El tránsito en Quito empeoró: movilizarse ahora toma hasta el triple de tiempo
Moverse por Quito es más complicado. Trayectos que antes tomaban 40 minutos, ahora pueden extenderse hasta una hora y media, según un estudio

En 2025, 404.234 aprobaron la revisión técnica en Quito, a eso se suman los que realizan el trámite otros cantones.
Lo que debes saber
- Los tiempos de movilización en Quito se triplicaron en los últimos tres años, especialmente en horas pico y en corredores con alta carga vehicular
- El aumento del parque automotor, los cierres viales y obras simultáneas en distintos sectores agravan la congestión y ralentizan los desplazamientos en la ciudad
- Expertos en movilidad mencionan posibles soluciones que incluyen medidas de restricción más severas, como el pico y placa todo el día e incluso los fines de semana
“En Quito parece que todo el día es hora pico, trasladarse dentro de la ciudad es caótico”. Así resume Alexandra Valencia la realidad que enfrentan miles de quiteños a diario.
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Valencia vive en Pomasqui y se moviliza con frecuencia hacia el sector de la avenida Gaspar de Villarroel y la Shyris, en el norte. Recuerda que hace varios años el viaje, ya sea por la extensión de la avenida Simón Bolívar o por la autopista Manuel Córdova Galarza, tomaba cerca de 40 minutos. Ahora, en el mejor de los casos, tarda entre una hora y una hora y media.
“Es angustiante. El tiempo que se pierde en los trayectos se vuelve también una pérdida de recursos”, comenta. Asegura que movilizarse hacia el sur de la ciudad o hacia los valles se ha convertido prácticamente en “un viaje interprovincial”.
Si antes esos desplazamientos le tomaban entre una hora y una hora con 25 minutos, actualmente pueden extenderse a dos horas o más, especialmente cuando hay siniestros de tránsito o lluvia. “Es más fácil irse a Ibarra que trasladarse al sur o al valle”, afirma.
Factores que inciden en la congestión
La percepción coincide con estudios que evidencian un deterioro de la movilidad en la capital. Andrés Castillo, decano de la Facultad de Ingenierías Aplicadas de la Universidad Internacional del Ecuador, lidera junto a sus estudiantes una investigación sobre el aumento de los tiempos de traslado en distintos puntos de Quito.
Según explica, el fenómeno responde a múltiples variables: el crecimiento del parque automotor, las obras simultáneas en diferentes sectores, la mala calidad de las vías, los siniestros de tránsito, las lluvias, el uso excesivo de vehículos particulares y las deficiencias del transporte público.
“El parque automotor crece entre 3,5% y 5% anual. Al incrementarse el número de vehículos, la señalética y la infraestructura vial quedan obsoletas y eso contribuye a retrasos en la movilidad”, sostiene.
Mayor tiempo en los traslados
Los resultados preliminares del estudio muestran que en varios sectores de la ciudad, los tiempos de viaje prácticamente se han triplicado en relación a 2023 y 2024. Trayectos que antes tomaban 40 o 45 minutos ahora requieren hasta una hora con 48 minutos en horas pico.
Uno de los análisis se realizó en la avenida Simón Bolívar, desde la entrada al Parque Metropolitano del Sur hasta el redondel del Ciclista, un recorrido de aproximadamente 26 kilómetros. En 2023, el tiempo promedio entre las 07:00 y las 09:00 era de 38 minutos. Actualmente, el mismo trayecto toma una hora con 25 minutos, siempre que no exista un siniestro de tránsito.

Tráfico vehicular se intensifica en una de las principales vías de Quito ante la reducción del servicio de transporte público.
Otra medición se hizo en la avenida Maldonado, desde el puente de Guajaló (sur) hasta Santo Domingo, en el Centro Histórico. El recorrido pasó de 45 minutos a una hora y media. Mientras que el trayecto desde El Ejido hasta la avenida Galo Plaza Laso subió de 37 minutos a una hora con 10 minutos.
“Son incrementos significativos. No existen estrategias viales suficientes”, advierte Castillo.
