EXPRESO

¿Cómo saber si tienen problemas de salud mental?

A quienes tienen esos perfiles los identifican porque no saben cómo se llaman, en qué día o año están, se lanzan a los vehículos en movimiento, exhiben sus partes íntimas, gritan...

Algunos de estos últimos casos han sido referidos a los ministerios de Salud y de Desarrollo Humano desde enero. Se trata de dos mujeres: una de unos 40 años que pasa en la Plaza del Teatro y otra de alrededor de 65 años en Puembo. No les han respondido.

EXPRESO solicitó información a los dos ministerios sobre acciones para esta población. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

En la av. 10 de Agosto, cerca de la matriz del IESS, un joven arrastra un costal y se sienta apoyándose en la pared de un local. Estudiantes del colegio Mejía y jubilados que caminan por la zona lo miran. 

Vecinos aseguran conocerlo desde niño y recuerdan que agentes de la Dinapen se lo llevaban junto a otros chicos, años atrás. Dicen haberlo visto consumir una sustancia. Permanece en silencio, ajeno a su alrededor; viste una chaqueta y zapatos de suela. Tiene los pantalones abajo de las rodillas. A unos les causa temor; a otros, pena.

Datos sobre habitantes de calle en la capital

Jacques Ramírez, secretario de Inclusión del Cabildo, brinda detalles del diagnóstico: 

  • El 55 % de habitantes de calle en la capital es de Pichincha.
  • El 45 % de la Costa. El 56,6 % lleva menos de tres años en esa condición. 
  • El 73 % duerme sin cobijas o plásticos en calles, plazas y parques.

¿Son peligrosos?

¿Es un peligro para las personas? Villavicencio responde que representa un riesgo para sus propias vidas. “Hay un riesgo social por la falta de políticas de protección especial en temas de salud mental. Ellos son la punta del iceberg. Debajo hay consumo problemático de sustancias, casos de depresión, aislamiento, ansiedad, etc.”.

De 05:30 a 23:00, equipos del Patronato, con apoyo de los agentes de control, recorren la ciudad. Al ubicar a personas sin techo, les ofrecen llevarlas a los albergues. Si no acceden, no los obligan, ya que podrían acusarlos de rapto, explica el Patronato. 

No se acercan si hay armas o casos de microtráfico. “Son delitos y eso le corresponde a la Policía Nacional”, aclara. Asimismo hacen que la Agencia Metropolitana de Control (AMC) se encargue de quienes liban en el espacio público, incluyendo a indigentes.

Un vecino dice:

No me han hecho daño. En la mañana se les ve cargando bultos de ropa, cartones y botellas. Son unos 12 y una mujer. Tienen perros y huelen mal, se nota que beben mucho”, dice un comerciante que se ubica cerca de la Escuela Fiscal Espejo y prefiere no identificarse.

La opinión de dos especialistas

Berenice Cordero, exministra de Inclusión, ve “un vacío enorme” frente a casos de adicciones, alcoholismo y salud mental, lo que ha causado que muchos sean expulsados de sus núcleos familiares y estén en las calles. 

Le parece que estos temas los maneja la Vicepresidencia, además del Ministerio de Salud. En su período se coordinó con el Municipio.

Cree que hay que “protegerles en las épocas frías, llevarlos a albergues, que tengan lugares para asearse, comer y dormir”.

El psiquiatra Fernando Cornejo recuerda que hace más de una década se cerró el Hospital Psiquiátrico San Lázaro de la capital. Aunque sostiene que lugares tipo manicomio ya no deben existir, cree que hacen falta opciones para estabilizar a quienes no tienen hogar y necesitan protección social.

Por eso lamenta que la eliminación del centro haya sido radical y abrupta. “Hay personas sin comida, sin techo, que deben soportar el frío y que requieren atención en salud”.

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