La percepción sobre más demoras en los viajes
La iniciativa Quito Cómo Vamos también arroja hallazgos relevantes sobre los tiempos de traslado en la ciudad. Una de las preguntas de la Encuesta de Percepción consultó a los ciudadanos si habían notado cambios en la duración de sus trayectos en comparación con el año anterior.
En el transporte público, el 24% de los encuestados afirmó que sus recorridos en 2025 tomaron menos tiempo que el año previo, lo que sugiere una mejora en la velocidad de desplazamiento. Pero, quienes usan transporte privado, 87% considera que la situación se mantiene igual o ha empeorado.
“Si la gente usa más transporte privado, hay más congestión”, explica Jaime Mendoza, coordinador de Quito Cómo Vamos. Mendoza señala además que los viajes en el sistema municipal de transporte muestran una reducción: en 2023 se registraron alrededor de 480.000 desplazamientos diarios, mientras que en 2024 la cifra cayó a 466.000.
El único sistema que evidencia crecimiento es el Metro. Entre 2023 y 2024, su demanda aumentó un 4%. “La gente usa más el Metro, pero, en términos globales, hay menos viajes en el sistema municipal. El Metro crece, pero en el total cada vez menos personas utilizan el transporte público municipal”, explica.
Para Mendoza, una posible explicación de este cambio es la percepción de inseguridad y la baja calidad del transporte público. “Podríamos inferir que, por motivos de seguridad, más personas optan por el transporte privado. Si a eso le sumamos la mala calidad del servicio, eso porvocaría este salto entre 2024 y 2025”, sostiene.
Crecimiento del parque automotor
Las cifras de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) reflejan también el crecimiento del número de automotores en la ciudad. En 2023 aprobaron la Revisión Técnica Vehicular 340.908 vehículos. Para 2025, la cifra ascendió a 404.234, es decir, 63.326 vehículos más en dos años.
Entre 2023 y 2024 el incremento fue de 30.658 automotores, mientras que entre 2024 y 2025 aumentó en otros 32.668. A ello se suma la circulación de vehículos matriculados en cantones cercanos como Machachi o Cayambe.
Sebastián Arias, consultor en movilidad, explica que la congestión no afecta por igual a todos los sectores de la ciudad. En zonas como Cumbayá, Tumbaco o Pomasqui, el tráfico crece por encima del promedio debido a la falta de conexiones viales y a la presencia de grandes “generadores de viaje” como centros comerciales, hospitales, universidades y unidades educativas.
“El plan maestro de movilidad establece que el tráfico vehicular crece en promedio 5,7% anual en Quito”, señala. Sin embargo, aclara que en sectores altamente congestionados, como La Carolina, el crecimiento del flujo vehicular es menor porque la saturación ya limita la circulación.
Otro fenómeno que preocupa es el incremento del uso de motocicletas. Arias advierte que estos vehículos son cada vez más accesibles y consumen menos combustible, pero también están involucrados en cerca del 50% de los siniestros de tránsito.
¿Hay una solución para reducir la congestión?
Frente a este panorama, especialistas coinciden en que la ciudad requiere medidas más drásticas. Arias propone, por ejemplo, endurecer las restricciones vehiculares mediante un sistema de pico y placa más riguroso, incluso con aplicación durante todo el día o los fines de semana, además de incorporar peajes urbanos y aumentar los costos de matriculación y revisión técnica, para desincentivar el uso del vehículo privado.
La única solución al corto plazo es tener herramientas de gestión del tráfico, como un pico y placa más severo
Esos recursos, agrega, deberían destinarse al fortalecimiento del transporte público, con la creación de nuevas líneas de trolebús y la mejora integral del servicio.
El especialista reconoce que se trata de decisiones con un alto costo político, pero considera que son necesarias. “No hay soluciones mágicas. Nunca habrá suficientes vías para todos los autos”, afirma.
Castillo coincide en la necesidad de reforzar el pico y placa, mejorar la planificación vial, habilitar más vías transversales y ampliar los contraflujos.